lunes, 5 de mayo de 2014

INFLACIÓN Y CONTROL DE PRECIOS

La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario y esta se contuvo solamente cuando se impidió que la cantidad de dinero continuara creciendo demasiado rápidamente.
Por Héctor Blas Trillo
Como hemos señalado muchísimas veces, la inflación es un fenómeno monetario y por lo tanto nada tiene que ver con la voracidad, la angurria o la avaricia de desalmados empresarios. Mucho menos con intentos desestabilizadores producto de turbias conjuras “destituyentes”.
La inflación es la suba generalizada de los precios como resultado del incremento de la masa monetaria más allá del crecimiento de la economía. Tan sencillo como eso.
Ni los márgenes de ganancia, ni las malas cadenas de distribución, ni la puja distributiva, ni la cadena de valor, ni ninguna combinación de todo ello producen inflación. Y una vez más explicaremos por qué.
Dada una cantidad de bienes y servicios y una consecuente cantidad de moneda en circulación, los precios de todos ellos alcanzan un punto de equilibrio que se sostiene a sí mismo. Las variaciones en los precios, en tales condiciones, se producen por muy diversas razones. Pueden ser éstas estacionales, avances tecnológicos, cambios de preferencias de parte del público, etc. Pero si la cantidad de moneda circulante no cambia, la suba de unos precios se complementa invariablemente con la baja de otros.
Cuando se demandan determinados bienes los precios de éstos tienden a subir. Pero como la demanda siempre está condicionada por la capacidad de compra y por la necesidad, siempre ocurre que demandar determinados bienes implica dejar de demandar otros. Si decidimos comprar agua mineral y dejar de comprar soda, la tendencia será a la suba del precio de la primera en detrimento del precio de la segunda. Invariable e inevitablemente.
Este simple ejemplo puede trasladarse sin temor alguno a toda la economía.
Los economistas profesionales diferencian y clasifican la inflación. Distinguen entre inflación de demanda e inflación de costos, por ejemplo. Pero la suba generalizada de los precios solamente se sostiene si aumenta la cantidad de moneda circulante. O en su defecto, si baja la cantidad de bienes y servicios que es posible adquirir porque se deteriora la producción y por consiguiente disminuye la oferta.
Estamos intentando describir el fenómeno inflacionario de manera que sea entendible para todo el mundo. Porque si hilamos fino tendríamos que observar la llamada velocidad de circulación de la moneda, el crédito, la evolución de los depósitos y un sinnúmero de cuestiones. Todas ellas, sin embargo, terminan en un punto: la cantidad de circulante en comparación con la cantidad de bienes y servicios disponibles. Si la evolución de una y de otros se mantiene en la misma proporción, habrá subas y bajas de precios relativos por las razones señaladas más arriba, pero no habrá inflación.
En nuestro país las innúmeras campañas de controles de precios han asumido diversas formas. Desde los recordados años 50 cuando desde el gobierno de entonces se llamaba a combatir el agio y la especulación denunciando al “comerciante deshonesto” , pasando por las diversas “campañas de abaratamiento”, las listas generalizadas de precios máximos, la “inflación cero” de José Ber Gelbard, las canastas navideñas, pascuales, escolares y un sinfín de etcéteras.
En el medio, recordamos emprendimientos de diversa índole, como el llamado “auto económico”, el “pan porteño” y las recientes campañas “para todos” surgidas del gobierno de Cristina Fernández de la mano del ex secretario Guillermo Moreno (carne para todos, pescado para todos, etc). Las invitaciones a comprar en el Mercado Central, los acuerdos de precios, el plan “mirar para cuidar” y el actual “precios cuidados”. Todo ello matizado con inspectores de todo color y calibre que “garanticen” a los consumidores los “precios justos”. Recordamos a vuelapluma cuando dentro del actual gobierno se dispuso que fueran los intendentes quienes controlaran los precios. O el más reciente envío de los “combatientes” de la organización denominada “La Cámpora” a revisar las góndolas de los supermercados.
Esto es apenas un brevísimo resumen de 70 años de controles de precios en la Argentina. Repetimos: 70 años.
Siempre recordamos en tiempos del Dr. Alfonsín las extensas listas de precios que incluían llamativas especificaciones, como por ejemplo diversos diámetros de los huevos de gallina, cada uno de ellos con precios diferentes.
Todo este vademécum de aseguramiento ante el fenómeno inflacionario no incluye, claro está, el factor determinante de que los precios suban: la emisión de moneda.
Cuando en los años 80 se gestó el llamado “plan austral” se intentó frenar la emisión de moneda aplicando un desagio a las deudas contraídas con anterioridad a la nueva moneda. Este desagio no fue más que una licuación de pasivos que afectó, como siempre ocurre con las devaluaciones, a los acreedores. Y favoreció a los deudores. Siendo el Estado por lejos el principal deudor, cada vez que se devalúa la moneda quien resulta más favorecido es el propio estado, que licua de ese modo sus deudas en pesos.
Así las cosas, en algo más de 20 años, entre 1970 y 1991, la moneda nacional perdió la friolera de 13 ceros. Un peso actual, vigente desde 1992, equivale a 10 billones de pesos moneda nacional del 31 de diciembre de 1969. Digámoslo en números: 10.000.000.000.000.
Es obvio que semejante pérdida de valor del peso argentino no puede deberse a ninguna de las causas que han argüido los diversos gobiernos a lo largo la historia. Ni especuladores, ni agiotistas, ni márgenes de ganancia, ni cadenas de distribución, ni cadenas de valor ni ninguna otra causa atribuible a las condiciones de la oferta y la demanda pueden haber provocado semejante descalabro monetario. La causa ha sido (y sigue siendo) la emisión descontrolada de moneda por parte del Estado para poder afrontar los desequilibrios en las cuentas públicas. Dicho de otro modo: dado que el Estado gasta por encima de lo que recauda, financia la diferencia con emisión de moneda, con lo cual quita valor a la moneda en poder del público, cobrándose así el impuesto más injusto de todos: el impuesto inflacionario.
Y nosotros volvemos a insistir con este tema porque seguimos observando, casi con curiosidad, que el actual gobierno no ha mencionado siquiera el origen de problema. Si escuchamos o leemos los dichos del ministro de economía, del secretario de comercio, o de la propia presidenta de la República, veremos que ni por asomo se menciona la emisión de moneda sin respaldo para afrontar el creciente déficit fiscal como causa de la inflación. No sólo eso, sino que la palabra “inflación” aparece como prohibida en el discurso oficial. Es llamativo oir al ministro buscar rodeos y eufemismos diversos para evitar utilizar la palabra maldita: inflación.
Y como detalle casi anecdótico, podemos ver que el gobierno se niega a emitir billetes de mayor valor, en una suerte de negación freudiana, que pareciera querer significar que en realidad la moneda no pierde valor de manera acelerada, sino que se trata de una conjura que será desbaratada mediante el actual recurso de los “precios cuidados”.
Y precisamente, el plan de “precios cuidados” cuenta hoy con toda la fuerza política del gobierno para llevarlo adelante. Fabricantes y supermercadistas se ven obligados a ingresar en este plan, en parte por la indispensable necesidad de hacer “buena letra”, en parte porque nadie quiere ser el insensible que no “colabora” y en buena medida por razones de conveniencia política e incluso comercial, dado que los productos con precios “cuidados” se vuelven más populares y requeridos, logrando de ese modo una publicidad cuyo costo, claro está, se paga mediante la resignación del precio.
Pero el problema de fondo, esto es, el problema monetario que origina la inflación, sigue absolutamente intacto.
Por eso, la demanda de bienes con precios “cuidados” aumenta de manera sostenida en detrimento de los bienes que no están en esa situación. Esto provoca escasez de los primeros, quejas del público y nuevamente se vuelve a cargar las tintas sobre los empresarios desestabilizadores que al parecer a propósito hacen desaparecer los productos incluidos en el plan.
La realidad es que el incremento de la demanda por encima de las posibilidades de producción, o el simple hecho de que no es rentable incrementar la producción de bienes cuyo precio de venta no arroja ganancia, hace inviable en el tiempo cualquier plan de este tipo.
Mientras el Estado sigue inyectando moneda y presiona sobre todos los precios, el mismo Estado pretende limitar la suba de precios de 300 productos sobre miles. El sinsentido es evidente.
No queremos volcar en este comentario opiniones políticas, pero es bueno recordar que los problemas energéticos que hoy tiene el país, tienen su origen en el sostenimiento de precios (o tarifas) muy bajos a lo largo de varios años, lo cual produjo un exceso de consumo y un desaliento de la producción (por los precios no rentables, justamente). Mientras el jefe de gabinete le pide a los empresarios “que no suban los precios” sigue su rauda carrera el precio de las naftas o se anuncian quitas de subsidios que originan incrementos de hasta el 500% en las cuentas de gas y agua.
Vamos a terminar este comentario recordando a un economista tan reconocido como odiado por diversas razones, pero que nos parece que apunta al nudo gordiano de la cuestión bajo análisis: “puede que los empresarios sean voraces, los sindicatos ambiciosos, los consumidores despilfarradores, los jeques árabes hagan subir el precio del petróleo y las condiciones meteorológicas a menudo sean malas. Todo esto puede conducir a aumentos de precios de bienes individuales, pero no puede llevar a un incremento general de los precios de los productos. Pueden provocar una suba temporal de la tasa de inflación, pero no pueden ser la causa de una inflación continua por una razón muy simple: ninguno de estos aparentes culpables posee la máquina de imprimir estos trozos de papel que llevamos en nuestros bolsillos”. La inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario y esta se contuvo solamente cuando se impidió que la cantidad de dinero continuara creciendo demasiado rápidamente; y este remedio resultó eficaz, se hubieran adoptado o no otro tipo de medidas”.
¿Alguna vez nuestros gobernantes tomarán en consideración la cuestión de la emisión de moneda, o seguirán eternamente intentando inútilmente fijar los precios?
Fuente: www.hectorblastrillo.blogspot.com
ENVIADO POR PREGÓN AGROPECUARIO  http://www.pregonagropecuario.com/cat.php?txt=5243#OSzrj4OKEaxtKjZ6.99

2 DE CADA 3 PERSONAS NO ACCEDEN A UN EMPLEO PROTEGIDO

El 1º de Mayo es una ocasión propicia para reivindicar el trabajo y asumir con autocrítica que, más allá de las declamaciones, todavía son mayoría las personas en edad de trabajar que tienen vedada la oportunidad de acceder a un empleo de calidad. Esta es la consecuencia de perseverar durante décadas con regulaciones laborales que desalientan la generación de empleos. Ante la contundencia del fracaso se necesita un cambio de paradigma en la concepción de las instituciones laborales en lugar de reiterar viejas recetas.
El Día del Trabajador convoca al reconocimiento a quienes ponen su esfuerzo y talento al servicio de la producción. El día rememora la lucha de trabajadores norteamericanos que consiguieron imponer la jornada de 8 horas a finales del siglo diecinueve, conquista que rápidamente se hizo extensiva a todos los países industrializados. Con el paso del tiempo se fueron acumulando nuevos progresos en materia de protección legal a los trabajadores. Pero quedó el 1° de mayo universalmente asociado a los derechos laborales.  
Más importante y complicado que plasmar en una norma un derecho laboral, es lograr que ese derecho pueda ser efectivizado en la práctica. Por eso, además del reconocimiento y la celebración, el 1° de mayo debería ser un día de introspección para analizar de manera crítica y reflexiva el estado del mercado laboral argentino. Más concretamente evaluar en qué medida los ciudadanos están pudiendo efectivamente ejercer el derecho al trabajo bajo la protección de las normas laborales.
En base a datos oficiales de la encuesta de hogares del INDEC y considerando que la población urbana en edad de trabajar es de aproximadamente 24 millones de personas se estima que:
· 6,8 millones de personas (29%) no trabajan ni buscan trabajo, o sea no participan del mercado laboral.
· 1,1 millones (5%) busca trabajo pero no lo consigue, o sea integra el segmento de los desocupados.
· 7,9 millones (33%) trabaja, pero como asalariado no registrado o en el cuentapropismo, o sea empleos donde los derechos laborales no se hacen efectivos.
Estos datos muestran que sólo una minoría de las personas en edad de trabajar accede a un empleo protegido por las normas laborales. Prácticamente un tercio no participa del mercado de trabajo o está desempleado. Otro tercio trabaja, pero bajo condiciones precarias como es el empleo asalariado no registrado o en el cuentapropismo que muchas veces es la alternativa a la falta de oportunidades para obtener un empleo asalariado registrado. Es decir, 2 de cada 3 personas en edad de trabajar no acceden a un empleo asalariado registrado en Argentina.
La contradicción es muy visible. La legislación laboral se compone por una compleja acumulación de normas que establecen reglas de protección al trabajador. Pero el corto alcance en su aplicación diluye considerablemente su impacto protectivo. Muy pocos trabajadores disfrutan integralmente de la protección legal, mientras que la mayoría, sobre todos lo que están en mayor estado de vulnerabilidad, quedan excluidos debido a la alta incidencia de la inactividad laboral, el desempleo y la informalidad.
Se trata de un fenómeno estructural que ha permanecido incólume frente a los cambios de ciclos económicos y políticos. La causa es que las regulaciones laborales no experimentaron cambios importantes. Por ejemplo, entre los años 2003 y 2013 se disfrutó un inédito ciclo de creación de más de 3 millones de empleos formales, pero aun así quedan dos tercios de la población en edad de trabajar excluidas de este tipo de empleo. A su vez, la mayor parte de esa generación de empleos formales estuvo asociada a la licuación de salarios que produjo la mega devaluación del año 2002 más que instituciones laborales modernas. En otras palabras, se pudieron crear empleos con protección legal mientras se sostuvo el abaratamiento del costo de la mano de obra que produjo la devaluación.
Eduardo Galeano reconoció que muchas de las ideas planteadas en su libro “Las Venas Abiertas de América Latina” son equivocadas. Igual valentía y capacidad de autocrítica se necesita para asumir que resultan hipócritas normas laborales que solo una minoría disfruta. En lugar de perseverar en viejas recetas, como apelar a devaluaciones o tibias reducciones de contribuciones patronales, la reivindicación del trabajo como vía para concretar la justicia social exige un cambio de paradigma y, derivado de ello, un replanteo integral hacia la modernización de las instituciones laborales.    
  
FUENTE: PUBLICADO EN IDESA - www.idesa.org - Enviado por mail

domingo, 4 de mayo de 2014

El dirigismo

http://www.atlas.org.ar/images/autores/14.jpgPor el Dr. Gabriel Boragina(*)
Columnista
Aunque parezca mentira, existen aun en nuestros días personas que creen que vivimos en una sociedad capitalista y/o individualista, por lo que será oportuno dedicar algunas palabras a este tema, con miras a despejar nuevamente (como ya hiciéramos otras veces) ese tremendo error. Hay en tal sentido, numerosos indicadores que señalan con precisión que nuestro sistema político-económico es dirigista y no capitalista ni individualista, lo que se desprende -en primer lugar- de la propia noción del término individualismo:
"individualismo. El individualismo no es en sí una escuela filosófica sino una corriente de pensamiento que ha hallado su expresión en autores de diversas épocas. Se opone, básicamente, al colectivismo, en el sentido de que considera al individuo, y no a la sociedad, como fundamento de las leyes y de las relaciones morales y políticas. El individualismo, en economía, reconoce el valor y la legitimidad de la propiedad privada, aboga por un sistema competitivo de libre mercado y recusa la idea de que la sociedad pueda desarrollarse adecuadamente mediante un control político o un plan económico deliberado. Se opone por lo tanto a toda clase de dirigismo estatal o de planificación central y afirma, con Adam Smith, que el interés social se sirve mejor si cada individuo persigue su interés individual."[1]
  No hace falta examinar mucho la realidad que nos circunda para darnos cuenta que casi todo el mundo considera a la sociedad, y no al individuo, como fundamento de las leyes y de las relaciones morales y políticas. Así como tampoco se reconoce el valor y la legitimidad de la propiedad privada, ni se aboga por un sistema competitivo de libre mercado y menos todavía se "recusa la idea de que la sociedad pueda desarrollarse adecuadamente mediante un control político o un plan económico deliberado", sino que ocurre todo lo contrario, de donde se deriva que por doquier campea "toda clase de dirigismo estatal o de planificación central". El dirigismo es pues lo opuesto al individuo "como fundamento de las leyes y de las relaciones morales y políticas", al "valor y la legitimidad de la propiedad privada" y a "un sistema competitivo de libre mercado", entre otras cosas. Vale la pena que nos detengamos en el propósito de "un control político o un plan económico deliberado" como característica del dirigismo, para lo cual será muy oportuno reparar en la siguiente aserción:
"Desde sus primeros pasos los estudiantes de economía son introducidos en la economía matemática y de ahí en más se los somete a una lectura intensiva de artículos y libros que exponen distintos modelos matemáticos, según la corriente de moda y los “avances” logrados en su perfeccionamiento. Al terminar la carrera el estudiante se ha convertido en un “modelo” de economista dirigista. Los que llegan a ocupar un puesto público relevante tratarán de aplicar alguno de los irreales modelos matemáticos a la realidad (los más sagaces inventan modelos propios). Comienzan, entonces, a manipular tasas de interés, tipos de cambio, aranceles, encajes bancarios, precios, salarios, etcétera, a la luz de lo que sus modelos les anticipan que ocurrirá (con cierto desvío estándar). El grado de dirigismo puede variar desde los que creen que hay que manipular todas las variables hasta los que creen que sólo hay que controlar una (por ejemplo, la oferta monetaria según alguna “regla” que el modelo recomiende). También dentro del mismo grado de dirigismo puede variar el “tipo” de intervención; algunos piensan que hay que controlar las variables A, B y C y otros las W, Y y Z. La combinación de todos los grados y tipos de dirigismo arroja una gran cantidad de “experimentos” posibles para poner en práctica."[2]
Resulta claro pues que todo esto que observamos en la realidad de nuestros días se opone a cualquier noción de individualismo o de capitalismo (conceptos estos que si bien no son estrictamente hablando sinónimos, son sin ninguna clase de duda, complementarios e inescindibles: el capitalismo es individualista, de la misma manera que el individualismo es capitalista:
"El individualismo, como término del lenguaje corriente, es muchas veces un sinónimo de egoísmo despiadado o de aislamiento con respecto al grupo. No es ese, sin embargo, el contenido que asume para la ciencia económica: se entiende en ésta que el individuo, limitado naturalmente por un marco normativo adecuado, puede y debe perseguir libremente sus intereses y que, al hacerlo, desplegará su iniciativa y su creatividad, procurando maximizar sus beneficios. Para que esto ocurra, sin embargo, deberá producir algún bien o servicio que los demás valoren, de modo tal que encontrará su retribución económica sólo si ajusta sus acciones a los deseos de los otros individuos. Esta relación entre personas independientes, pero intensamente relacionadas entre sí, constituye el verdadero fundamento del mercado, entendido como marco donde se producen los intercambios entre los diferentes individuos de una sociedad."[3]
 En el dirigismo actual, el individuo no sólo está limitado "por un marco normativo adecuado" sino que -además de esto- es dirigido por el gobierno de turno en cuanto a sus acciones políticas, jurídicas y económicas, tal como sucede en nuestros días y desde hace décadas. El campo de elección y de acción del individuo de hoy, se encuentra constreñido al máximo por los gobiernos dirigistas contemporáneos. Ello sin contar que, la mayoría de los marcos normativos lejos están de ser "adecuados", sino que son cada vez en mayor medida altamente opresivos, al punto de reducir y hasta anular en el individuo toda "su iniciativa y su creatividad procurando" minimizar "sus beneficios".
De donde, no se advierte cómo es posible –excepto supina ignorancia o mala fe- que existan personas con "estudios" y "grados universitarios" que crean "seriamente" que "vivimos" en una sociedad "individualista" o "capitalista". En cualquiera de ambos casos, se denota que sus conceptos están muy pervertidos.

[1] Carlos Sabino, Diccionario de Economía y Finanzas, Ed. Panapo, Caracas. Venezuela, 1991. voz Individualismo.
[2] Juan Carlos Cachanosky "LA CIENCIA ECONÓMICA VS. LA ECONOMÍA MATEMÁTICA (II)". Revista Libertas 4 (Mayo 1986). Instituto Universitario ESEADE. Pág. 26
[3] C. Sabino, Diccionario....ob. cit. Ídem. 
 
(*)Sobre el autor : http://www.accionhumana.com/

Cinturón de Castidad

clip_image002
Por Enrique Guillermo Avogadro
“Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado” Voltaire
Después de haber llegado al convencimiento de su incapacidad para lograr la reelección, la señora Presidente, como organizadora y jefa de la asociación ilícita que nos gobierna, se enfrenta a la alta probabilidad de que la sociedad entera transforme el reclamo de persecución a quienes saquearon el país durante esta década en una exigencia invencible para su sucesor, sobre todo porque éste se verá en la obligación de realizar un ajuste del gasto público muy superior al que hoy vivimos. Ni siquiera un peronista podría garantizarle la impunidad que necesita, en especial para sus hijos.
Fracasada la disparatada “democratización” de la Justicia que pretendió conseguir recientemente, la usina del Gobierno, que trabaja veinticuatro horas todos los días del año, ha resuelto colonizarla mediante una pinza conformada por la agrupación Justicia Legítima, que encabeza la Procuradora ¡Giles! Carbó, y La Cámpora, que con férrea mano conducen Wado de Pedro y Julián Álvarez, dos pibes dispuestos a inmolarse “por la liberación”, que tan bien retribuye sus esfuerzos.
En este preciso momento, existen nada menos que doscientos noventa juzgados, entre federales y nacionales, que se encuentran vacantes, precisamente por la paralización que impuso el kirchnerismo al proceso de selección de candidatos en el Consejo de la Magistratura. Entre ese enorme número se encuentran tribunales de los dos fueros que más preocupan a la inquilina actual de la Casa Rosada: el criminal y correccional federal (que, desde Comodoro Py, es el encargado de investigar y juzgar las causas de corrupción) y el contencioso administrativo federal, donde tramitan los reclamos de los particulares contra el poder.
No voy a explicar aquí demasiado sobre el método elegido, ya que aburriría al lector, sobre todo si es abogado. Pero sí diré que, en las próximas semanas el oficialismo intentará nombrar, para todos esos juzgados vacantes, conjueces amigos, en especial de lo ajeno. Pretende así colocarle a la República un cinturón de hierro que le impida reaccionar, como hicieron los caballeros medioevales sobre las partes pudendas de sus esposas, cuando partían a la guerra, para evitar el acceso carnal de terceros a éstas.
Si bien estoy más que preocupado por este avance sobre la Justicia, la verdad es que confío enormemente en la venalidad de los candidatos. Recuerdo que los jueces que deben ejercer la vindicta pública ante los casos de corrupción –siempre la hubo pero, antes, se distraía dinero y, ahora, se roban empresas enteras- nunca se han vendido; a lo sumo, se han alquilado a quien duerme en Olivos y mientras éste tiene poder. Y quien suceda a doña Cristina se ocupará muy eficientemente de domesticar, con sobres de dinero que salen de fondos reservados (los servicios de inteligencia) a los nuevos jueces que, además, deberán cuidar su propio pellejo. El kirchnerismo ha dejado demasiados rastros, creyendo en su eternidad, y más temprano que tarde se comenzará a tirar de todos esos piolines.
A quienes, cuando planteo estas teorías, me responden que, aquí, nadie va preso, los confronto con una realidad incontrastable: los funcionarios de Alfonsín, Menem, De la Rúa o Duhalde (incluso los presidentes mismos) caminaron tranquilamente por las calles sin sentir la repulsa popular después de dejar sus cargos; sin embargo, los funcionarios actuales, aún mientras ejercen el poder, son “escrachados” en público y obligados a volver a sus “inmundas madrigueras” (¡me parece que oí algo así cuanto era chico!).
Un episodio verdaderamente notable, por lo “anti-relato” que resulta, fue la admonición de la señora Presidente a los asalariados, instándolos a resignar poder adquisitivo para no perder el empleo; por lo menos para mí, sonó como la mayor parábola de fin de ciclo. Por lo que se ve, doña Cristina ha comenzado preventivamente a resignar futuro político –ese que le requerirá cualquier tentativa “bacheletiana”- para tratar de llegar, aunque sea con muletas, a un final que no la condene a recorrer, con sus hijos, los pasillos de Tribunales.
Me inquieta enormemente que la sociedad no reaccione ya mismo frente a las iniquidades del Gobierno contra la República, a las cuales deben agregarse las campañas contra los diarios La Nueva Provincia (Massot) y El Día (Kraiselburd), amén de la siempre presente batalla contra Clarín y Papel Prensa, ahora a cargo de la Comisión Nacional de Valores. El Diputado Massa, más vivo que el hambre, consiguió frenar la reforma al Código Penal; sin embargo, sigo pensando que esa iniciativa de Olivos fue una verdadera cortina de humo tras la cual se oculta la verdadera intención: la reforma y unificación de los códigos Civil y Comercial. Quien tenga interés en este tema puede asistir a la entrevista que me concedió, hace quince días, el Dr. Alejandro Fargosi, en la emisión del programa “Un País Distinto”, haciendo click en http://www.youtube.com/watch?v=c1C3HPLEEc0.
A pesar de los pocos días laborables que hemos tenido -¡Gracias, Cristina!, gritan los jornaleros, los padres de escolares y las Pymes- han aparecido esta semana los síntomas más claros del costo que implicará soportar a este régimen hasta diciembre de 2015: los datos de la producción agropecuaria muestran que, salvo la soja, nada es ya rentable; hemos perdido mercados fundamentales para el trigo, la carne, el girasol, la cebada, la leche en polvo y hasta el vino; la industria y la construcción siguen en caída libre; la inflación continúa corroyendo el salario; el 50% de los empleados registrados percibe remuneraciones que no superan el límite de pobreza; ha comenzado la destrucción de empleo; el superávit comercial ha desaparecido; aún cuando estamos viviendo el período de mayor liquidación de divisas de la exportación –provenientes de la soja-, el Banco Central sólo ha conseguido recomponer las reservas en mil y pocos millones de dólares; trece millones de argentinos son pobres o indigentes.
Esta semana, siempre en “Un País Distinto”, el programa que conduzco semanalmente por www.canaltlv1.com, mi invitado fue el Dr. Andrés Cisneros, ex Vicecanciller durante la gestión del fallecido Guido di Tella, con quien conversé extensamente sobre las catastróficas relaciones internacionales de la Argentina actual y sobre la futura posición geopolítica de nuestro país en el concierto mundial, en especial en la región; hablamos sobre Unasur, Mercosur, Brasil, Venezuela, algunos países vecinos y, también, de la importancia de Malvinas y su relación con la futura Antártida; esa charla puede verse haciendo click en https://www.youtube.com/watch?v=t0uOfnfwUus#t=23.
El martes en el mismo programa, que podrá verse a partir de las 20:30 horas, mantendré una interesante conversación con el Dr. Henoch Aguiar, uno de los mayores expertos en materia de comunicaciones; le preguntaré acerca del por qué de las dificultades para hablar por teléfono -en especial celulares- que todos padecemos, de las nuevas tecnologías adoptadas por el resto de los países de la región, de los efectos concretos de la Ley de Medios y, en general, de la situación de nuestro país en esos aspectos y cómo acceder a los niveles mundiales que gozan nuestros vecinos.
Cuando los chinos se despiden de alguien a quien no volverán a ver, le desean “que vivas tiempos interesantes”; no dudo que los próximos meses tendrán esa característica en la Argentina.
Bs.As., 4 May 14
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
 
ENVIADO POR SU AUTOR

sábado, 3 de mayo de 2014

El último capitalista

ImageAnte la incertidumbre sobre qué rumbo tomará la economía estadounidense tras la retirada de los estímulos monetarios, Bill Bonner reflexiona en este artículo cómo el capitalismo auténtico ha sido corrompido por las élites y por qué éste tiene tan pocos seguidores.
Por Bill Bonner
La Bolsa ha subido algo durante la última semana, el oro da tumbos sin rumbo. Mi pronóstico: ni la Bolsa ni el oro saben a dónde van. La economía es aún débil, con la tasa de concesión de préstamos en Estados Unidos en el punto más bajo de los últimos 14 años. Pero la Reserva Federal todavía mantiene los tipos de interés abajo y sigue inyectando masivas cantidades de fondos en los mercados.
Se espera que la Reserva Federal continúe recortando los estímulos monetarios durante el mes que viene, quitándole otros 10.000 millones de dólares a la cantidad que destina todos los meses para comprar bonos del Estado y activos financieros a bancos. Pero, de momento, Richard Duncan dice que todavía hay el "exceso de liquidez" suficiente para mantener a las Bolsas arriba. Según Duncan, más adelante durante este año los problemas deberían empezar. Permanezcan atentos.
Mientras tanto, me han llamado la atención sobre un libro que aún no he leído. Paul Krugman dice que el libro de Thomas Piketty "Capital en el Siglo XXI" es una obra maestra. No puedo esperar a conseguir un ejemplar sólo para ver si Piketty es realmente el "cabeza cuadrada" que parece ser.
Últimamente les he estado hablando de que el capitalismo auténtico se está autocorrigiendo. A Piketty le preocupa que los capitalistas están ganando demasiado dinero. El retorno sobre el capital, argumenta, está superando con creces al retorno sobre el trabajo. Realmente Piketty no debería preocuparse por esto; cuando las tasas de rentabilidad son altas, los inversores apartan dinero de las inversiones empresariales y lo destinan a bonos o acciones. Es entonces cuando el exceso de dinero en Bolsa y renta fija vuelve a hacer disminuir la rentabilidad de estos activos.
A menudo esta rentabilidad cae de una forma tan fuerte que los inversores terminan desquiciados. Pero así es como funciona: uno no puede disfrutar del placer de los beneficios sin sufrir el dolor de las pérdidas de vez en cuando.
Thomas Piketty no es un fan del capitalismo. Pero entonces, ¿quién lo es?
"Parece que están teniendo una crisis en el capitalismo estadounidense", me comentaba una mujer que dirige un programa social cerca de mi rancho en Argentina. Ella viaja unas dos horas en moto cada día para ayudar a la población local a mejorar sus vidas.
Siempre vestida de color caqui, ella es la clase de mujer con la que te podrías quedar en una isla desierta y seguirías siendo fiel a tu esposa. Sin embargo, tiene una inteligencia aguda.
"Espero que los estadounidenses aguanten bien" me dijo alegremente la última vez que la vi.
Para ella, el capitalismo es una ideología maldita. En su opinión, sólo es cuestión de tiempo hasta que nuestro sistema sea reemplazado por uno de buenas intenciones y más humano, donde los recursos se asignen en función de sus preferencias, no del trabajo de cada uno. La verdad es que ya me di cuenta de su orientación política cuando la visité en su oficina y me encontré un póster del Che Guevara colgado en la pared.
Pero ella no está sola. El capitalismo tiene tan pocos seguidores auténticos que probablemente podrían ser arrestados en una sola mañana. A la clase baja no le gusta porque ellos piensan que los aleja de llegar a ser ricos, en lugar de pensar en su mala suerte o sus malos hábitos.
A los ricos no les gusta porque amenaza con arruinarlos con crisis y bancarrotas. A los empresarios no les gusta porque su proceso de destrucción creativa amenaza con hacer que sus negocios sean obsoletos.
A los intelectuales no les gusta porque es esencialmente impredecible e incontrolable. A los medios de comunicación no les gusta porque no da conferencias de prensa y no da material de debate para periodistas vagos.
A los inversores no les gusta porque los penaliza por los errores que cometen. Y, por supuesto, los profesores de economía lo odian más que nadie porque refuta sus ideas preconcebidas sobre cómo la economía funciona realmente.
La observación de Piketty -que los ricos se han hecho mucho más ricos durante las últimas tres décadas- no es errónea. Pero es lamentable que no pueda pensar más allá y plantearse cómo ha ocurrido esto.
Piketty cree que cuando la riqueza está concentrada en unas pocas manos ocurre un fenómeno que él llama "captura de Estado". La gente rica se hace con el control del Gobierno y lo utiliza como un mafioso con un bate de béisbol: para machacar a los que se les opongan y hacerse con todas las ganancias.
Pero el Estado no es un pusilánime e inocente participante. No está "capturado" en absoluto. En realidad, los que controlan a la policía y al ejército están muy familiarizados con el bate de béisbol; lo usan regularmente. De hecho, a menudo toman a los ricos como rehenes y piden un rescate (impuestos, sobornos, sobres a partidos políticos, entre otros).
Más frecuentemente, la política simplemente conspira con cualquier grupo -ricos, pobres, sindicatos, patronales de empresarios, lobistas, etcétera- que pueda ayudarles a derribar al capitalismo y empeorar el bienestar público.
Mi viejo amigo Jim Davidson me contó la historia de los "dulces papás" que se han hecho con miles de millones de dólares en subvenciones directas o indirectas durante años. Aprendieron cómo hacerlo -sobornar a políticos- en Cuba antes de que Fidel Castro se hiciera con el poder.
En los años 60 trajeron sus prácticas a Estados Unidos y consiguieron hacerse con una buena parte de las subvenciones del Estado de la Florida para poder plantar caña de azúcar y venderlo a unos precios artificialmente altos.
Uno no puede evitar admirar a Pepe y Alfy Fanjul. Ellos saben cómo se juega este juego. Alfy tiene tan buenos contactos que, de acuerdo a la investigación por el escándalo Lewinsky, tenía los oídos de Bill Clinton mientras la becaria se encargaba de otras partes del Presidente.
El capitalismo de amigos es sólo una manera más de cómo la economía se ha corrompido. La sanidad, finanzas y educación -las tres mayores industrias de Estados Unidos- han sido hechas prisioneras por Washington (o viceversa).
Uno puede decir, también, que el Gobierno actuó después de la crisis de 2008 para proteger a los ricos. Sin su intervención todo el problema de la desigualdad no existiría; prácticamente la mitad de la riqueza en Bolsa hubiera sido borrada de la faz de la tierra y probablemente así se hubiera quedado.
El Gobierno podría haber deseado repartir esa riqueza entre tantos votantes como fuera posible. Pero el objetivo no era hacer a los ricos más ricos. En su lugar, el Gobierno de Estados Unidos quería evitar que el capitalismo hiciera lo que se supone que debe hacer. Lo explica Stephen Roach:
"La estrategia de la Reserva Federal ha sido empujar al alza a los mercados bursátiles, mantener los activos de riesgo arriba y estimular la economía a través del 'efecto riqueza'. El problema es que este 'efecto riqueza' sólo favorece a la gente rica. ¿Qué ocurre con el verdadero problema de Estados Unidos que es la clase media, los desempleados de larga duración, los trabajadores y sus familias? ¿Se están beneficiando de este efecto riqueza?
Saludos, Bill Bonner.

Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros "FinancialReckoning Day" y "Empire of Debt" que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidosFUENTE: Publicado en El Inversor Global - Newsletter Semanal - Enviado por mail-  

¿Por qué somos cada vez más pobres?

ImageFeriado largo en la Argentina. Festejamos el día del trabajador sin trabajar. Mientras, nuestro país se debate entre la pobreza y la pobreza extrema. ¿Qué está pasando en nuestro país que genera cada vez más personas en la indigencia?
Por Federico Tessore
Los inversores argentinos llevan en masa su dinero al exterior. Según el INDEC, los argentinos guardan más de US$ 200.000 millones en el exterior. Según las consultoras privadas esto es más del doble. Más allá de la cifra concreta, se trata de mucho dinero. Más del 70% del dinero de los argentinos está afuera.
Mientras esto ocurre, la pobreza no baja en nuestro país. Uno de cada tres argentinos es pobre. El Gobierno actual no quiere reconocer esta realidad y se suma a los de los últimos cuarenta años que se dedican a hacer dinero para ellos y sus amigos y no para atacar el problema de la pobreza.
La Administración que hoy dirige el país se conforma diciendo que ellos pudieron bajar la pobreza que recibieron cuando se dio la salida de la convertibilidad, luego de la renuncia de De la Rúa en el año 2001. Durante el año posterior, 2002, la pobreza llegó al 50% de la población. Hoy, ésta estaría en el 28%, según consultoras privadas, más alta que el 26% de pobreza que teníamos durante el Gobierno de Menem, pero más baja que cuando el Gobierno de Kirchner comenzó.
Pero mire cómo son las vueltas de la vida, que durante la gestión de Menem se tenía el mismo argumento que el Gobierno de Cristina tiene hoy. Menem decía que él había bajado la pobreza superior al 50% que había recibido luego de la hiperinflación de 1990. Ellos la habían bajado a 26%.
El patrón es el mismo. Menem y Kirchner recibieron países destruidos, lo reconstruyeron temporalmente, redujeron la pobreza y el desempleo, y luego entregaron el país a punto de estallar nuevamente...
Bueno, técnicamente Cristina aún no entregó el país al próximo presidente, pero está claro que no tiene más de un año y medio de mandato y que lo que le va a dejar a su sucesor, salvo un milagro, no será nada atractivo.
Está claro que si bien el patrón es el mismo, existen diferencias. La diferencia es que Menem "salvó" al país con políticas teóricamente liberales y Kirchner "salvó" al país con políticas teóricamente de izquierda.
Más allá del discurso del momento, la dinámica es la misma: la pobreza parece un problema estructural que sólo se puede bajar en forma temporal. No supimos implementar estrategias para erradicar este problema de una vez por todas.
¿Por qué ocurre esto? ¿Por qué somos cada vez más pobres?
Por supuesto que existen decenas o cientos de variables que influyen sobre este resultado, pero creo que hay un factor fundamental, una variable principal que es la más influyente sobre este problema: es el conflicto de intereses que existe entre el negocio de los políticos y la creación de la riqueza.
Recordemos que la única forma de crear riqueza es creando compañías exitosas que vendan productos y servicios en el exterior. No hay otra receta y esto hasta lo entendieron países tradicionalmente "enemigos" de las empresas como China, Perú o India.
El problema es que crear empresas exitosas no es fácil. Para crearlas se necesitan tres cosas básicamente, que son un clima de negocios que permita la creación y el desarrollo de esas empresas, capital y recursos humanos.
De estos tres elementos necesarios, a nuestro país le sobran dos, el capital y los recursos humanos. Sí, ya sé, el cuento de los políticos es que el mundo desarrollado no quiere darnos su capital y nos condena a la pobreza porque nosotros no tenemos dinero, pero la realidad es que también nos sobra capital. Piense, el PBI de la Argentina está en torno a los US$ 450.000 millones y según las consultoras privadas esa misma cantidad de dinero tienen los argentinos guardados en el exterior.
¿Está seguro de que nos falta capital? No, para nada, nos sobra. Recursos humanos también tenemos, aunque la calidad de los mismos va deteriorándose a medida que pasan los años de decadencia. Sin embargo, aún el argentino puede destacarse cuando se decide a trabajar.
Entonces, lo único que nos falta para derrotar la pobreza es crear un clima de negocios propicio para que las empresas puedan desarrollarse. Hoy los políticos han creado un Estado tan grande y tan influyente que es casi imposible crear y desarrollar una empresa en nuestro país sin pedirle un favor al funcionario de turno.
Durante los últimos años me ha tocado crear compañías y negocios en más de diez países diferentes. Desde Estados Unidos hasta Paraguay o España. En ninguno es tan difícil hacerlo y luego llevarlo adelante como en nuestro país.
Nuestros políticos han creado tantas regulaciones, requisitos y reglamentaciones que hoy casi nadie comienza un nuevo negocio en la Argentina. Y lo grave es que en esta economía digital, donde los negocios pasan por Internet, cada vez más empresas pueden evitarlo. Por lo tanto, cada vez más argentinos llevan sus firmas al exterior y cada vez menos extranjeros traen sus empresas a nuestro país.
Si alguna vez los argentinos productivos le encontramos la vuelta para desmantelar el fabuloso negocio de los políticos, nuestro país podrá levantar vuelo y nunca más detenerse. Mientras que la mayoría de los ciudadanos de este país crea que la solución a nuestros problemas viene por el lado de más Estado y más políticos, seguiremos el patrón de los salvadores temporales como Menem y Kirchner.
Mientras esto ocurre, ¿qué podemos hacer? En primer lugar trabajar por nuestra propia libertad financiera. Generar los ingresos y los ahorros necesarios que me permitan vivir como deseo, sin depender de nuestros políticos. Y en segundo lugar, colaborar en la divulgación de esta "magia oculta" que parece ser el crecimiento en nuestro país.
Si logramos nuestra independencia financiera y además convencemos a cada vez más personas de cómo podemos crecer, el final de esta pesadilla estará mucho más cerca.
Le deseo un excelente fin de semana, Federico Tessore
FUENTE: Publicado en El Inversor Global - Newsletter Semanal - Enviado por mail

Publican resumen de resultados del Programa de Comparación Internacional de 2011 en el que se coteja el tamaño real de las economías de todo el mundo

CIUDAD DE WASHINGTON, 29 de abril de 2014. El Programa de Comparación Internacional (PCI) dio a conocer hoy nuevos datos que señalan que la economía mundial produjo bienes y servicios por un valor superior a los US$90 billones en 2011, y que casi la mitad de la producción mundial provino de países de ingreso bajo e ingreso mediano.
Bajo la autoridad de la Comisión Estadística de las Naciones Unidas, la ronda de 2011 del PCI abarcó 199 economías, lo que constituye la iniciativa de mayor cobertura jamás realizada para medir las paridades de poder adquisitivo (PPA) de los países. En las estimaciones de la ronda de 2011 del PCI se aplicaron varias mejoras metodológicas con respecto a iniciativas anteriores para calcular las PPA.
Los principales resultados del PCI son las PPA correspondientes a 2011, y estimaciones del producto interno bruto (PIB) basadas en la PPA y sus principales componentes en cifras agregadas y per cápita. Al convertir indicadores económicos nacionales (por ejemplo, el PIB) en una moneda común, las PPA son una medida más directa que los tipos de cambio para determinar el poder adquisitivo del dinero.
El PCI estuvo dirigido y coordinado por la Oficina Mundial del PCI en el Banco Mundial, en colaboración con organismos regionales que supervisaron las actividades en ocho regiones geográficas: África, Asia y el Pacífico, la Comunidad de Estados Independientes (CEI), América Latina, el Caribe, Asia occidental, Islas del Pacífico y los países del programa de PPA dirigido por la Oficina de Estadística de las Comunidades Europeas (Eurostat) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Además, dos economías, Georgia e Irán, participaron en ejercicios bilaterales con economías asociadas y no tomaron parte en ninguna comparación regional.
Principales resultados:
Seis de las 12 economías más grandes del mundo pertenecían a la categoría de países de ingreso mediano (según la definición del Banco Mundial). En conjunto, las 12 economías más grandes representan dos tercios de la economía mundial y el 59 % de la población mundial.
El PIB mundial basado en la PPA alcanzó los US$90,647 billones, en comparación con US$70,294 billones sobre la base de los tipos de cambio.
Las economías de ingreso mediano representan el 48 % del PIB mundial si se utilizan las PPA y el 32 % si se usan los tipos de cambio.
Como porcentaje del PIB mundial, las economías de ingreso bajo eran más de dos veces más grandes sobre la base de las PPA que sobre la base de sus respectivos tipos de cambio en 2011. Sin embargo, estas economías solo representaban el 1,5 % de la economía mundial, pero casi el 11 % de la población mundial.
Aproximadamente el 28 % de la población mundial vive en economías donde el gasto per cápita del PIB supera el promedio mundial de US$13 460, y el 72 % se sitúa por debajo de ese promedio.
La mediana aproximada del gasto anual per cápita a nivel mundial, de US$10 057, significa que el gasto per cápita de la mitad de la población del mundo es superior a ese monto, y el gasto per cápita de la otra mitad es inferior a esa cifra.
¿Cuáles son las economías más grandes?
Las seis economías de ingreso mediano más grandes – China, India, Rusia, Brasil, Indonesia y México – representan el 32,3 % del PIB mundial, mientras que las seis economías de ingreso alto más grandes – Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia – representan el 32,9 %.
La región de Asia y el Pacífico, con inclusión de China e India, representa el 30 % del PIB mundial; Eurostat-OCDE, el 54 %; América Latina, el 5,5 % (sin incluir a México, que participa en la OCDE, ni a Argentina, que no participó en el PCI de 2011), y África y Asia occidental, alrededor del 4,5 % cada una.
China e India representan dos tercios de la economía de Asia y el Pacífico, sin incluir a Japón ni a Corea del Sur, que forman parte de la comparación correspondiente a la OCDE.
Rusia representa más del 70 % de la economía de la CEI, y Brasil, el 56 % de la de América Latina.
Sudáfrica, Egipto y Nigeria representan alrededor de la mitad de la economía africana.
¿Cuáles son los países más caros?
El Índice de Nivel de Precios (INP) es el coeficiente de una PPA en relación con un tipo de cambio correspondiente. Un índice superior a 100 significa que los precios son, en promedio, más altos que a nivel mundial, y un índice inferior a 100 significa que los precios son relativamente más bajos.
Las economías más caras en términos del PIB son Suiza, Noruega, Bermudas, Australia y Dinamarca, cuyos índices varían entre 210 y 185. Estados Unidos ocupó el 25.o lugar en el mundo, por debajo de la mayoría de las demás economías de ingreso alto, como Francia, Alemania, Japón y Reino Unido.
Veintitrés economías muestran un INP igual o inferior a 50. Las economías más baratas son Egipto, Pakistán, Myanmar, Etiopía y República Democrática Popular Lao, cuyos índices varían entre 35 y 40.
¿Cuáles son los países más ricos y los más pobres en términos del PIB per cápita?
Las cinco economías con mayor PIB per cápita son Qatar, la Región Administrativa Especial de Macao, Luxemburgo, Kuwait y Brunei. El PIB per cápita de las dos primeras supera los US$100 000.
Once economías tienen un PIB per cápita superior a US$50 000, pero en conjunto representan menos del 0,6 % de la población mundial. Estados Unidos ocupa el 12.o lugar entre las economías de mayor PIB per cápita.
Ocho economías – Malawi, Mozambique, República Centroafricana, Níger, Burundi, República Democrática del Congo, Comoras y Liberia – tienen un PIB per cápita inferior a US$1000.
¿Qué países destinan la mayor parte del gasto en beneficio directo de las personas?
La mejor manera de medir el bienestar material de la población de una economía es mediante el consumo individual efectivo per cápita – una medición de todos los gastos en la economía que benefician directamente a las personas – en lugar del PIB per cápita. Según este indicador, las cinco economías con mayor consumo individual efectivo per cápita son Bermudas, Estados Unidos, Islas Caimán, Hong Kong (Región Administrativa Especial de China) y Luxemburgo.
En promedio, el consumo individual efectivo per cápita a nivel mundial es de aproximadamente US$8647.
Gasto de inversión
Con un 27 %, China registra ahora la mayor proporción del gasto mundial de inversión (formación bruta de capital fijo), seguida de Estados Unidos, con 13 %.
Les siguen India, Japón e Indonesia, con 7 %, 4 % y 3 %, respectivamente.
China e India representan alrededor del 80 % del gasto de inversión en la región de Asia y el Pacífico. Rusia representa el 77 % de dicho gasto en la CEI; Brasil, el 61 % en América Latina, y Arabia Saudita, el 40 % en Asia occidental.
Limitaciones del uso de los datos
Las PPA son estimaciones estadísticas. Como todo dato estadístico, pueden contener errores de muestreo, errores de medición y errores de clasificación. Por lo tanto, deberían tratarse como aproximaciones de valores reales. Dada la complejidad del proceso de recopilación los datos y de cálculo de las PPA, no es posible estimar directamente los márgenes de error. En consecuencia, las pequeñas diferencias en los valores estimados de las distintas economías no deberían considerarse como significativas.
Las PPA no deberían utilizarse como indicadores de la subvaloración o sobrevaloración de las monedas. Las PPA no indican cuáles “deberían ser” los tipos de cambio. No son un reflejo de la demanda de monedas como medio de intercambio, inversión especulativa o reservas oficiales.
El PCI está concebido para comparar los niveles de actividad económica de las economías, expresados en una moneda común, en un determinado año de referencia. Como tales, los gastos basados en la PPA no pueden compararse directamente con las estimaciones de la ronda de 2005 del PCI porque se basan en dos niveles de precios diferentes. Además, algunas de las economías que participaron en una de esas comparaciones no participaron en la otra. Unas pocas economías pasaron de una región a otra y, lo que es más importante, en la ronda de 2011 del PCI se aplicaron considerables mejoras metodológicas.
El PCI no debería utilizarse para comparar las variaciones del PIB basado en la PPA de una economía a lo largo del tiempo. La experiencia ha demostrado que pueden producirse discrepancias importantes entre las estimaciones extrapoladas y una nueva referencia para la comparación, aun cuando tengan pocos años de diferencia. El lapso entre las rondas del PCI más recientes fue de seis años, lo que para muchas economías ha significado grandes diferencias entre los gastos basados en la PPA extrapolados a 2011 y los gastos de referencia basados en la PPA de la ronda de 2011 del PCI.
FUENTE: Publicado en El Banco Mundial-  http://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2014/04/29/2011-international-comparison-program-results-compare-real-size-world-economies

"Segunda República": Loterias, Pobreza, Elecciones 2015

Publicado el 30/04/2014 - Canal TLV1 Enrique Romero y Adrian Salbuchi repasando las noticias de la semana... PRIMER BLOQUE (2:01) - Cristóbal López: el Cappo di Maffia del juego y "Hombre K" (13:11) - AFIP y Ricardo Etchegaray acosan a los trabajadores. ¡Rebelión Fiscal! (17:58) - "Cepo informativo" de IGJ/UIF/AFIP para tapar los delitos de Lázaro Báez/Kirchner (21:50) - Kirchner concentra todo el "Petro-Poder" quitándole control a la provincias petroleras. (23:00) - Los Kirchner y los desaparecidos Fondos de Santa Cruz SEGUNDO BLOQUE (26:50) - Axel Kiciloff: un "marxista" funcional al Sistema de Deuda y los Mega-Banqueros Globales pauperizadores de los trabajadores argentinos. (31:38) - La Mega-Villa 31 de Retiro: pobreza para "todos y todas" (36:22) - Qué vuelva el Servicio Militar Obligatorio... Servicio Social Obligatorio... (45:05) - La Argentina "K": un paraíso para los narcotraficantes del mundo... (46:05) - La Americas Society prepara el próximo "gobierno" 2015: Coca, Pepsi y 7-Up... Categoría Activismo y ONG Licencia Licencia estándar de YouTube
ENVIADO POR SU DIRECTOR,  Lic JUAN MANUEL SOAJE PINTO
Publicado el 30/04/2014- Canal TLV1 Primer programa "Por la Cultura del Trabajo" conducido por el Lic. Héctor Flores Secretario General de la Escuela Superior de Conducción Política del Movimiento Nacional Peronista y Horacio Valdez Secretario General de Sindicato Obrero de la Industria del Vidrio y Afines (S.O.I.V.A.) cuya temática aborda el mundo sindical en todo su contexto. Participaran de los programas invitados y personalidades provenientes del sindicalismo, empresariado, educadores, dirigentes obreros y políticos quienes aportarán con su experiencia y formación una mayor comprensión y clarificación de la función que cumplen y desarrollan los sindicatos en nuestro país. Categoría Activismo y ONG Licencia Licencia estándar de YouTube

ENVIADO POR SU DIRECTOR, Lic JUAN MANUEL SOAJE PINTO

EL FRENTE PROGRESISTA UNEN “PATEO EL TABLERO”, ¿PODRÁ ARMAR EL ROMPECABEZAS?

El gran reto es con esas individualidades formar un EQUIPO; el éxito o el fracaso dependen fundamentalmente de la grandeza que sepan tener.
Por: Aldo Norberto Bonaveri
Sin duda alguna el acontecimiento político más importante en lo que va del año ocurrió el 22 de abril, la convergencia de ocho partidos: Unión Cívica Radical, Partido Socialista, Coalición Cívica, Proyecto Sur, GEN, Libres del Sur, Partido Socialista Autentico y Frente Cívico de Córdoba, amalgamados en el naciente Frente Progresista Unen “FPA”, introduce variantes sustanciales en el escenario nacional, que trasciende a las agrupaciones que la integran y, seguramente traerá aparejado un replanteos de estrategias en el Frente Renovador y el PRO, no resultando tampoco neutro para el oficialista Frente para la Victoria.
El acto en sí habló más con las imágenes de presentar juntos a los 18 máximos dirigentes, que por las expresiones de éstos en la ocasión. Con buen tino prescindieron de discursos, que para el caso hubieran alentado estériles competencias de cartel. Tras la entonación del Himno Nacional en la vos de Jairo, la coalición quedó formalizada con la lectura del acta constitutiva a cargo del actor Luis Brandoni, refrendada por: Ernesto Sanz y Julio César Cleto Cobos (UCR), Hermes Binner y Roy Cortina (PS), Elisa Carrió y Pablo Javkin (CC), Fernando “Pino” Solanas y Alcira Argumedo (Proyecto Sur), Margarita Stolbizer y Sergio Buil (GEN); Mario Mazzitelli y Virginia González Gass, (PSA), Humberto Tumini y Victoria Donda (Libres del Sur), Luis Juez y Norma Morandini (Frente Cívico de Córdoba) y en carácter de independientes Alfonso Prat Gay y Martín Lousteau.
El documento versa sobre el compromiso asumido en lineamientos políticos comunes, dentro de los que enfatizan el sostenimiento de la ética pública como condición indispensable de la convivencia social, remarcando literalmente “La ejemplaridad de las conductas y la honestidad en el ejercicio de funciones de gobierno son tanto un imperativo moral, como una garantía de una justa distribución de los dineros públicos”.
La conformación del Frente, inspirada en la exitosa experiencia porteña del espacio Unen en las PASO del año pasado, constituye el mejor aprovechamiento de la valiosa herramienta que son las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias; las que nobleza obliga, resulta un acierto para destacar del Gobierno de Cristina Fernández, erróneamente subestimado por el grueso de las fuerzas políticas, empezando por el propio oficialismo.
Si nos basamos en la performance alcanzada por los partidos que la integran en las elecciones de 2009 y el caudal obtenido en 2013, podría estimarse que el FPU contaría a priori con un 30/32% de intención de votos a nivel país; no obstante es bien sabido que en política no siempre 2 + 2 son 4. Cada vez existen menos electores cautivos, y en consecuencia un alto porcentaje de ciudadanos decide la orientación de su sufragio en cada elección.
En consonancia con esa lógica, si el referido intento repite errores (falta de propuestas convincentes, privilegio de proyectos personales, etc.) la cosecha podría ser tan magra como en 2011. De la misma manera, si logran interpretar el reclamo de la sociedad, organizarse como alternativa válida e “interpretando la misma sinfonía” la ecuación puede ser superior al potencial que hoy se vislumbra.
La referencia del 2013 es bastante demostrativa de lo posible, donde las fuerzas que ahora componen el FPU se presentaron en alianza: Santa Fe, Mendoza, Santa Cruz, Capital Federal, Catamarca, La Rioja y Jujuy, Tucumán y Formosa, donde bien se alzaron con la victoria o en su defecto demostraron progresos sustantivos. Todo esto sin contar con el creciente deterioro que cada vez es más palpable en el Frente para la Victoria, producto de la evidencia del fracaso de la economía, la corrupción y la ausencia de políticas adecuadas en temas estratégicos para el país, a pesar de las excelentes condiciones internacionales imperantes.
Por cierto que el desafío es muy importante; disperso como estaba este espacio, ninguno de sus componentes tenía posibilidad alguna de ser considerado como una opción sería para el 2015; hoy tiene frente sí un desafío muy grande: posicionarse con chances de arribar a una segunda vuelta. Naturalmente no se trata de una misión simple, sobre todo si tenemos en cuenta el cúmulo de errores cometidos por la clase política, que si bien no son exclusivos de estos dirigentes, cabe consignar que los potenciales votantes de estas fuerzas, son por concepción mucho más exigentes que los de orientación peronista; fenómeno que se relaciona con el verticalismo histórico del PJ.
El posicionamiento con chances de una coalición progresista plantea una modificación significativa del escenario vigente; de repasar las características de las demás fuerzas que protagonizan la vida política argentina, rápidamente advertimos que todas ellas están conducidas por liderazgos excluyentes. Sergio Massa, Mauricio Macri y Cristina Fernández son indiscutibles en sus partidos; los dos primeros serán candidatos a la presidencia sin ningún escollo; la presidenta está impedida por la constitución, pero nadie ignora que el postulante del Frente para la Victoria será quien ella determine. En el oficialismo el único con posibilidades de hacer una digna elección es Daniel Scioli, aunque todos saben que Cristina sólo lo bendecirá si privilegia evitar una catástrofe electoral.
El FPU no cuenta con un paladín irrefutable, pero dispone de varios dirigentes descollantes que acreditan conductas irreprochables; lo hay con capacidad de gestión con éxitos marcados en el timón de sus provincias; Hermes Binner y Julio César Cobos, políticos de raza y predicamento: Ernesto Sanz, Elisa Carrió, Fernando Solanas, Margarita Stolbizer, Ricardo Gil, Lavedra, Ricardo Alfonsín, Luis Juez, etc. Economistas de fuste: Javier González Fraga y Alfonso Prat Gay, jóvenes con presente pero gran futuro como Victoria Donda o Martín Lousteau, e inclusive un estadista avezado de los quilates de Rodolfo Terragno, además de segundas líneas con pergaminos comparables.
Materia gris hay más que suficiente, con estas figuras podrían formar un gabinete con prestigio e idoneidad, como así también ocupar los distintos puestos estratégicos de la administración; más que diferencias ideológicas entre ellos hay matices distintos para nada insalvables. El gran reto es con esas individualidades formar un EQUIPO; el éxito o el fracaso dependen fundamentalmente de la grandeza que sepan tener. Es legítimo que en la Nación y en cada Provincia quienes tienen aspiraciones se presenten a competir en las PASO, pero es menester que tras el veredicto de las urnas se allanen a trabajar en el lugar que estas les asignó.
Este paradigma, normal en cualquier democracia avanzada, en nuestro país plantea serios interrogantes, no porque los obstáculos sean infranqueables, sino porqué se trata de una asignatura pendiente de la dirigencia política argentina. Justamente ese es el salto cualitativo que está obligado a dar la incipiente alianza, si realmente pretende insertarse en la lucha por gobernar el país. Demás está decir que a la sociedad deben presentarle un acuerdo programático creíble, con una plataforma acorde a los cambios que el país necesita.
En razón de lo expresado, un hipotético gobierno del Frente Progresista Unen, independientemente de cual sea la fórmula presidencial que lleve en octubre del 2015, el perfil deberá ser mucho menos presidencialista de lo que es habitual en el país, naturalmente en ese aspecto, debate mediante tendrán que concientizarse sus referentes y, saber explicarlos a una sociedad, un tanto cansada de figuras providenciales.
Sabido es que no hay unanimidad de criterios en cuanto a la extensión del Frente; algunos de sus impulsores ven con buenos ojos incorporar al PRO, otros en cambio fijan allí su límite. Difícilmente se imponga a rajatabla un criterio sobre otro; ni los más entusiastas están dispuestos a romper la unidad de la coalición en esta instancia; no obstante pocos se mostrarían intransigentes de acordar de antemano un posible acuerdo con vistas al ballotage, máxime teniendo en cuenta que ese es el escenario más probable, aun cuando sea prematuro presumir quienes serán los “finalistas”
En las filas de Macri cuidan de involucrarse con el tema, no obstante su plana mayor lo sigue con mucha atención. Ellos más que nadie sufrieron el crecimiento de Unen en Capital y, si bien en su territorio el jefe de Gobierno de la CABA se encuentra fortalecido por la buena gestión que consideran los vecinos, y en las últimas elecciones legislativas logró buenas performances en cuatro provincias, instalar la candidaturas en todos los distritos aparece muy distante. Para lograr ese cometido tenía previsto sumar a referentes provinciales, que a partir de la construcción de FPU se sientes allí contenidos.
Para el Frente Renovador si el FPU logra instalarse con la fuerza que suponen sus mentores se le crea un problema. Desde su aparición el crecimiento resultó espectacular, con un triunfo memorable en la provincia de Buenos Aires, tras del cual siguió reclutando nuevos adherentes, especialmente dirigentes desilusionados del kirchnerismo.
Más allá de su gran performance electoral, el objetivo de Sergio Massa es instalarse con apoyos de peso en todo el territorio nacional, para ello su estrategia contaba con sumar popes radicales de distintas provincias, quienes a partir de la constitución del FPU, al menos por ahora, no están dispuestos a contemplar esa posibilidad.
Hay una certeza, la creación del Frente Progresista Unen “pateo el tablero”, ¿podrá armar el rompecabezas?
ENVIADO POR SU AUTOR  http://www.pregonagropecuario.com/cat.php?txt=5235#4PvWL257yOQL8ckx.99

Producción Nacional - J. Lascano: Todo el directorio de YPF deben ser procesados

Publicado el 28/04/2014 - Canal TLV1 Lic. Julio César Lascano, consultor económico-financiero analiza la situación actual, inflación, índice de precios, Repsol-YPF, pobreza e indigencia, inmigración, etc. Categoría Activismo y ONG Licencia Licencia estándar de YouTube

ENVIADO POR SU DIRECTOR Lic JUAN MANUEL SOAJE PINTO

jueves, 1 de mayo de 2014

"Un País Distinto" - Andrés Cisneros: "Para Europa su interlocutor no es mas el MERCOSUR sino Brasil "

Publicado el 30/04/2014- Canal TLV1
Enrique Avogadro entrevista a Andrés Cisneros, abogado, ex vicecanciller de la Nación, analizan la situación de la política exterior Argentina. La creación del UNASUR y su función, MERCOSUR, la OEA y las relaciones regionales. Pantallazo de la situación político-económica mundial. Categoría Activismo y ONG Licencia Licencia estándar de YouTube

ENVÍADO POR EL DR. ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO

"Volviendo al futuro. Argentina se deshilacha" (Versión en Inglés)

"Bajo el corrupto gobierno populista de Cristina Fernández de Kirchner, la Argentina se encuentra nuevamente en camino a la ruina".
Escrito por Douglas Farah  que es un reconocido ex corresponsal del Washington Post y presidente de la firma nacional de consultoría de seguridad, IBI Consultores y Senior Fellow en el Centro Internacional de Evaluación y Estrategia.

 Leer el PDF: http://www.strategycenter.net/docLib/20130227_BacktotheFuture.pdf
Fue envíado por mail

Ahora sí: Llegó el momento de la sintonía fina

ImageMucha información en el aire, con aparente igualdad de relevancia. Todos los días ve en el diario un nuevo dato o otra medida del Gobierno en su giro ortodoxo. Sin embargo, si no atendemos el elevado gasto fiscal, todos esos números serán anecdóticos.
Por Ignacio Ros
Cristina la anunció al inicio de su segundo mandato, la ratificó en abril de 2012 - en un recordado acto que encabezó junto a la militancia en el estadio de Vélez- pero es recién por estos días que podemos decir que estamos en el momento de la sintonía fina... ¿o gruesa?
Usted ya sabe todos los cambios que se sucedieron en el último tiempo. El giro a la ortodoxia ya no es ajeno para nadie. En el medio, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, nos dice que no se pueden establecer los números de pobreza e indigencia, por los cambios en el índice de inflación.
Habría "un problema de empalme" sostuvo, pero aseguró que "ninguna duda que la reducción de la pobreza y la indigencia ha sido drástica". Axel Kicillof, ministro de Economía, también se expresó en el mismo sentido. Podemos dormir tranquilos...
¿O no? Daniel Artana, economista de FIEL, tiene la teoría de que el Gobierno quiere ocultar que la pobreza es mayor que en los 90'. "No creo que hoy la pobreza sea del 36,5%, pero sí que ronda el 30%. Por lo que claramente está más alta con respecto a la década del noventa que era del 20%, cuando el desempleo era superior", sostuvo.
Dejemos los datos de color de lado, el momento de la sintonía fina es hoy y hay que aprovecharlo, despojándonos -si es posible en tiempos de campaña presidencial- de todo color político.
Financial Times dice que las reformas argentinas hay que "tomarlas con pinzas" y se pregunta qué tan verdadera es esta conversión. Por su parte, la titular del FMI, Christine Lagarde, cree que Argentina retomó la buena senda.
Mucha información, demasiadas opiniones que generan un intento barullo.
Otra del INDEC
Hace pocos días, el organismo profundizó el sinceramiento, al corregir a la baja las cifras del superávit comercial. De acuerdo con los datos oficiales, el resultado de la balanza comercial fue de US$ 8.004 millones el año pasado.
Así, el balance se cayó US$ 1.020 millones, lo que se traduce en un retroceso del 35%, en lugar del 27% que se había anunciado inicialmente.
Nos enteramos -la semana pasada- que se levantó la veda al giro de dividendos de los bancos. Al menos, se autorizó al Santander Río a distribuir $ 260 millones. Es un dato clave no sólo para la industria, sino también para atraer inversores.
Actualmente somos el país es el sexto a nivel regional en Inversión Extranjera Directa, un dato no muy alentador. No obstante, algunos sostienen que si el Gobierno lograra colocar un bono en el extranjero, a un interés similar al de los países vecinos, acciones como la de los bancos podrían subir un 50%. ¿Demasiado optimista? Quién sabe...
Por otra parte, el titular de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli sostuvo que este año podrían comenzar bajarse las tasas. Esto mientras el Banco Ciudad subrayó que hay una fuerte caída en las expectativas de devaluación (la posición a 6 meses para los contratos futuros se ubica en un 27% anual).
"Éstas junto al incremento de tasas en pesos que impulsó el Banco Central (la tasa BADLAR se ubica también en un 27% para plazos similares), ha favorecido una aceleración en la oferta de dólares por parte de los exportadores. Esto a su vez ha contribuido a moderar aún más las tensiones en el mercado de cambios", agrega el informe de la entidad bancaria.
Como ve, hay mucho dato en el aire
Difícil no confundir lo importante con lo urgente. Llegó el momento de tomar el ecualizador y empezar a mover -perilla por perilla- para lograr el sonido correcto.
Para hacerlo, fuera de todo lo debatido, hay que combatir un problema endémico de la Argentina: el déficit fiscal. Gastamos más de lo que ingresa y eso no es patrimonio del Kirchnerismo, sino de casi todos los gobiernos que tuvo este país en los últimos 20 años. Preste atención a la situación fiscal de las dos décadas que pasaron en el siguiente gráfico.

No es por falta de recursos ni opciones. Es un tema conceptual. Acostumbramos a vivir por encima de nuestras posibilidades y que el siguiente se encargue de los desbarajustes. Si no lo solucionamos, todos los demás datos serán anecdóticos.
"Si el Gobierno no avanza en materia de ajuste fiscal para bajar el déficit, el ajuste lo va a pagar el sector privado", adviritó ayer el economista Dante Sica -titular de la consultora Abeceb.com- en declaraciones a la prensa.
Al final, es como dice John Lefevre, el banquero de inversión detrás de la cuenta de Twitter "Goldman Sachs Elevator Gossip" y autor del libro "Derecho al Infierno": "Trabaja duro. Come bien. Ejercita. Y sólo compra lo que puedas permitirte. No es astrofísica".
Hasta la próxima.
Saludos, Ignacio
FUENTES: PUBLICADO EN EL INVERSOR GLOBAL, Newsletter semanal - Enviado por mail

El sistemático rechazo a lo evidente.

Por Alberto Medina Méndez (*)
El debate político siempre es apasionado. Cada uno defiende las ideas en las que cree e intenta construir argumentos que puedan contribuir a mantener la supremacía de una visión por sobre otra.
No está mal que cada persona decida creer en lo que considera óptimo y utilice justificaciones diferentes, aspectos distintos, ángulos originales para de algún modo sostener los pilares de sus convicciones.
Lo que no resulta razonable es refutar la realidad con falacias, recurriendo a los ataques personales o cualquier otro recurso dialéctico que posibilite eludir las cuestiones de fondo.
Los países que progresan, los que avanzan, los que se han desarrollado, inclusive pese a las adversidades circunstanciales, los que han generado un crecimiento de los ingresos de sus ciudadanos, esos que también mejoraron su calidad de vida con mas educación y salud, tienen en realidad una nómina de políticas que las caracterizan. Existe una matriz común entre las naciones que logran eficientes resultados. Eso no forma parte del folklore de la acalorada discusión de amigos, o del intercambio de ideas entre intelectuales o de los sobreactuados discursos que recitan los políticos.
El mundo es como es y no como sería deseable. Sus reglas de funcionamiento están a la vista. Se puede decidir comprenderlas o ignorarlas. Eso no implica que haya que resignarse o bajar las banderas de modo definitivo. Si se pretende cambiar la realidad, habrá que trabajar duro para ello, pero lo que no parece sensato es negar lo indiscutible, eso que surge sin filtros, lo que no tiene forma de refutarse con seriedad porque los hechos lo ponen delante de los ojos de quien quiera verlo.
El lote de sociedades exitosas, esas que han progresado con sustentabilidad, ya no como producto de la suerte, la casualidad o un escenario formidable que lo impulsa en una coyuntura económica determinada, tienen un denominador común y son sus políticas permanentes, sus férreas convicciones, lo que no es parte del debate cotidiano.
Esas naciones brindan seguridad jurídica a los capitales, son economías abiertas que no proponen normas hostiles a los inversores que quieren ingresar al país para aprovechar las potenciales que ofrece, ni tampoco plantean excesivas barreras al intercambio comercial con otros países. Se trata de comerciar, hacerlo con todos, por eso tienen tratados de libre comercio con el que quiera firmarlos. Han hecho un culto de la integración y se han esforzado en esa dirección. Saben que para exportar hay que importar, comprenden la dinámica del comercio internacional y entonces apuestan a incrementar los niveles de transacciones sin temer a los circunstanciales desbalances que tanto asustan a ciertos dirigentes políticos.
En esos lugares se respeta a rajatabla el derecho a la propiedad privada, se confía en la potencia creadora de la iniciativa de los individuos. Ellos ya aprendieron que el Estado no produce riqueza y los privados lo hacen de modo constante, y es por eso que insisten en incentivar a ese sector de la sociedad que puede efectivamente cambiar el curso de los acontecimientos.
Allí no existen impuestos confiscatorios ni abruptas modificaciones en materia tributaria. Un Estado obeso, costoso y poco ágil no puede garantizar resultados y ser el aliado necesario para crecer. Es por ello que no privilegian el gasto estatal como dinamizador de la economía.
Las regulaciones son escasas en estas sociedades porque intentan estimular a los que quieren invertir. Ya entendieron que las restricciones, que las normas burocráticas solo entorpecen el flujo creativo, entorpeciendo el vital proceso de generación de riquezas.
Son amigables con los que traen dinero, con los que apuestan por el país. No están a la defensiva, ni suponen que los que vienen son enemigos, sino que los consideran aliados para el crecimiento y el combate contra la pobreza. Creen en la cooperación como modo útil para el desarrollo. Son naciones con una autoestima elevada. No se colocan en la patética posición de las víctimas de la opresión, ni como el blanco de una confabulación internacional. Al mismo tiempo, saben que mientras otras sociedades debaten trivialidades y ven fantasmas por doquier, ellos ya han demostrado como se hace para progresar.
En estos países las instituciones son fuertes y estables. Sus sistemas políticos pueden ser diversos, pero no concentran las decisiones en pocas manos y se garantizan las libertades individuales elementales, sobre todo las que tienen que ver con la libre expresión y el control ciudadano sobre el poder. La corrupción es parte del paisaje pero está acotada a casos aislados, sin la dimensión y el desparpajo que se conoce en otras latitudes.
En definitiva se trata de naciones con reglas de juego razonables, que invitan a participar, que generan mayores certezas en un planeta naturalmente plagado de incertidumbre. No han descubierto la pólvora, solo han comprendido como funciona la economía y como deben hacer para sacar provecho de las oportunidades. Lo que ofrecen es un escenario bastante predecible y no más que eso.
No es que esas naciones no tengan problemas. El mundo perfecto no existe, porque los seres humanos son una especie esencialmente imperfecta. No se trata de encontrar el paraíso en la tierra, sino de reconocer con humildad e inteligencia de que existen sociedades que están mejor que otras, que tienen problemas pero se trata de asuntos que ya no tienen que ver con lo vital sino con cuestiones de otro nivel de complejidad.
Del otro lado del mostrador, están los dictadores, los regímenes represivos que anulan la creatividad humana, que desprecian a las personas priorizando los derechos colectivos por sobre los individuales. Esos sistemas ya demostraron lo que pueden lograr, solo sociedades oprimidas, sin libertades y unos patéticos resultados económicos siempre justificados sobre la leyenda de la conspiración internacional, sin reconocer que fracasaron porque sus ideas no encajan en una sociedad civilizada.
Se puede ser principista a la hora del debate, es posible entender que se tengan creencias y raíces ideológicas muy arraigadas, lo que es difícil de comprender es la actitud de los que tienen esta sospechosa tendencia al sistemático rechazo a lo evidente
(*) Sobre el autor:  www.albertomedinamendez.com.ar
ENVIADO POR SU AUTOR

ARCHIVOS DE TEMAS DEL BLOG

Buscar articulos