martes, 17 de junio de 2014

El metal del que nadie habla


En el mundo de las inversiones frecuentemente asociamos la palabra metales al oro y la plata como los más buscados para incorporar a nuestros portafolios. Sin embargo, el universo de metales se expande mucho más allá de los dos mencionados y uno de ellos puede ser extraordinariamente rentable.
ImagePor Diego Martínez Burzaco
Tras un auspicioso inicio de año para el oro y la plata, que presagiaba una recuperación de la fuerte corrección de precio sufrida en los dos años anteriores, dichos metales preciosos volvieron a retroceder.
Los inversores volvieron a retomar la confianza, continuaron volcando su liquidez a las acciones e impulsaron las Bolsas estadounidenses, como el índice Dow Jones y el S&P 500, a niveles récord históricos.
La contracara de lo anterior es una caída de los precios de los activos menos riesgosos, como son el oro y la plata.
¿En qué se basa esta renovada confianza de los inversores?
Si bien parte de las acciones parece exagerada, existen algunos indicios positivos que sustentan el alza generalizada de los mercados.
Desde el punto de vista de los fundamentos económicos, la economía estadounidense parece dejar atrás definitivamente los efectos negativos de la crisis y se espera una aceleración del crecimiento en la segunda parte del año. Los sectores más castigados en la crisis, como el de real estate y el financiero, han recuperado niveles de actividad récord.
Por otro lado, en la Unión Europea se respira cierta estabilidad económica. Desde ya que la situación sigue siendo muy grave, con desempleo récord, pero nadie habla ya de la desintegración de la unión monetaria.
Y por el lado de lo monetario, la continuidad de las políticas expansivas por parte de los principales bancos centrales otorga sustento para que los inversores continúen tomando riesgos en detrimento del oro y la plata, que suelen comportarse más defensivamente en momentos de crisis.
Pero como le anticipé, el mundo de los metales no se limita solamente a estos dos. Existen muchos de ellos que tienen usos industriales muy importantes y que se comportan pro-cíclicamente. Esto implica que cuando mejora la actividad económica global, el precio de estos metales suben.
La historia del paladio es un claro ejemplo de lo anterior.
El paladio es un metal de transición del grupo del platino. Se parece químicamente al platino y se extrae de algunas minas de cobre y níquel. Es blando, dúctil, maleable, poco abundante y se emplea principalmente como catalizador y en joyería.
El paladio se distingue de otros metales por tener un punto de fusión más bajo y ser menos denso que otros metales preciosos. Los metales que se encuentran dentro del grupo del platino, como es el caso del paladio, desempeñan un papel clave durante el proceso de manufactura de productos electrónicos y es por eso que lo encontramos en computadoras, teléfonos móviles, televisores y otros.
También se utiliza en la fabricación de los convertidores catalíticos, que convierten hasta el 90% de los gases nocivos de escape de los automóviles, como monóxido de carbono y óxido de nitrógeno, en sustancias menos nocivas, como nitrógeno, dióxido de carbono y vapor de agua.
Este último es un dato clave para entender el comportamiento reciente de los últimos meses del paladio, con una suba superior a 14%:
La industria automotriz está viviendo un boom de crecimiento sin precedentes. En China e India, el consumo de automóviles crece fuerte por la pujante clase media ascendente.
Pero también en Estados Unidos. La venta de automóviles alcanzó un máximo de nueve años en el último mes de mayo, alcanzando las 1,6 millones de unidades vendidas.
Todo esto potencia la demanda del paladio y su precio.
Pero por el lado de la oferta del metal también encontramos presiones alcistas sobre el precio del metal. Tanto Rusia como Sudáfrica son de los productores de paladio más importantes del globo.
Mientras que en Rusia está latente el conflicto bélico, Sudáfrica está sufriendo huelgas permanentes en sus minas.
Ambos efectos restringen la oferta del paladio. Y su precio sube.
Entonces, si usted apuesta a que el ciclo económico global continuará retroalimentándose, que la industria automotriz global seguirá pujante y apuesta a este metal, entonces el ETF PALL "Physical Palladium Shares" puede ser la mejor forma de jugar a esta alternativa.
Se trata de un ETF para seguir de cerca, aprovechar la coyunutra y sacar rédito en medio de la incertidumbre generalizada en la que se encuentran los metales en general.
A su lado en los mercados, Diego.
FUENTE: Publicado en Inversor Global - Newsletter Semanal - Enviado por mail

¿Y ahora quién podrá defendernos?


La mítica frase que soltaban las víctimas antes de que llegara el Chapulín Colorado parece ser la que define el momento de la Argentina. Esperábamos una mano de la Corte Suprema de Estados Unidos que no llegó. Es tiempo de revelar el plan B.
ImagePor Ignacio Ros
Que Barack Obama está de nuestro lado, que tenemos el FMI que nos respalda y que el mundo no va a dejar que esto suceda... Todos esos argumentos se cayeron como fichas de dominó ayer a las 10.30 de la mañana, cuando la Corte suprema de Estados Unidos dijo "no".
Así de sencillo. No van a aceptar el juicio entre la Argentina y los fondos buitre. En la previa, algunos medios con triunfalismo mundialista, daban este escenario como poco probable.
Existen tres posibilidades, decían: que la Corte Suprema norteamericana desestime el caso, que lo acepte o que prolongue la decisión, para pedirle la opinión al presidente Obama.
La última opción, la que el Gobierno esperaba que se diera, compraba tiempo. En esta ecuación el tiempo era una variable de vital importancia. Sucede que el año que viene caería la cláusula Rights Upon Future Offers (RUFFO), lo que permitiría hacerle a losholdouts una mejor oferta, sin necesidad de equiparársela a aquellos que entraron en los canjes pasados.
Así se evitaba la catarata de demandas por un monto que sí sería imposible de enfrentar.
Visto de esa manera, ciertos analistas apresurados sostenían que sólo una de las tres alternativas era negativa, lo cual marcaba un panorama positivo para el país.
Sin embargo, esta no era la realidad. Algunos abogados de bufetes especializados en estos casos advertían que era muy difícil que el organismo estadounidense aceptara el caso y que -posiblemente- no fuera necesario consultárselo a Obama, teniendo en cuenta la fuerte separación de poderes que tradicionalmente distingue al país del Norte.
El efecto mariposa
La noticia no había sido publicada en los medios y los ADRs argentinos ya se desplomaban en Nueva York, anticipando lo que todos temían.
Conforme se fue difundiendo la mala nueva, la Bolsa local acusó el impacto con una caída de 7,1% del Merval y los cupones hasta 15 puntos (al momento en que cerraba ayer esta columna).
En tanto, el riesgo país tampoco vio venir el iceberg. En los últimos tiempos, Argentina fue mejorando su imagen internacional -mediante el acuerdo con Repsol y con el Club de París, así como también con el acercamiento al FMI- y eso se tradujo en una reducción de este indicador.
Fíjese en el gráfico a continuación.
Sin embargo, a las pocas horas de haberse conocido la decisión del máximo tribunal norteamericano, el riesgo país subió más de 12 puntos.
Era lógico el impacto. Seguramente continuará hoy y los días próximos. El mercado no se reordenará hasta que no se conozca el plan B, los pasos a seguir que tenga en mente el Gobierno.
Esto decía el titular referente económico del PRO, Federico Sturzenegger, tras conocerse la novedad:
"Era uno de los escenarios factibles, la Argentina mostró voluntad de pagar aunque sea algo, tal vez eso sirve para comenzar una negociación con el juez. Las puertas están cada vez más cerradas para la Argentina".
"Hay que tratar de llegar a un acuerdo, pero lo ideal es que sea después de enero, la Argentina va a tener que hacer el intento de negociar con el juez, pero si eso falla debe decidir si paga o si entra en default técnico".
Lo cierto es que caer en fatalismos a esta altura no parece la mejor receta. El 30 de junio debemos afrontar un pago por US$ 228 millones por el vencimiento de bonos Discount legislación Nueva York.
Si para ese entonces no está clara la hoja de ruta, la justicia norteamericana podría embargar los pagos y provocar que la Argentina entre en default técnico.
Una alternativa, hecha la ley hecha la trama, es cambiar la legislación de aquellos bonos que son NY (dejándolos fuera del alcance de la justica de EE.UU.), pero para eso se necesita la aceptación voluntaria del 80% de los acreedores. No es sencillo...
Al cierre de este artículo, el mercado esperaba un discurso que daría la presidente, Cristina de Kirchner, en cadena nacional para explicar el camino a seguir.
No obstante, parece que nos tocará bailar con la más fea (Thomas Griessa, juez neoyorquino que instó a la Argentina a pagar lo que piden los buitres, sin atenuantes).
Habrá que esperar a que el magistrado abra una instancia de diálogo y mostrar los mejores dotes negociadores, ganar tiempo, mostrar voluntad de pago y hacer el mejor negocio para el país.
A esta altura no es ser sumiso, es ser vivo...
Hasta la próxima. Saludos, Ignacio.
FUENTE: Publicado en Inversor Global - Newsletter Semanal - Enviado por mail

Las inversiones que se fueron en la gestión K


 Según un informe de la Fundación Libertad y Progreso, desde 2003 a 2012 dejaron de ingresar al país en concepto de inversiones que no se realizaron y capitales que se fugaron la impresionante suma de 260.000 millones de dólares.
Esta cifra comprende la suma de la Inversión Extranjera Directa (IED) que habría ingresado al país de haberse mantenido los promedios de inversión en la región registrados entre 1991 y 2000 (US$163.000 millones) y los dólares que se fueron del país entre 2003 y 2012 en busca de destinos más amigables (US$ 97.000 millones). Estos montos, además, fueron actualizados teniendo en cuenta la inflación de EE.UU. del período (debido a que la moneda en la que se hizo el cálculo es el dólar)...

Leer trabajo completo: http://www.libertadyprogresonline.org/wp-content/uploads/2014/05/CALIDAD-INSTITUCIONAL-PERDERLA-CUESTA-CARO1.pdf

LA VERDAD SOBRE LA INFLACIÓN.

Lic. Jorge Ingaramo .
Como no cambiaron el relato y las caras, nadie le cree al Índice oficial de inflación de mayo. Se cumple el adagio “Hazte fama … “. Pero todo indica que el financiamiento monetario del déficit público ha caído notablemente y que la velocidad de circulación del dinero también lo ha hecho. La mejora en la recaudación (en $) de retenciones ha sido crucial. Por consiguiente, sostener la política monetario-cambiaria y anunciar rápidamente mejoras en los resultados de Hacienda, podrían traducirse en una inflación esperada mensual (promedio), inferior al 1%, para los últimos 7 meses del año.
El INDEC, en la voz del Ministro de Economía, dio a conocer la inflación de mayo, del 1,4%, en la que se refleja la notoria desaceleración en el crecimiento del precio de los alimentos (0,7% mensual). Contrasta con la llamada inflación del Congreso, ubicada en torno al 2,3%.
Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires, también publica un Índice de Precios al Consumidor. Si uno computa los primeros cinco meses del año, de la inflación oficial, se llega al 13,6%, es decir un 2,6% mensual acumulativo, muy superior a lo observado en mayo. Se, en cambio, se considera la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, el crecimiento para los cinco meses, es del 19,8%, vale decir un 3,6% acumulativo, exactamente un punto porcentual por encima del dato del INDEC. Lo sorprendente es que para la Ciudad de Buenos Aires, la inflación interanual es del 39,5%.
La crítica principal que tiene el dato del INDEC es que mide (eso dicen), para Alimentos, Higiene y Productos de limpieza, los Precios Cuidados. Por su parte, el INDEC mostró en mayo, todas las aperturas de su Índice Nacional (¡por fin!), en las que se destaca el crecimiento del rubro Otros (5,5%, que aporta 20 % a la suba), donde el incremento más importante proviene del rubro Cigarrillos, que subió un 24,5 % en apenas un mes.
Uno puede decir que en la Capital Federal, hubo aumentos de transporte, que no se dieron en el resto del país, y por ende justificar parte del diferencial de un punto porcentual mensual. También puede pensar, como piensa el oficialismo, que las consultoras no exhiben su metodología y no se conoce demasiado bien el detalle de los componentes y sus crecimientos mensuales.
No obstante ello, cuesta pensar que la inflación interanual ronde el 39,5%, como supondría el IPC de la CABA, y es más probable que se aproxime, bien medida, al empalme que surgiría de usar a) para junio a diciembre de 2013, el IPC del Congreso y para los 5 meses de 2014, el IPCNu del INDEC, lo cual daría aproximadamente un 31% interanual.
Hay una manera indirecta, dado un bajo o nulo nivel de crecimiento económico que se observa en la economía, de aproximar la suba REAL de los precios: consiste en acumular la recaudación tributaria de los 6 impuestos cuya base gravable es estrictamente local (IVA, Internos, tres rubros de Combustibles y Débitos y Créditos en Cuenta Corriente). Siguiendo este criterio, la inflación de mayo contra mayo, al menos la recaudación efectiva, creció 28,6%. Uno puede atribuir este bajo porcentaje al impacto de la recesión vivida en mayo, sobre todo en el sector automotriz y en la industria de la construcción (internos creció 27,9%). Por alguna razón, el IVA de la DGI cayó 3,1%, (respecto a abril) en el citado mes.
Está claro que la inflación real, medida por compras efectivamente realizadas, no puede alcanzar el 39,5%, a nivel nacional. Es más probable que esté en torno al 31%, que surge de computar cierto nivel de deterioro en la actividad económica y adicionar dicho deterioro al crecimiento observado del 28,6% de los impuestos de base local.
¿Esto quiere decir que la inflación del 1,4% es real? (anualizada da el 18,2%). No podemos afirmarlo y nadie puede hacerlo. Sólo un INDEC creíble, que no es el caso.
Causas de la inflación .
La inflación es un problema de financiamiento monetario del déficit público del Tesoro Nacional, tal como se demostró en 2013, año en el cual la expansión de la Base Monetaria destinada al Sector Público superó los M$ 94.000, a una tasa interanual, de aproximadamente 30,6%, que no fue mayor por la absorción que produjo el Banco Central, al perder Reservas.
Siguiendo el mismo criterio, según datos del Informe Monetario del Banco Central al 6 de junio, la Base Monetaria cayó 3,4% en lo que va de 2014 y experimenta una suba interanual del 16,5%. La velocidad de circulación del dinero bajó ostensiblemente en lo que va del año, ya que el M1 se contrajo en 12,2%, mientras que el M3, que contiene las inmovilizaciones en el sistema financiero subía 2,7%. Vale decir que no hay ninguna justificación puramente monetaria para que tengamos una inflación superior al 1% mensual. La política monetaria es la base del combate a la inflación, junto al tipo de cambio cuasi-fijo.
Pero, ¿cómo hizo el Banco Central para reducir tanto la liquidez en la plaza?. Sencillamente colocando LEBACs y NOBACs y sosteniendo tasas en torno al 27/29% anual, como se demostró en la licitación (contractiva) del pasado martes (si la inflación fuera superior al 39%, los bancos serían tontos). No expandió la Base porque compró muy pocas Reservas. La emisión con ese destino no alcanza a los M$ 31.000, mientras que la absorción sólo con Títulos supera los M$ 57.700. También contrajo vía pases, es decir menores redescuentos al sistema financiero. Por eso, en lo que va del año, el total de préstamos al sector privado creció apenas el 2,5% (parecido al M3).
La pregunta del millón es ¿qué hizo con el Tesoro?. Ya explicamos que, en el primer trimestre, la situación fiscal fue catastrófica y sólo empezó a mejorar, con el aumento de la recaudación que se destina a la Administración Nacional, en los meses de abril y mayo. Recordemos que las subas interanuales, para ambos meses, fueron del 46,6 y del 40,6%, respectivamente. Por su parte, el acumulado de los 5 meses, por Derechos de Exportación, revela un crecimiento interanual del 52,6%. Si no mejoraron las Finanzas, deberían dedicarse a otra cosa.
He aquí la explicación del cambio de la conducta del Central con respecto a Economía. Al 31 de marzo, llevaba emitidos para el Tesoro, M$ 15.661 que, anualizados, representaban casi 2 puntos del PBI. Quiere decir que la explicación de la inflación del primer trimestre, se basa estrictamente en a) la devaluación (que impacta sobre alimentos y combustibles, entre otros) y b) el financiamiento monetario del déficit.
Pero en abril, el sector público fue contractivo y luego dejó de serlo hacia fines de mayo y principios de junio. Aún así, la expansión (al 6/6) por esta vía es de M$ 15.826 que, anualizada, da apenas el 1,15% del PBI. O sea que puede justificar una inflación anual del 12%, con dólar cuasi-fijo y velocidad de circulación constante. Más una ayudita de un cambio de “imagen”.
Síntesis .
En síntesis, el problema está en el relato, que no logró cambiar las expectativas. Por supuesto, no quieren reconocer que se está haciendo algún ajuste, para que se anuncien moratorias previsionales, aumentos paritarios del 28% para empleados públicos nacionales, o incrementos en las asignaciones, del 40% nominal, entre otras bondades.
Es una verdadera lástima que no se pueda mostrar en tiempo real, el esquema de Ahorro, Inversión y Financiamiento de la Secretaría de Hacienda, cuyo resultado (base caja) de abril aún no conocemos, cuando ha pasado casi un mes y medio del cierre de dicho ejercicio.
Estamos convencidos de que el efecto de la política monetaria contractiva, junto con el aumento en la recaudación, gracias a la soja, convergerán a una inflación en torno al 1% mensual. Por ende, suponiendo que el acumulado a mayo fuera del 14%, no hay demasiadas razones para pensar en una inflación, si se tienen ciertos cuidados, del 23 al 24% para el año 2014. La explicación es muy simple: el financiamiento monetario del déficit público sería, en el peor de los casos, en 2014, menos del 40% del registrado en 2013 y, por consiguiente, dada la menor velocidad de circulación del dinero, no hay ninguna razón de fondo para esperar saltos sustantivos en la política monetario-cambiaria, de aquí hasta fin de año. Cuando haya menos soja, se puede contraer deuda, o “cambiar” (un poco más de títulos del Tesoro) el portfolio de la ANSES (similar, en volumen, a la Base Monetaria).
Conviene recordar el tradicional adagio: “Hazte fama y échate a dormir”, cuando se anuncie la inflación. Sería mejor cambiar las caras del INDEC, que formaron parte de la distorsión de los Índices. Finalmente, los favorecería evitar la incomprensible demora de Hacienda, para mostrar resultados mejores, a los lamentables, obtenidos en el primer trimestre.
ENVIADO POR ARTURO NAVARRO - www.arturonavarro.com.ar

CARTA DE UN MILLONARIO AL PAPA FRANCISCO

Por Enrique Arenz
El 13 de junio se publicó en La Vanguardia de Cataluña declaraciones del papa Francisco en las que, sorpresivamente, demostró un desconocimiento abrumador de la economía moderna, y cayó en viejos prejuicios ya abandonados hasta por la izquierda. Un empresario argentino, desconcertado, le escribió la siguiente carta:
Santidad:
Me llamo Emiliano Pomeriggio y soy dueño de una moderna fábrica de artículos de plástico. Empecé de abajo, trabajando honradamente doce horas diarias, y al cabo de veinte años de esfuerzo me hice millonario.
No le diré que soy un católico practicante porque le mentiría, pero respeto profundamente a la Iglesia Católica y me siento orgulloso de que un compatriota esté al frente de ella.
Quiero contarle que me inicié en la actividad industrial muy joven, con un pequeño tallercito instalado en un galpón de la casa de mis padres. Inventé y confeccioné yo mismo algunas herramientas, y compré a crédito y con la ayuda de mis padres materias primas y máquinas básicas. En algunos meses ya estaba fabricando pequeños muebles para baño y recipientes para el hogar. Necesité muy pronto ayuda técnica y vendedores para que recorrieran comercios minoristas. Tomé a tres empleados que pronto fueron ocho. Naturalmente, estaban todos en negro. ¿Cómo podría tenerlos en blanco si apenas podía pagar mis aportes como monotributista, condición mínima para poder facturar a mis primeros clientes?
El asunto era muy simple: mis empleados necesitaban el trabajo y yo los necesitaba a ellos. Les pagué el salario que pude y que ellos aceptaron con mi promesa de ir mejorándolo poco a poco. Los contraté en negro con toda naturalidad y sin remordimientos, porque de lo contrario yo no habría podido lograr nada, debido a que en la Argentina, salvo que uno tenga un gran capital a su disposición, es imposible iniciarse en la actividad empresarial cumpliendo con todos los requisitos legales y fiscales. Im-po-si-ble.
Soy creativo y entusiasta, logré fabricar artículos muy originales de buena calidad y bonitos colores. Prosperé, gané una importante cartera de clientes, alquilé un local grande y entonces sí, fui blanqueando gradualmente a mis empleados más antiguos. A esta altura comencé a preocuparme de que mis buenos operarios me dejaran para irse con mis competidores. Es que el personal capacitado es el capital más importante con que cuenta un empresario. Hablo de los empresarios serios, no de los corruptos que en la Argentina inventan sociedades fantasmas para hacer oscuros negocios financieros o conseguir contratos del Estado.
Como el negocio creció, llegó un momento en que tenía a mi cargo doscientos veinte empleados, entre obreros, administrativos y vendedores, todos en blanco.
Para resumir: hoy, veinte años después de aquel duro comienzo, soy un empresario exitoso que da empleo a quinientos trabajadores. Con sus familias suman unas mil ochocientas personas. Todos vivimos del trabajo que hacemos día a día en mi modernísima fábrica de plásticos
Les pago el salario que marcan los convenios colectivos, que es poco, lo reconozco. A veces quisiera pagarles más, no sólo porque se lo merecen sino también porque no quiero que se me vayan, pero si les pagara mejor tendría que subir el precio de mis productos y eso me sacaría de la competencia. Mis márgenes de utilidad son mínimos y debo competir con otros fabricantes y con productos importados. De manera que pago en salarios lo que la productividad de mi fábrica me permite pagar. Sueño con comprar máquinas más modernas con las cuales aumentar el rendimiento de cada hora de trabajo y, en consecuencia, también los sueldos, pero hoy en nuestro país eso sería una locura, una azarosa aventura, un acto de irresponsabilidad.
Tanta es mi preocupación por el futuro de mi empresa que en lugar de aumentar la producción cuando hubo más demanda, he optado por aumentar los precios siguiendo el ritmo de la inflación, y ahora que las ventas han caído porque estamos en recesión, se me presenta la sombría perspectiva de tener que reducir mi personal, o, en el mejor de los casos, si el sindicato lo permite, recortar los sueldos para no despedir a nadie. Por de pronto ya he dejado de tomar gente en reemplazo de los que se jubilan o se van voluntariamente.
Pero le confieso que he ganado mucho dinero y aún gano, aunque cada vez menos. ¿Y qué creé que hice movido por la precaución y el miedo? Saqué dinero del país por los muchos caminos legales y no tan legales que tienen los empresarios para hacerlo, y una parte de ese dinero lo retiré del sistema y lo guarde en cajas de seguridad. Admito que de mi espíritu empresario ahora ha quedado muy poco y se ha debilitado mi deseo de agrandarme y desarrollar nuevos proyectos productivos, porque en estos últimos años de incertidumbre fui sintiendo cada vez más el temor de perderlo todo. En lo personal vivo bien, viajo seguido, mando a mis hijos a universidades privadas, y me doy algunos gustos, creo que merecidamente ganados, pero soy austero, rechazo los lujos, y en mi vida privada soy un hombre sencillo y nada presuntuoso.
Quisiera poder hacer más por mi país y por la gente. Quisiera dar trabajo a miles de argentinos para producir más y exportar mis productos a todo el mundo. Usted no se imagina cómo quisiera. Quisiera hacerlo para sentirme bien, para cumplir con mi vocación empresarial y ser el mejor de todos, no por figuración ni vanidad, porque no practico esas frivolidades ni me siento parte de la clase alta a la que nunca pertenecí. Simplemente quisiera ser el mejor por el placer de desarrollar todas mis potencialidades humanas en una actividad tan importante como es la actividad del empresario: organizador, creador de nuevos sistemas, ingenioso y soñador. Eso somos los empresarios cuando trabajamos en libertad y sin incertidumbres políticas y jurídicas.
Tanto que (si usted me perdona el atrevimiento) muchas veces he fantaseado en lo lindo que sería que la Iglesia canonizara alguna vez a uno de esos grandes empresarios de la historia, esos innovadores geniales que cambiaron la vida de las personas, porque ellos también hicieron milagros: crearon riqueza y dieron empleo y dignidad a miles y miles de personas, a veces en condiciones adversas y venciendo obstáculos poderosos. Un santo empresario, parece broma, pero ¡qué acto de justicia sería!, porque no hay benefactor social más grande que un empresario audaz que trabaja por agrandar sus empresas y tener a su mando más y más personal, aunque a estos anhelos se los considere vulgarmente fines egoístas y ambiciones desmesuradas.
Santidad, le hablo de todo esto porque acabo de leer sus declaraciones publicadas en el diario catalán La Vanguardia y, sorprendido, desconcertado y anonadado por sus conceptos sobre el capitalismo y lo que usted denomina “la idolatría del dinero”, he tenido la necesidad compulsiva de preguntarle con todo mi respeto:
¿Si yo despidiera a todo mi personal, desguazara mi fábrica, vendiera edificio, máquinas y todas mis propiedades y luego regalara mi dinero para obras de caridad, estaría yo, creé usted, haciendo una buena acción? ¿Usted vería bien que los grandes empresarios del mundo se desprendieran de sus empresas para beneficio de tanta gente que sufre hambre, o les aconsejaría que no lo hagan, que sigan produciendo y administrando eficientemente sus empresas de manera de seguir pagando salarios seguros a su gente?
Cuando usted ha sostenido que "ya no se aguanta el sistema económico mundial" no sé exactamente a qué se refirió. Desde ya le digo que no he podido entender que el mundo capitalista del cual soy parte activa dependa hoy, como usted ha dicho, de las guerras para sobrevivir. Perdone mi ignorancia pero por vueltas que le de al asunto en mi confundida cabeza no alcanzo a entender cómo es posible que mi empresa puede mantenerse gracias a que se producen guerras regionales en el mundo. Yo siempre creí, tal vez ingenuamente, no lo sé, por eso se lo pregunto, que era al contrario, porque los que exportamos padecemos una permanente angustia ante la posibilidad de que los conflictos bélicos limiten nuestro comercio, nos impidan importar insumos indispensables y provoquen pérdidas de los mercados que tan dificultosamente logramos ganar. Yo siempre creí, tal vez por desconocimiento, que la paz era el mejor de los climas para el desarrollo del comercio internacional, por aquello que “si las mercaderías y las personas cruzan libremente las fronteras de las naciones, no las cruzarán los ejércitos”.
En cuanto a reducir la natalidad, tampoco lo he comprendido, porque si bien las familias modernas prefieren tener menos hijos que antes, el envejecimiento de las poblaciones son un gran problema para el comercio y la industria, no un beneficio. Sin nuevas generaciones no hay empleados calificados ni consumidores futuros, así que no veo de qué manera puede beneficiar al capitalismo la reducción de la población mundial. Ese "descartar" a los niños que usted condena.
La Iglesia de hoy considera a los judíos nuestros hermanos mayores, y a los protestantes, nuestros hermanos separados. Nada más justo. Lo apruebo. Pero fíjese usted que ni los judíos ni los protestantes, hasta donde yo sé, anatematizan el capitalismo ni la actividad empresarial, ni la búsqueda de la riqueza. Para judíos y protestantes ganar dinero honradamente es un mérito, y querer ganar más dinero con las inversiones del dinero ya ganado es casi un acto heroico porque esa actitud virtuosa y valiente abarata los precios y genera nuevos y mejores empleos. Entonces, santo padre, ¿no sería conveniente que los católicos aprendiéramos algo de nuestros hermanos mayores y nuestros hermanos separados? Aprender, por ejemplo, a no satanizar el trabajo de los empresarios exitosos ni descalificar el sistema capitalista que crea el entorno de la cooperación social voluntaria en libertad y pleno ejercicio de los derechos humanos.
Por otra parte, si hay millones de hambrientos en muchos países del mundo, es, a mi modesto entender, por culpa de sus gobiernos y no de los empresarios ni de los ejércitos supuestamente sostenedores de ese diabólico capitalismo. Si en esos países localizados principalmente en Asia, África y América latina hubiera condiciones de confianza, estabilidad, garantías para las inversiones y respeto irrestricto por la propiedad privada, además, por supuesto, de honradez en los políticos y funcionarios públicos, los empresarios de todo el mundo se atropellarían para llegar primeros a esos lugares paupérrimos con su tecnología, sus capitales y su experiencia con el propósito de producir bienes y servicios, y por lo tanto, crear millones y millones de empleos decorosos. Pero usted sabe que no es así, esos países desdichados están gobernados por reyezuelos, clérigos fundamentalistas, y tiranos corruptos, fanáticos, incapaces, dementes, populistas, demagogos y criminales.
Y si hasta en los países centrales hay hoy desempleo y jóvenes sin futuro es por culpa de los gobiernos que no dejan trabajar libremente a los empresarios y los abruman con impuestos, reglamentaciones absurdas, persecuciones y coacciones de todo tipo que desalientan el trabajo productivo e incitan a otras formas indecentes de ganar dinero. Si usted se refería a este sistema de intervenciones estatales cuando dijo que ya no se lo aguanta en el mundo, entonces lo he interpretado mal, o tal vez el diario catalán entendió mal el sentido de sus palabras. Sin embargo, como usted no hizo posteriormente ninguna aclaración, creo que no estaba hablando de eso sino de lo otro.
Pero a lo mejor el capitalismo no es como yo lo entiendo y estoy equivocado, porque soy tan sólo un humilde hombre de negocios argentino que hace equilibrio entre cumplir con la ley y pagar todos los impuestos, y tratar de evadir aunque sea un poco de sus obligaciones para no perderlo todo y quedarse en la lona. No tengo la formación intelectual que tiene usted, santidad, pero le juro que me hasta el mojento de leer sus declaraciones me sentía en paz con mi conciencia. Yo estaba convencido de ser un hombre honorable, bondadoso, justo y útil a mi país y a mis hermanos argentinos.
Ahora usted me ha confundido: ya no sé si soy esa buena persona o un sinvergüenza que explota a los demás y que para lograr sus siniestros propósitos hasta llega a alentar guerras de exterminio para seguir ganando dinero.
Me gustaría, santidad, que me conteste y me esclarezca estas terribles dudas que sus conceptos sobre la economía mundial han dejado en mi corazón.
Rezo por usted.
Emiliano Pomeriggio
Empresario argentino y padre de familia.
FUENTE: Blog de Enrique Arenz - http://enriquearenz.blogspot.com.ar/2014/06/luego-de-lo-que-dijo-francisco-la.html ( Reproducción permitida)

lunes, 16 de junio de 2014

BAJAR IMPUESTO INFLACIONARIO ES MÁS PRIORITARIO QUE GANANCIAS

Mientras oficialismo y gran parte de la oposición sigan avalando aumentos en el gasto público –como ocurrió con las estatizaciones y seguramente ocurrirá con la nueva moratoria previsional– es preferible que no se actualicen los mínimos no imponibles del impuesto a las ganancias ya que la alternativa será apelar más intensamente al impuesto inflacionario. Los pobres no pagan ganancias pero sufren la inflación. Por eso, las propuestas no deberían centrarse en reducir el impuesto a las ganancias sino en reducir el gasto público para así bajar la inflación.
A medida que avanzan las negociaciones colectivas crece la disconformidad contra el impuesto a las ganancias. Aunque los aumentos de salarios compensen la inflación, al no actualizarse los parámetros del impuesto a las ganancias, las remuneraciones “de bolsillo” sufren un creciente deterioro. Por eso, los sindicatos protestan y los diputados y senadores presentan proyectos de ley proponiendo la actualización de los parámetros de cálculo del impuesto a las ganancias.
La inflación no sólo permite recaudar más impuesto a las ganancias. También permite cobrar el impuesto inflacionario. Se trata de un tributo asociado a la desvalorización del dinero en poder del público. Al ser un impuesto no legislado, no aparece registrado en las cuentas públicas. Pero si el aumento de los precios es elevado, su peso como fuente de financiamiento del Estado es muy relevante. Una manera de cuantificar el impuesto inflacionario es multiplicando la tasa de inflación (que es la tasa a la que se desvaloriza el dinero) por la cantidad de dinero en poder del público.
Combinando datos de inflación, emisión monetaria y recaudación impositiva se puede aproximar un dimensionamiento de la inflación como fuente de financiamiento del Estado. En concreto, entre el año 2004 y el primer cuatrimestre del año 2014se observa que:
· La tasa de inflación pasó del 6% anual a aproximadamente el 35%.
· El impuesto inflacionario creció desde el 0,6% del PBI a alrededor del 3,9% del PBI.
· La recaudación del impuesto a las ganancias pasó de 4,2% a 6,2% del PBI.
Estos datos muestran la enorme importancia que viene teniendo en los últimos años la inflación como mecanismo de financiamiento del sector público. Por un lado, la desvalorización del dinero aporta casi 4 puntos porcentuales del PBI. Por el otro, la desactualización de los parámetros del impuesto a las ganancias explica casi 2 puntos porcentuales más del PBI. O sea, gracias a la inflación el Estado aumentó sus ingresos en casi 6% del PBI.
La creciente utilización del impuesto inflacionario es un fenómeno mucho más perjudicial que el aumento en la presión tributaria a través de ganancias. Por un lado, porque genera mayor perturbación sobre la actividad productiva. Por el otro, porque es mucho más regresivo. Mientras que el impuesto a las ganancias no afecta a los sectores de más bajos ingresos, estos segmentos en cambio sufren con particular intensidad el impuesto inflacionario. Dicho de otra manera, la clase media y alta es alcanzada por el impuesto a las ganancias, pero puede eludir el impuesto inflacionario, por ejemplo, comprando dólares. Los pobres no pagan ganancias, pero sufren la inflación.
Si se estabilizaran los precios, el impuesto inflacionario quedaría eliminado y se detendría la desactualización de los parámetros del impuesto a las ganancias. Pero para lograr esta meta es ineludible disminuir el gasto público. En cambio, si se mantiene el despilfarro de fondos público, el aumento del impuesto a las ganancias es la menos mala de las alternativas. Al menos, significa que el financiamiento del derroche no recae enteramente sobre los hogares de más bajos ingresos.
La negativa del gobierno a actualizar los mínimos no imponibles del impuesto a las ganancias es coherente con el crecimiento del gasto público. Por el contrario, el planteo de gran parte de la oposición, incluidos varios sindicatos, que avalan el crecimiento del gasto público –por ejemplo, con las estatizaciones o la reciente ampliación de la moratoria previsional–, pero a la vez cuestionan el crecimiento de la presión tributaria del impuesto a las ganancias, es incoherente y reaccionario. Implica avalar el despilfarro de fondos públicos pero obligando a que los más pobres se hagan cargo del esfuerzo para financiarlo.
FUENTE: Publicado por IDESA -  www.idesa.org - Enviado por mail

domingo, 15 de junio de 2014

La lucha por la "justicia social"

http://www.atlas.org.ar/images/autores/14.jpgPor el Dr. Gabriel Boragina
Columnista
La meta por la "justicia social" forma parte, a no dudarlo de la agenda política de la mayor parte de los partidos que, en la mayoría de los países aspiran a gobernar. Y ello, no sólo por razones de corrección política, sino -y fundamentalmente- por el hecho cierto que existe en la sociedad en general una aceptación cultural a lo que con tal etiqueta se quiere representar. La "justicia social" es una de las tantas formas o maneras en la que se intenta introducir la igualdad de rentas y de patrimonios. Por lo que necesariamente se ha de señalar la contraposición existente entre aquel concepto y el de competencia en el marco del proceso de mercado:
"Una de las razones principales de la aversión a la competencia es, evidentemente, el que ésta no sólo muestra cómo pueden hacerse las cosas en forma más efectiva, sino que enfrenta a aquellos que dependen del mercado para sus ingresos con la sola alternativa de imitar a los más exitosos o perder parte de sus ingresos. La competencia produce, de esta manera, una especie de coacción impersonal que obliga a numerosos individuos a ajustar su estilo de vida de un modo que ningún precepto o mandato lograría hacerlo. La dirección centralizada, al servicio de la así llamada “justicia social”, tal vez sea un lujo que sólo pueden permitirse las naciones ricas, por un período largo quizás, sin que se perjudiquen mayormente sus ingresos. Pero éste no es ciertamente un método mediante el cual los países pobres puedan acelerar su adaptación a las circunstancias rápidamente cambiantes, de lo cual depende su crecimiento."[1]
Parece claro, y la experiencia lo confirma, que los países pobres sin esa "especie de coacción impersonal que obliga a numerosos individuos a ajustar su estilo de vida de un modo que ningún precepto o mandato lograría hacerlo" (que tendría como resultado la competencia en el seno de sus mercados) por centrar sus políticas en la doctrina de la "justicia social" jamás tendrían el incentivo como para lograr "acelerar su adaptación a las circunstancias rápidamente cambiantes, de lo cual depende su crecimiento", lo que sería lo mismo a decir que, vería frustrada rápidamente cualquier posibilidad de crecimiento. Del lado opuesto, sólo aquellas naciones que, merced a políticas de corte pro-capitalistas pudieron convertirse en ricas, podrían –como dice Hayek- darse el lujo de centralizar la dirección de su economía "al servicio de la así llamada “justicia social”... "por un período largo quizás, sin que se perjudiquen mayormente sus ingresos".
En otros términos, la "justicia social" podrá practicarse en aquellos países en los cuales haya existido antes de su implementación una elevada dosis de aplicación de políticas de corte pro-capitalistas/liberales, porque no existe ningún otro medio sino el de estas políticas para elevar la tasa de capitalización de cualquier economía, lo que es lo mismo a decir que sólo a través del capitalismo -tanto personas como naciones- pueden enriquecerse. Una vez lograda una considerable tasa de capitalización mediante los mecanismos que otorga únicamente el capitalismo, recién a partir de dicho momento, tales países podrían darse el lujo de variar sus políticas hacia otras de corte redistributivas en nombre de la "justicia social". Un caso paradigmático de esto último creemos que ha sido el de Suecia. La forma más simple de sintetizar lo explicado, es la certera frase que dice que no es posible redistribuir lo que no existe.
Pero ¿de qué herramientas se vale la "justicia social" para lograr sus objetivos? De varias, pero fundamentalmente echa mano con inusitada recurrencia a los procedimientos fiscales:
"La política fiscal que hoy impera en la mayoría de los países hállase fundamentalmente inspirada por la idea de que las car­gas presupuestarias deben ser distribuidas con arreglo a la capacidad de pago de cada ciudadano. El razonamiento que, en definitiva, condujo a la general aceptación del principio de la capacidad de pago presuponía de manera harto confusa que, si los más ricos soportaban mayores cargas tributarias, el impuesto devenía algo más neutral. Influyeran o no tales consideraciones, es lo cierto que pronto se desechó por completo el más leve anhelo de neutralidad impositiva. El principio de la capacidad de pago ha sido elevado a la categoría de postulado de la justicia social. Los objetivos fiscales y presupuestarios del impuesto, tal como estos temas se enfocan en la actualidad, han quedado relegados a segundo término. Reformar, de acuerdo con los dictados de la justicia, el presente orden social constituye el objetivo principal de la política tributaria por doquier. La mecánica fiscal se convierte en instrumento para mejor intervenir la vida mercantil toda. El impuesto óptimo es, pues, aquel que, prescindiendo de cualquier apetencia de neutralidad, con mayor ímpetu desvíe la producción y el consumo de los cauces por los que habrían discurrido bajo un sistema de mercado inadulterado."[2]
Lo que nos dice L. v. Mises aquí puede describirse como una magnifica síntesis de la historia de la "justicia social" (o -quizás mejor y más económicamente expresado- de su modo de financiarse). En un primer momento, bajo lo que podríamos denominar la búsqueda de un igualitarismo tributario, se llegó a articular el concepto de "neutralidad fiscal" como objetivo o finalidad de toda política tributaria. El medio que se ideó para arribar a dicho fin de neutralidad fiscal fue el llamado de la "capacidad de pago", hasta que paulatinamente este último reemplazó a aquel otro. Vale decir, se abandonó el de neutralidad y solamente prevaleció el de "capacidad de pago". Se creía que mediante la aplicación del criterio de la "capacidad de pago" se llegaría o se aproximaría -mejor dicho- a la meta de una mayor neutralidad fiscal. Pero con el tiempo, la meta fiscal de "neutralidad" fue absorbida por la doctrina de la "justicia social", de donde la "capacidad de pago" se transformó en instrumento no ya de "neutralidad" sino de "justicia social" pura.
Los resultados están a la vista: pobreza sin justicia de ninguna índole.

[1] Friedrich A. von Hayek. "La competencia como proceso de descubrimiento". pág. 12
[2] Ludwig von Mises, La acción humana, tratado de economía. Unión Editorial, S.A., cuarta edición. pág. 1068/1069

El desprestigio de la justicia.

Por Alberto Medina Méndez
Que la actividad política ha perdido credibilidad ya no es noticia. Si bien la mayoría admite que es un instrumento que puede generar cambios, los mas coinciden también que sus habituales formas, los excesos y la inmoralidad, han convertido a la política en un quehacer de pésima reputación.
No son meras afirmaciones. Tampoco suposiciones o prejuicios. Numerosos estudios respaldan esta descripción. Es un fenómeno universal y no solo doméstico, aunque se presenta con matices e intensidad singulares.
Ese desprestigio alcanza no solo a los dirigentes, a los que aparecen en los medios de comunicación o en los actos públicos, sino que también incluye a los burócratas del gobierno en cualquiera de sus estamentos.
Desde un ministro, a un legislador, pasando por un miembro de la justicia. Nadie se salva. Pueden tener diferentes grados de responsabilidades, pero eso no impide que sean vistos de igual modo.
Sin embargo, no todo es lo mismo. Están los honestos pero también los que eligieron el camino del delito. Algunos se esmeran obrando correctamente y otros buscan negociados usando sus cargos. Adicionalmente, están los que tienen coraje y se animan, los que conviven no solo con los indecentes, sino con los que adoptan la vergonzosa comodidad de la inacción.
Buena parte del servicio de justicia supone que esa imagen negativa no tiene que ver con su labor cotidiana. Creen ser las víctimas de un esquema que los condiciona y prefieren el tímido lamento a la heroica acción.
A lo largo de estos años transitaron múltiples gestiones de gobierno, de distinto color partidario, impronta y estilo. Resulta poco creíble que luego de tanto tiempo, los casos de corrupción denunciados sean tan escasos y los encarcelados puedan ser contados con los dedos de una mano.
La corrupción es parte del presente. Muchos funcionarios públicos se han apropiado del Estado como si les perteneciera. Usan los recursos de los ciudadanos como si fueran suyos. Que muchos lo hagan, no lo convierte en correcto. Que se haya naturalizado no lo transforma en un hecho legítimo.
Son demasiados años de impunidad, pero también de cobardía. Nadie desconoce que el Poder Judicial es parte de la corporación política. Si no actúa como debe no es por casualidad, sino porque se entremezclan evidentes intereses compartidos y un sinnúmero de indisimulables presiones, a lo que se suma la necesaria complicidad de la falta de valentía.
Alguna gente vive desinformada o no ha podido acceder a ciertos niveles educativos, pero igualmente se da cuenta que frente a delitos menores, muchas veces la Justicia actúa de oficio, sin siquiera ser convocada.
Sin embargo frente a la obscena actitud de ciertos personajes, que sin disimulo ostentan poder, despliegan recursos que no le son propios y se enriquecen de forma indebida, la justicia prefiere apelar a la infantil fórmula de justificarse frente a la ausencia de denuncias formales concretas.
No se puede ser parte del sistema y pretender hacerse los distraídos como si nada tuvieran que ver con lo que ocurre. Por acción u omisión son protagonistas y el ingenuo rol de virtuosos no les queda elegante.
Es bueno saber que en esa "jungla" se pueden encontrar también otros individuos, que resisten con hidalguía a la inercia, que combaten con perseverancia para no ser más de lo mismo y así diferenciarse. La lucha es dispar porque el sistema produce anticuerpos suficientes para disuadir a los más rebeldes, a esos que no acatan sus perversas reglas.
No todo está perdido. Una larga lista de funcionarios probos intenta, desde adentro, dar la batalla, con pocas posibilidades de lograr un final feliz. Es probable que no consigan cambiar totalmente la historia, lo que no significa que no deban mostrar el sendero, para así orientar a la próxima generación, esa que tendrá la difícil labor de completar la gesta.
Si la justicia continúa en este derrotero, no logrará escaparse de las críticas. Por mucho que se ofendan los miembros del Poder Judicial y pese a sus explicaciones sobre las dificultades estructurales, el descrédito los roza.
Para sacarse de encima ese estigma, deberán animarse a hacer lo necesario. En vez de quejarse de lo que ocurre, tal vez sea tiempo de revisar si están haciendo lo suficiente para que algo del presente cambie.
Mientras unos pocos intentan dar el ejemplo, otros han preferido plegarse a la dinámica impuesta, a esa cruel tradición del pasado, que no solo no cambia de rumbo, sino que se profundiza agravando aun más la situación.
Nadie dice que sea tarea sencilla. Pero nada se transforma si antes no se asume la realidad con honestidad absoluta. Luego será el tiempo de seleccionar una estrategia que sea más audaz que solo entregarse a las despiadadas garras del sistema.
Hasta que la sociedad no perciba modificaciones importantes o giros significativos, no se puede esperar que un milagro les devuelva el orgullo a aquellos que deberían garantizar el pleno ejercicio de los derechos ciudadanos. Mientras tanto se seguirá asistiendo a este patético espectáculo que muestra el interminable desprestigio de la justicia.
ENVIADO POR SU AUTOR

¿Se puede creer...con este ejemplo?...

Por Ricardo Bustos
Seguramente, muchos serán quienes se enojen con este humilde comentario, pero hace tiempo que también somos muchos quienes desconfiamos del destino de los dineros que la comunidad, “en bien de la ecología” y confiando ciegamente en instituciones como “Greenpeace” dona generosamente.
Desde que tengo memoria, más allá de alguna protesta por la tala indiscriminada de bosques o una plataforma petrolera, no he visto que tantos millones justifiquen el accionar de semejante organización mundial.
Al día de la fecha, que yo sepa, las plataformas siguen explotando petróleo en todo el planeta y la deforestación por la soja, nos está llevando a un desastre ecológico de magnitud y eso no se soluciona con mensajes publicitarios en los canales de TV o las radios con alguna figura popular que tenga buena llegada a la gente que le cree por su comportamiento humano.
La noticia llegaría tarde o temprano dándonos la razón a los “incrédulos pesimistas, derrotistas” …si señores, la mentira tiene patas cortas y nadie jamás explicó cómo y para que recaudan tanto dinero o lo que resulta más misterioso...¿cómo justifican en acciones humanitarias semejante cantidad de millones de euros?
Según parece el diablo metió la cola y les salió mal un negocio ya que un empleado invirtió mal en la Bolsa y perdió 3,8 millones de euros en un rato.
Mike Townsley, director de comunicación de Greenpeace, declaró ayer que…
"Por el momento no hay ninguna prueba de que se haya hecho para enriquecimiento personal, parece que se trata solo de un grave error de cálculo,” dijo además que “para protegerse de las fluctuaciones de las tasas de cambio, Greenpeace tiene numerosos contratos con otras sociedades especializadas en comprar divisas a tasas fijas. El semanario alemán dice que un empleado de la organización, hizo una serie de transacciones al pensar que el euro se debilitaría y se equivocó”
Como vemos los muchachos de Greenpeace también están en la timba en vez de devolver el dinero que no utilizan en obras de beneficencia ayudando a los millones de hambrientos que diariamente esperan algo para llevar a su estómago además de la ecología. Esto lo arreglaron fácilmente al despedir al empleado quien actuó por cuenta y riesgo, pero no se habla de alguna investigación más profunda que llegue al fondo de la cuestión para saber de una vez por todas como funcionan y que controles tienen por parte de los países este tipo de entidades fantasmas.
Muchos son los países que cuestionan a Greenpeace pero no se preocupan en investigarla…"Es una práctica habitual en organizaciones como la nuestra que tiene sucursales en muchos países", aseguró. Townsley "Sin esto seríamos muy vulnerables a las fluctuaciones y podríamos perder mucho dinero que nuestra organización necesita en diversos puntos del mundo…"El contrato resultó ser muy perjudicial para nosotros", lamentó sin dar más detalles. "Hemos perdido €3,8 millones con esta historia, es una cantidad enorme", añadió y aseguró que el presupuesto anual de Greenpeace es de unos €300 millones.
A precio oficial el euro cotiza $ 11,33 …¿en que gastan esos millones de pesos?

“Si me engañas una vez, tuya es la culpa. Si me engañas dos, la culpa es mía.” Anaxágoras
Ricardo Bustos Desde Capiovi Misiones Argentina
ENVIADO POR SU AUTOR

“Las Cuarenta” de Guita-rrita

Por Enrique Guillermo Avogadro
“Vieja calle de mi barrio donde he dado el primer paso,
vuelvo a vos, gastado el mazo en inútil barajar, con una llaga en el pecho, con mi sueño hecho pedazos, que se rompió en un abrazo que me diera la verdad. … Hoy no creo ni en mí mismo. Todo es grupo, todo es falso, y aquél, el que está más alto, es igual a los demás … Por eso, no has de extrañarte si alguna noche, borracho, me vieras pasar del brazo con quien no debo pasar”.


Este tango de Florián Francisco Gorrindo y Roberto Grela parece escrito para nuestro Vicepresidente, tan apurado en las movedizas arenas en que ha comenzado a hundirse por sus fábulas, sus casualidades y sus mentiras.
Obviamente, el hecho político de la semana lo constituyó la entrevista que Guita-rrita concedió, en las pantallas de Clarín, a Marcelo Zlotogwiazda y Ernesto Tenenbaum. En sus originales respuestas a las incisivas preguntas de los periodistas, reconoció cosas que, hasta ayer mismo, negaba; el mejor ejemplo fue la comida en el Palacio Duhau conNariga Núñez Carmona -su amigo y socio-, Claudio Belocopitt -dueño de Swiss Medical Group- y un tercer comensal, un talWilly que, según Boudou, ni se identificó ni pronunció palabra alguna, por lo cual ignoraba que se trataba de Guillermo Reinwik, yerno de Ciccone. Los malintencionados espectadores sufrieron un grave ataque de risa pero, ¿no puede un Vicepresidente de la República sentarse a una mesa pública sin averiguar quienes son los otros tres que lo acompañan?, ¿es acaso anormal o sospechoso que no lo haya inquirido?
El meollo de la cuestión pasa por la respuesta a otras preguntas que nadie osa hacer públicamente, seguramente para no desestabilizar al Gobierno y, sobre todo, a la nueva jefa espiritual de la Nación: ¿cuáles fueron las razones que llevaron a Cristina Kirchner a convertirlo en su compañero de fórmula?, ¿de qué armas dispone la Presidente para contener a Boudou para que no hable?, ¿cuáles son los secretos que guarda, por ahora, el Vicepresidente para obligar al Ejecutivo a sostenerlo aún hoy? Allí está el verdadero intríngulis de la causa más complicada para el Gobierno en estos momentos, cuando todavía otras, algunas tan importantes como ésta o más, juntan polvo en los cajones de Comodoro Py.
Le sugiero no se pierda la excelente columna que publicó Carlos Pagni el 12 de junio en La Nación; basta con que haga click en http://tinyurl.com/ohl6wnn; al imaginar qué hubiera ocurrido si todo este escándalo se hubiera producido en Gran Bretaña, es absolutamente perfecta. Esta absurda trama, que cada día entrampa más a Guita-rrita y lo confronta con su pasado y sus amigos, supera cualquier ejercicio de imaginación.
El grave problema es que los objetivos y, consecuentemente, las estrategias de la Presidente y de Boudou son diametralmente opuestos. Mientras que doña Cristina necesita que, si algo grave sucede, sea después de entregar el poder a su sucesor, Guita-rrita aspira a lo contrario pues sabe que, cuando llegue el final, atravesará el desierto solo, irá preso y, si lo intentara, los datos sobre otros hechos graves de corrupción que pudiera estar dispuesto a revelar para aliviar sus penas ya no tendrán el efecto ‘pánico’ que hoy producen.
Pero lo realmente notable de la estrategia defensiva oficialista es la reiteración en colocar a Magnetto en el rol de un “Patrón del Mal” local, autor imaginado de mayores tropelías que las atribuidas a Pablo Escobar Gaviria en la popular serie. Claro que, como no se adecúa al “relato”, es preciso olvidar que, hasta la crisis del campo, en 2008, el dueño del concentrado multimedios era socio de los Kirchner y una pieza clave en la construcción de la revisada historia nacional.
Hoy resulta, a estar a los dichos de los lenguaraces de doña Cristina, que detrás de los robos de Bonafini, Schoklender y las Madres de Plaza de Mayo a través de los “Sueños Compartidos” por los miles beneficiarios de las inexistentes casas populares, estaba Magnetto. La valija descubierta en manos de un venezolano torpe, Antonini Wilson, la había puesto Magnetto en el avión para que fuera descubierta, y lo mismo hizo con la bolsa de inexplicado dinero en el baño de la Ministra de Economía de entonces, la sonriente Felisa Miceli.
El tenebroso personaje dispone de un poder de tal magnitud que puede hacer que los poderes judiciales suizo y uruguayo, ante la inacción de la justicia argentina, investiguen al pobre Bóvedas Báez, o que los organismos policiales norteamericanos hagan lo propio con Timba López. También sería responsable de las confesiones de British Petroleum ante la SEC de Estados Unidos de haber pagado coimas a un ministro (el renombrado De Cobrado) y a un gobernador (el Portugués Das Neves), y qué decir de similares actitudes de Skanska ante las autoridades suecas por coimas al mismo incombustible ministro.
De su frondosa imaginación surgieron las acusaciones de precios inflados en la compra de los aviones fabricados por Embraer, que han puesto a esa empresa en la mira de las autoridades brasileñas e internacionales. Y también las imputaciones a Recalde por los nunca publicados balances de Aerolíneas Argentinas, pese a que la compañía pierde más de dos millones de dólares diarios.
Ante la quita de su negocio en la televisación del fútbol, el siniestro Magnetto hizo que llovieran denuncias sobre Fútbol para Todos, que han provocado que se comenzara a investigar a Anímal Fernández, a Abalito Medina, a CoquiCapitanich y al treintañero Julio Grondona por el desvío de fondos y el direccionamiento de la pauta oficial. El verso que llega a los “pibes para la liberación” en cualquier momento atribuirá al pérfido la oculta propiedad de los fondos deholdouts que litigan en el mundo contra la Argentina y que amenazan con hacerla incurrir nuevamente en default.
Ha trascendido, también, que está sembrando datos falsos en la estatal Enarsa, para cuando llegue la hora de preguntar qué pasó con las enormes importaciones de gas licuado, causantes en gran medida de la inflación y de la caída en las reservas, con exceso en las compras y sobreprecios fenomenales.
Como dije muchas veces, es malo que a uno lo tomen por imbécil pero si, además, le tocan el hombro y lo llaman así, me parece demasiado. Sobre todo cuando eso proviene de un gobierno a punto de irse, por las buenas o por las malas, como están demostrando los jueces federales en todas las instancias y hasta los empresarios, cómplices por acción u omisión del interminable desastre de nuestra economía.
Pero uno de los analistas mejor informados del país, quizás el más, ha comenzado a dar por inevitable una nueva era en la Argentina, en la cual se desterrará la corrupción de las prácticas habituales de la política y de la sociedad civil, y la recta moral y la buena conducta serán premiadas. Coincido con Jorge Asis en ese pronóstico, sobre todo porque las penurias que nos veremos a enfrentar a corto plazo impedirán, esta vez, que nuestra panza prime sobre nuestro corazón y, sobre todo, nuestro cerebro. Por lo demás, la reunión de la ACDE fue en el mismo sentido, y los presentes reconocieron que para que un corrupto oficial exista, debe haber un corrupto privado que pague la coima.
El miércoles 18 de junio, a las 19:30, la ciudadanía tiene una cita de honor con la Justicia independiente, eficaz y rápida, en la Avda. de Mayo 760, C.A.B.A., pues comenzará el inicuo proceso montado por la Procuradora Giles Carbó al Fiscal José María Campagnoli, otro seguro cómplice de Magnetto, generado por el exceso en la investigación al inocente Bóvedas, a quien se pretende hacer aparecer como testaferro de los Kirchner y mero custodio de parte de la fortuna de la familia imperial.
Argentina baila siempre con ritmo de tango pero, como dijo la profetisa Eladia Blázquez, “Hoy Discépolo resulta un optimista, con las cosas que tenemos a la vista. Cambalache de una era sin fortuna, hoy nos suena en este bache como una canción de cuna”.
Bs.As.,15 Jun 14
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Blog: http://egavogadro.blogspot.com.ar
Facebook: Enrique Guillermo Avogadro
Twitter: @egavogadro

ENVIADO POR SU AUTOR

República Indefensa - Verbitsky se preocupa por los drones y no los La-drones

Emilio Nani, Guillermo Campos y Jorge Mones Ruiz comentan sobre el hackeo que sufriera el canal TLV1, también se refieren a la Defensa con relación a la depredación de nuestros mares por parte de la República de China, el narcotráfico, la inseguridad, etc. Homenaje al Ejército en su aniversario. Verbitsky y sus vínculos. Servicio Militar Obligatorio. En la partidocracia nadie tiene en cuenta a las FFAA. Drama en Irak y Afganistán. Malvinas homenaje que sigue presente. https://www.youtube.com/watch?v=e8G8RDBRd7w
ENVIADO POR EL CANAL TLV1 - DIRECTOR Lic JUAN MANUEL SOAJE PINTO

Disenso - M. Beuchot: "Ahora tenemos una filosofía light, un pensamiento débil o equívoco"

La Dra. Celina Lértora entrevista a Mauricio Beuchot, investigador de la UNAM de la Ciudad de México, Interesado en el estudio por el pensamiento colonial, hispanoamericano y nacional. También participan del programa la Prof. Gabriela Hernández, estudiosa en la hermenéutica analógica sobre la noción de persona y la ética y Raúl Buendía, licenciado en filosofía estudioso en la hermenéutica analógica aplicada a la historiografía. Explican sus trabajos en la materia y los derivados desde diferentes perspectivas. Todos provenientes de la Ciudad de México para participar de un encuentro sobre Hermenéutica en la Universidad Nacional de la Matanza.
ENVIADO POR EL Canal TLV1 - Director Lic Juan Manuel Soaje Pinto

La Brújula - Ethos guerrero y espíritu de lucha

Lucas Carena y Pablo J. Davoli, conductores del programa, analizan la configuración del hombre contemporáneo y los fuertes contrastes con el enaltecido espíritu del guerrero medieval. La concepción que este "ethos" tiene de la muerte y el desprecio por la breve y profana vida terrena.
  ENVIADO POR EL CANAL TLV1 - DIRECTOR Lic. Juan Manuel Soaje Pinto

"Segunda Republica" ANÁLISIS DE LAS NOTICIAS NACIONALES

Enrique Romero y Adrian Salbuchi repasando las principales noticias nacionales de la semana...
ENVIADO POR EL Canal TLV1 - Director Lic Juan Manuel Soaje Pinto

Producción Nacional: - E.Armanino: La Armada invirtió millones de U$S en capacitación en vano.

Eduardo J. J. Armanino, CNIN (R ) de la ARA, fue Jefe del Departamento Técnico de la Dirección de Casto, Electricidad y Máquina Navales, Jefe de Planta del Taller de Puerto Belgrano, Inspector de Buques de Superficie en el Astillero Río Santiago, inspector del Buque Santísima Trinidad, Creador y constructor de una base naval secreta en la Isla de los Estados durante el conflicto con Chile. Participó como supervisor en Inglaterra sobre el buque Sheffield y el portaaviones Hércules.
ENVIADO POR EL Canal TLV1 - Director Lic. Juan Manuel Soaje Pinto

sábado, 14 de junio de 2014

Vergüenza nacional: las pruebas del lavado de dinero, Lázaro Báez blindado y Campagnoli desplazado

cheques AustralAparecieron al menos 9 delos cheques de la ruta del dinero que quedaron en manos de Lázaro Báez. Están endosados por Jorge Chueco, quien testificará contra el fiscal Campagnoli en el jury. La empresa Austral Construcciones recibió 208 millones de pesos procedentes de Suiza a través de la firma Helvetic. Argentina insólita: el que investiga será acusado por quien cometió el delito (Chueco-Austral Construcciones SA). El reino del revés y la joda kirchnerista.
Las cifras son estratosféricas. En total, los nueve cheques que fueron depositados en Austral Construcciones suman más de 208 millones. La Justicia sospecha que ese era el final del supuesto circuito de lavado de dinero que comenzaba en SGI (“La Rosadita”), cuyo ex dueño Federico Elaskar fue uno de los primeros en ventilar parte del negocio, indica Infobae en una relevante nota que muestra la copia de 9 cheques como el que ilustra la nuestra.
La investigación acreditó que el dinero que salía del país regresaba en forma de bonos de deuda pública y luego liquidados en la bolsa de Rosario. Esa operación corría por cuenta de Helvetic Service Group, la empresa que según Elaskar se quedó con su financiera.
Los cheques que recibió la empresa madre del santacruceño Lázaro Báez fueron endosados entre diciembre de 2012 y abril de 2013 por Jorge Oscar Chueco, quien entonces trabajaba para Helvetic y fue acusado en un primer momento por el titular de SGI de haberlo extorsionado para hacerse del control de la compañía, indica claramente Infobae, donde se muestra los documentos de pago de derecho y revés por las siguientes sumas:
1º $ 15.502.821,60
2º $ 33.024.516,00
3º $ 17.721.463,30
4º $ 26.301.337,80
5º $ 49.143.420,50
6º $ 33.752.365,06
7º $ 4.070.642,69
8º $ 9.405.072,00
9º $ 23.918.612,40
“El dinero se depositó porque se debía pagar una emisión de acciones preferidas de Austral. Eso le sirvió a Austral para cancelar pasivos financieros“, indicó Chueco el año pasado a Infobae. Sostuvo en esa ocasión que la firma de Báez “era una empresa atractiva para invertir” y que desde 2012 Helvetic tiene acciones preferidas allí.
Chueco, quien negó haber presionado a Elaskar pero admitió conocer a Báez, acusó al fiscal José María Campagnoli de haber cambiado el objeto de la causa en la que investigaba la ruta del dinero.
El abogado fue aceptado como testigo por el tribunal de enjuiciamiento que juzgará en los próximos días el accionar del fiscal.
El polémico jury, iniciado a instancias de la procuradora general Alejandra Gils Carbó, encontrará así en el banquillo de acusados al funcionario que develó la presunta trama de lavado ligada al poder, y entre quienes los inculparán estará el que fuera uno de sus objetos de investigación, concluye Infobae. (Agencia OPI Santa Cruz).
FUENTE: http://opisantacruz.com.ar/home/2014/06/11/verguenza-nacional-las-pruebas-del-lavado-de-dinero-lazaro-baez-blindado-y-campagnoli-desplazado/21732

La guerra de los taxistas

ImageAtrapado en Londres por la huelga de taxistas, Bill Bonner reflexiona sobre el momento económico actual y la burbuja bursátil que se está gestando al calor de los estímulos monetarios de los principales bancos centrales del mundo.
Por Bill Bonner
Londres estaba animado. Restaurantes, bares, museos... todo estaba a rebosar. En Hyde Park, un par de franceses sudados jugaban al tenis. Un grupo de gente bebía té en un café. Mujeres acostadas en el pasto tomando el sol. Una familia numerosa había extendido una manta y se preparaba para organizar un picnic. Una pareja de rusos altos pasaba por el lado.
Es fácil moverse por Londres. Uno tan solo tiene que ir a cualquier esquina y levantar el brazo. Normalmente, un taxi para pronto. En Madrid ocurre algo parecido. En París, sin embargo, es distinto. Si quieres un taxi tienes que ir a una parada. Entonces, muy probablemente, no habrá ningún taxi disponible.
Y resulta que el miércoles los taxistas entraron en huelga, lo que es una molestia para cualquiera que quiera ir al aeropuerto. Oh, y también pararon algunos trenes en solidaridad con sus compañeros taxistas. Además, los taxistas amenazaron con bloquear algunas de las carreteras principales de Londres, sobre todo la que va del centro al aeropuerto.
Ésta no es la mejor manera de hacer amigos y de impulsar el negocio. Por toda la ciudad la gente está considerando otras opciones. ¿Caminar? ¿Conseguir una moto? ¿Coche colectivo? Mi mujer decidió abrirse una cuenta en Uber, el sistema alternativo al taxi. Si nos gusta, los taxistas habrán perdido un cliente.
Mientras tanto, ¿recuerdan nuestras predicciones para la economía estadounidense? Primero Tokio, luego Buenos Aires. Ése fue nuestro pronóstico desde que empezó esta crisis en 2008.
La idea era simple: la crisis desembocará en un estancamiento a la japonesa, que eventualmente podría ser resuelta con el Gobierno imprimiendo dinero y aumentando la inflación.
Enfrentados a los hechos, la predicción era claramente equivocada. Es correcta de acuerdo a los grandes acontecimientos de los últimos seis años, pero algunos detalles se pierden en el análisis, incluyendo algunos de los más importantes.
Al contrario que en Japón, el mercado bursátil estadounidense subió con fuerza. El rebote que pensamos sería temporal y pequeño se ha convertido en una gran tendencia alcista que dura hasta hoy. ¿Durará mucho? ¿Es real? ¿Quién reirá de último? No lo sabemos, pero por ahora no oirá nuestras risas de satisfacción.
Es extraño cómo estas dos cosas divergen. Por un lado está la Bolsa, que parece decirnos que tenemos un renacimiento al estilo estadounidense entre manos. Y por otro lado está el mercado de bonos, cuya minúscula rentabilidad parece susurrarnos en japonés.
La Bolsa se supone que se adelanta al futuro. Los inversores se anticipan a los cambios en las ganancias corporativas, que suelen estar acompañadas de mayores ingresos. El precio de las acciones, cerca de los máximos históricos, debería estar indicándonos que lo mejor está por venir.
Una verdadera recuperación, sin embargo, debería llegar al mercado bursátil como un ángel exterminador. Debería implicar unos tipos de interés más altos y unos precios más altos a medida que más prestatarios demandan unos recursos escasos. En esta situación, la Bolsa retrocedería a medida que las inversiones de renta fija ganan popularidad.
El mercado de bonos, donde la rentabilidad cae en lugar de crecer nos avisa que debemos tener cuidado. Sugiere que en realidad la economía no está mejorando: la demanda de préstamos es baja y la inflación también.
¿Qué hacemos? ¿Qué mercado nos está diciendo la verdad?
Nuestro pronóstico es que aún estamos en Tokio con un bajo crecimiento, bajas tasas de interés, población que envejece, deuda creciente y baja inflación. El mercado de valores, por otro lado, es una farsa, un producto de la mayor manipulación bursátil de toda la historia.
Dado que estamos pasando demasiado tiempo ahí, tal vez sería interesante saber más sobre lo que está pasando en Japón. Saludos, Bill Bonner.
Bill Bonner es fundador y presidente de Agora Inc., con sede en Baltimore, Estados Unidos. Es el autor de los libros 
"Financial Reckoning Day" y "Empire of Debt" que estuvieron en la lista del New York Times de libros más vendidos.
FUENTE: Publicado en Inversor Global - Newsletter Semanal - Enviado por mail

Los buitres nos tienen contra el arco

ImageEl lunes, la Corte Suprema de Estados Unidos determinará si la Argentina cae en un nuevo default. El patrimonio de muchos argentinos depende de esta decisión y, en términos futbolísticos, el Gobierno espera un gol a último momento.
Por Federico Tessore
Todos esperábamos una decisión el jueves pasado. Pero parece que los jueces de la Corte estadounidense querían ver los primeros partidos del Mundial para decidir si mandaban a Argentina al default o no.
¿Cómo llegamos a esta decisión de depender de la decisión de siete señores?
Bueno, es una historia larga. Lo concreto es que nuestros políticos de la década del 90 gastaban mucho más de lo que tenían, entonces tomaron deuda en forma indiscriminada por muchos años. Esa deuda finalmente la dejaron de pagar. Después vinieron otros políticos, similares pero distintos, que decidieron renegociar la deuda impaga.
Lo hicieron con la mayoría de los bonistas, pero no pudieron hacerlo con algunos fondos profesionales de la deuda en default, llamados fondos buitres. Esos fondos no quedaron conformes con la propuesta y se quedaron con los bonos originales a la espera de que el Gobierno negocie con ellos nuevamente.
Pero el discurso de barricada de nuestro ex presidente Néstor Kirchner impidió que se sentara con estos señores. Y finalmente, ellos decidieron recurrir a la Justicia estadounidense para hacer valer sus derechos. ¿Por qué la Justicia estadounidense?
Bueno, porque los políticos de la década del 90 incluyeron en la cláusula de los bonos que emitieron en esa época que la Justicia estadounidense, y no la argentina, iba a resolver los conflictos. Se ve que los inversores internacionales no confían mucho en lo de aquí.
El juicio de los buitres avanzó y terminó topándose con el juez Thomas Griesa, que terminó agarrando un cierto odio hacia nosotros. No lo culpo, los políticos argentinos le dijeron de todo al juez y aplicaron su "viveza criolla" al máximo. Y la "viveza criolla" no está bien vista en Estados Unidos.
Unos meses atrás, el juez Griesa decidió que los buitres tenían razón y que la Argentina tenía que pagarles en forma urgente. Inclusive, comenzó a buscar activos del Gobierno en el exterior para embargar. Pero el Gobierno apeló en varias instancias y el caso terminó en la última instancia que puede haber en Estados Unidos, la Corte Suprema de Justicia.
En conclusión, hoy, después de todo este largo proceso, y luego de años de no darle importancia al tema, y haciendo metáforas futbolísticas, nos tienen contra el arco, vamos perdiendo y esperamos un gol de mitad de cancha a último momento.
La Corte Suprema no suelte tomar estos casos, pero la presión del Gobierno argentino y estadounidense es muy fuerte. Y ahora hay esperanzas de que la Corte pueda demorar la decisión un año más.
La estrategia del Gobierno siempre es tirar la pelota para adelante y que el que venga después se arregle....
El gran problema de todo este asunto es que en realidad la Argentina tiene plata para pagar sus deudas impagas. Y me animo a decírselo, porque sé que ningún miembro de la Corte Suprema de Estados Unidos lee Inversor Global, porque si nos escuchan estamos condenados.
¿No me cree que no tenemos plata?
Mire la investigación que el diario La Nación publicó el último jueves:
La Legislatura de la provincia de Buenos Aires es probablemente uno de los mayores símbolos de la utilización de una institución como caja política. Maneja un presupuesto de 2191 millones de pesos al año, lo que significa que cada legislador bonaerense representa una erogación de 16 millones por año.
A esos montos se llegó luego de que en trámites a libro cerrado ambas cámaras aprobaran para este año un aumento de gastos en torno al 30% respecto de 2013.
Dentro de este millonario presupuesto se incluyen los montos de entre 235.000 y 500.000 pesos al año que puede entregar cada legislador en becas y subsidios, prácticamente sin controles efectivos y con la posibilidad de solventar de allí favores y pagos políticos.
También es importante la cifra de la que disponen para nombramientos de empleados, que oscila entre 160.000 y 240.000 pesos mensuales.
Esto hace que tanto el Senado como la Cámara de Diputados sean destinos muy codiciados políticamente, al punto de que muchos de sus miembros tienen décadas en sus bancas.
La magnitud de esos beneficios ha logrado que, independientemente del partido o bloque al que pertenezca el legislador, prevalezcan la defensa corporativa y los acuerdos legislativos por sobre los intentos de reforma y las demandas de transparencia.
Leyó bien, cada legislador provincial termina teniendo un presupuesto de entre 500.000 y 700.000 mensuales para gastar como quiera. En realidad, estos legisladores tienen un sueldo de aproximadamente 30.000 por mes, ¿pero usted se cree que realmente se llevan esto a sus bolsillos?
Tienen un presupuesto millonario para no hacer nada. Por eso todos se mueren por ser legisladores provinciales e inclusive varios se las arreglan para ser legisladores por décadas cambiándose de partido y perpetuándose en el poder indefinidamente. ¿Fanáticos y desinteresados por nuestro país? No... políticos profesionales que viven de nuestro dinero.
Por supuesto que esto es solo una muestra pequeña de cómo gastamos nuestro dinero. La semana pasada en la nota Nos sacamos la careta ministro Kicillof vimos cómo gastamos otra parte. Todos estos gastos de los funcionarios, sumados a programas de lujo como el Fútbol para Todos o el mantenimiento anual de Aerolíneas Argentinas, la quebrada Universidad de las Madres o los millones que gastan en publicidad, son otros de los usos que hacen nuestros políticos con nuestro dinero.
El juez Griesa se dio cuenta de esto, esperemos que la Corte Suprema de Estados Unidos mire para otro lado. Si no, estamos complicados...
Y mientras esto ocurre, los diarios argentinos nos siguen divirtiendo con sus historias de la "fantasía" de nuestros funcionarios. Políticos que están tratando de aprovechar al máximo el último año y medio que les queda para enriquecerse y encontrarle la vuelta para mantener el poder durante el próximo mandato.
Además de enojarnos o divertirnos con lo que pasa en la Argentina, ¿podemos hacer algo más?
Sí, no tengo duda. En Inversor Global somos grandes críticos de estos funcionarios profesionales que nos condenan al fracaso, pero por otro lado somos grandes promotores de la idea de que el mundo es una oportunidad para todos, sin importar en qué país vivamos. Por eso, desde la Argentina, y a pesar de nuestros políticos, es posible construir nuestro futuro financiero.
FUENTE: PUBLICADO EN Inversor Global - Newsletter semanal - Enviado por mail

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