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Breve descripción de los dichos y de los hechos Por: Héctor Blas Trillo Nuestras beneméritas autoridades nacionales han decidido volver a las andadas. Desde el Banco Central se le ha puesto tope a las tasas de interés de los créditos al tiempo que se frenaron las subas de las comisiones bancarias. La intención, se informa, es la de reactivar el crédito, que al parecer se ha estancado por la suba de las tasas de interés. El ministro Capitanich ha afirmado en varias oportunidades que las tasas de interés que rigen hoy por hoy son “usurarias” y se refirió en particular a las que cobran las tarjetas de crédito por la financiación. En enero pasado, el Banco Central decidió subir las tasas de interés y colocar letras hasta un 30% con el triple objetivo de secar la plaza de pesos, frenar el alza de la tasa de inflación y detener la suba del dólar. A esto se agregó la devaluación de un 30%, cuestión que admitió el presidente del Banco Central haberla hecho para adecuar los valores a la realidad. Sin embargo, tanto el ministro de economía como la propia primera mandataria se cansaron de acusar a empresarios “destituyentes” y a banqueros (no de los bancos oficiales, claro está) ANÁLISIS CASERO Y PARA TODO EL MUNDO Si el Banco Central subió las tasas de interés persiguiendo los objetivos mencionados, resulta obvio que también subirán las tasas de interés de toda la economía. También resulta obvio que las tasas altas desalientan el crédito, y que una plaza “seca” de pesos desalienta la demanda de bienes y servicios. Nada que no se sepa. Altas tasas, , ahorro en pesos, crédito caro, bajo consumo. Dólar quieto. ¡Ese fue el plan! RECUERDOS DE UN PASADO DEMASIADO CERCANO ¿Cuántas veces la Señora y sus ministros han dicho que hay que fomentar el crédito para la producción y no para el consumo? ¿Cuántas veces se han otorgado líneas de crédito con esa finalidad, aunque nunca hayan pasado de los anuncios y unas poquísimas operaciones? Sin embargo, ahora preocupan las tasas altas de las tarjetas de crédito, es decir, del crédito para consumo ¿No es por lo menos una inmensa contradicción? TODO LO QUE NOS SALE MAL, ES CULPA DE OTROS Cuando en diciembre se estableció el insólito impuesto a los “autos de alta gama”, se buscó que bajara la demanda de esos vehículos porque ello implicaba que el Banco Central debiera suministrar dólares al cambio oficial a los importadores. Y el dólar era muy barato. Una de las principales razones de que se vendieran tantos autos. Claro, el efecto en el mercado automotor se produjo, aunque fue bastante más dramático de lo esperado por nuestros beneméritos funcionarios. Ocurre que en la operatoria a escala los autos más económicos suelen tener menor margen de ganancia, cosa que se compensa con las ventas de autos más caros. Pero si éstas últimas se paralizan como consecuencia de un absurdo impuesto, hay que reforzar los márgenes de los autos económicos. Por lo tanto, todos suben su precio y el mercado se paraliza. Pero, si bien no se buscaba paralizar todo, sí se buscaba paralizar parte. Y no se escuchó a empresarios como por ejemplo Cristiano Ratazzi que en varias oportunidades hizo referencia a esta cuestión a fines del año anterior. Cuando se decidió que todos quienes quisieran importar algo debían pedir permiso, se lo hizo para bajar las importaciones y no gastar tantos dólares baratos en ellas. Pero bajar las importaciones equivale también a paralizar la producción de bienes con insumos importados. Se logró el efecto esperado ¿o no? Cuando se trabaron las exportaciones con el ánimo populista de “garantizar la mesa de los argentinos” se logró, pero nos quedamos sin trigo y hoy casi no exportamos y tenemos el pan más caro de América. Otro logro, la “mesa de los argentinos” parece que está garantizada. Claro, a algún precio siempre alguien puede garantizar que el mercado será abastecido. Estos son algunos ejemplos, hay muchos más. En todos ellos la culpa ha sido de otros. De las empresas automotrices, de los productores de trigo, de los exportadores que venden demasiado, de los importadores que hacen stock previendo devaluaciones, etc. Y AHORA LAS TASAS DE INTERÉS Subir las tasas de interés provoca retracción de la demanda, e inclusive de la oferta, si los fabricantes deben financiarse en el sistema bancario. O sea, recesión. Los préstamos ahora costarán menos, pero los prestamistas se asegurarán más a quién le prestan, porque el riesgo es mayor. Más gente podrá endeudarse si es más barato, y más gente podrá luego no poder pagar. Los incobrables forman siempre parte de la ecuación. El paso siguiente, también conocido de memoria, será obligar a prestar ¿no? LOS BANCOS GANARON DEMASIADO El discurso recurrente del ministro de economía es ese: los bancos ganaron mucha plata con la devaluación. Exactamente un 167%, sí. Pero ganaron todo ese dinero porque tenían en sus carteras grandes cantidades de bonos nominados en dólares emitidos por el Estado. Porque parece ser que el ministro prefiere ignorar (desde ya que no lo ignora) que el gran tomador de préstamos es el Estado. Y los bancos hacen sus grandes diferencias justamente con los bonos del Estado. En dólares y en pesos. Las Lebacs vienen pagando tasas cercanas al 30% LAS TASAS “USURARIAS” Las reiteradísimas referencias a las tasas de interés que cobran las tarjetas de crédito llevan siempre el primer lugar en la búsqueda de explicaciones de lo que se explica solo, para justificar medidas intervencionistas cuyo daño a producir es evidente. Si observamos las tasas que cobran algunos bancos y entidades financieras por los préstamos que otorgan podremos ver que muy pocas están por debajo del 50% anual, incluyendo las tasas que cobran algunos bancos oficiales, como el Nación. Pero estas tasas están referidas a préstamos con monto y fecha cierta de vencimiento. Es decir, no estamos hablando de lo que se llama “descubierto en cuenta corriente”, por ejemplo, que cobra tasas mucho más elevadas por la sencilla razón de que la disposición de fondos a prestar es inmediata, y si el tomador toma menos dinero, la entidad se queda con él. Las entidades tienen que reservar fondos para afrontar descubiertos, y nunca saben exactamente cuántos serán ni por cuánto tiempo. Algo parecido ocurre con las tarjetas de crédito. Sólo cuando al vencimiento el cliente paga “el mínimo” la entidad financiera se entera. Claro que hay estudios estadísticos y se conoce más o menos el comportamiento general. Más o menos el 20% del consumo con plásticos se financia. Al final de este comentario pasamos un link donde pueden verse las tasas de los préstamos personales de varias entidades. ¿LAS TASAS NO SE REGULAN SOLAS? Cuando las tasas de interés son muy altas la gente no toma créditos, que es lo que está pasando ahora. Y si la gente no toma créditos, como está demostrado y además es la razón por la que el Banco Central sale a poner un techo, ¿por qué no bajan solas? En otras palabras: ¿el negocio de las entidades financieras es no prestar dinero? Cuando el presidente del Banco Central subió las tasas en enero, hizo que ese mismo Banco Central tomara dinero a tales tasas. Esa fue la forma práctica de subirlas. Para decirlo en forma casi vulgar: yo necesito plata y vos me la prestás al (supongamos) el 20%. Y yo te digo “no, mejor prestámela al 30%” ¿No es absurdo, si lo analizamos desde el punto de vista de cualquiera de nosotros? Y si el Central sube las tasas a propósito y paga más caro el dinero que toma, ¿por qué razón aplica el razonamiento inverso con los demás bancos y los obliga a BAJAR las tasas? FIRMAMOS EL EMPATE Durante años la política seguida por el gobierno del matrimonio Kirchner fue la de elevar artificialmente el valor del dólar para hacerlo “competitivo”. El artilugio consistía en comprar dólares caros, emitiendo moneda, para luego cobrar impuestos a las exportaciones y afirmar que teníamos superávit fiscal primario. Tener una “dólar competitivo” de manera artificial es lo mismo que afirmar que como no somos competitivos ni lo seremos, tenemos que recurrir a una pequeña trampita. Hasta que, como era de prever, la cosa se acabó. Y se acabó bastante mal. Por eso se puso un “cepo cambiario” que sólo sirvió para generar bronca y frenar aún más las poquísimas inversiones. Ahora mismo, como el gasto público es elevadísimo, la emisión de moneda sin respaldo no para. Y por eso la moneda pierde valor y por eso el presidente del Banco Central se ve obligado a subir las tasas, lo cual lo lleva a emitir más moneda para pagar los altos intereses que se compromete a pagar. Y así siguiendo en una rueda infernal, una inmensa bola de nieve que crece día a día. Para colmo, cada vez que habla la presidenta por la cadena nacional, anuncia una nueva andanada de gasto público. Y si fuera gasto valioso socialmente, vaya y pase. Pero no, el gasto puede ser cualquier cosa, como vemos en estos días. Subir las tasas para frenar la demanda de bienes y servicios. Poner cepo al dólar para frenar la salida de divisas (incluyendo la prohibición de ahorrar en moneda extranjera, total o relativa). Cerrar importaciones para no gastar dólares. Poner impuesto a los autos. Todo, absolutamente todo, conduce a la retracción de la demanda y a la recesión. Entonces salen los ministros a buscar culpables, piden a las automotrices que bajen los precios, prohíben las tasas de interés que fija el mercado, anuncian más y más controles de precios. Iniciamos este apartado con el título de “Firmamos el empate”. Nos conformamos con perder pero no por goleada. OTRA VEZ LA BURRA AL TRIGO La medida de controlar las tasas de interés equivale a la de controlar los precios, o la de controlar el tipo de cambio. La idea de controlar equivale a la de fijar, de poner un techo para que no sigan subiendo. O para bajarlas artificialmente. Es reconocer que no queremos que valga lo que vale algo. Y las cosas valen lo que la gente está dispuesta a pagar por ellas. Si se fija un precio menor, se producen distorsiones (exceso de demanda, escasez, mercado negro o “blue”) El final es inexorable. El crédito se reducirá a personas con capacidad de pago que no ofrezcan mayores riesgos para los bancos. Y el Banco Central no podrá bajar las tasas porque se le disparará la inflación. Nada nuevo bajo el Sol. ENVIADO POR PREGON AGROPECUARIO http://www.pregonagropecuario.com/cat.php?txt=5376#qg60SDDxDTL9cGHr.99 |
viernes, 13 de junio de 2014
TASAS DE INTERÉS: OTRA VEZ LA MULA AL TRIGO.
“SE ACABÓ LO QUE SE DABA”
| Los pocos que en su momento, hace veinte años atrás, renegábamos de la convertibilidad, éramos tratados poco menos que de insanos. |
Por: Ing. Agr. Daniel Carlos Besso
A menudo un camino virtuoso demanda mucha convicción en los propios valores. El entorno se muestra desbordante de tentaciones, senderos de grato tránsito.
Eso nos sucede en lo personal, en lo familiar, en lo vecinal, etc.
Lo dramático es cuando nos sucede colectivamente como sociedad.
Muchos sabemos que la vía fácil, nos lleva a terminar encajados hasta los ejes. Pero como colectivo, nos hemos comprometido a aceptar la decisión de la mayoría sobre el camino a seguir, debemos aceptar, mansamente, sabiendo que vamos rumbo al pantano.
La ilusión de una bonanza artificial, confunde a los espíritus menos advertidos.
Son las herramientas de la demagogia que encandila por lo general a la mayoría.
En la vereda de enfrente, históricamente se ha ubicado una fauna variopinta, entre la que conviven conspicuos miembros de rancia estirpe conservadora, que por lo general cuando han tenido la oportunidad de actuar, han alimentado las argumentaciones de los “apropiadores de los sueños populares”, prestidigitadores de la demagogia. Y no sin cierto grado de razón.
Cuando varias generaciones han pasado creyéndose “acreedores” de derechos de cuna; por solo haber nacido en una tierra ubérrima, piensan que el cuerno de la abundancia se les debe, prácticamente, colocar en su boca y su esfuerzo no debe ser mayor a una suave succión, ,….es para preocuparse.
¿Cómo les explicamos que la vida no es así?
¿Bastaría para ello mostrarles la naturaleza?, ¿Cómo todas las especies luchan por la vida, por llevar a buen término la crianza de sus pichones?, ¿que los retoños en el sotobosque deben abrirse trabajosamente el camino hacia la luz, para poder florecer y fructificar?
Nó, no será suficiente. La mayoría de los seres humanos somos reacios a aceptar un cambio tan grande. De un festival de consumo a una austeridad “POR DECRETO”.
VOX POPULI,….VOX DEI.
O lo que es peor, lo que cree la mayoría tiene que ser verdad.
Los pocos que en su momento, hace veinte años atrás, renegábamos de la convertibilidad, éramos tratados poco menos que de insanos.Fue muy difícil tratar de explicar a todo el mundo, que el dinero o cualquier representación de valor no es más que eso: “UNA REPRESENTACIÓN”, nunca el valor mismo. Que si no éramos capaces de producir lo mismo o más de lo que consumíamos, cuando dejaran de prestarnos plata para seguir alimentando nuestra fantasía, iríamos a parar al cuarto subsuelo.
La realidad, que por lo general no se alimenta de nuestras ideas, sino que vive atada a leyes naturales, se encargó de demostrar “CUÁNTOS PARES SON TRES BOTAS”.
Pese a lo que a mi juicio fue una de las estafas internacionales más memorables, el MEGACANJE, no alcanzó para tapar el agujero negro.
Las ilusiones, como los arco iris, se desvanecen cuando el sol deja de prestar sus rayos.
Ahora, pese a que las razones son diferentes, la raíz del problema me parece que es la misma.
Esto al margen de hechos de corrupción que hacen que “LAS CUENTAS NO NOS CIERREN”, que no podemos entender “POR DÓNDE SE FUERON LOS DÓLARES QUE INGRESARON A RAUDALES”, siendo que no hemos comprado Tecnología llave en mano para la industria pesada, naval y ferroviaria.
Que no hemos invertido en importar plantas para la producción de aceros inoxidables (Imprescindibles para desarrollar la industria agro alimentaria).
Que no hemos importado equipamientos para la búsqueda y explotación gasífera y petrolífera.
Que no hemos desarrollado la fabricación de aerogeneradores para aprovechar el recurso eólico de la Patagonia.
Que tampoco instalamos ninguna nueva usina hidroeléctrica.
Que no reactivamos las industrias naval y ferroviaria.
Si sigo enumerando, nos vamos a seguir deprimiendo y con razón.
Luego de una década nos damos cuenta que la industria automovilística, además de poner en la calle más autos de los que caben, consume más de lo que genera, es decir exporta menos de lo que importa y tiene de rehenes a una gran cantidad de trabajadores.
En la década de los 70 los vehículos que producíamos eran en un 80 % de producción nacional y más también. No tenían el nivel de los europeos o norteamericanos, pero “ERAN BASTANTE GAUCHITOS”. Los actuales tampoco tienen un nivel semejante a los japoneses o europeos, toda la tecnología que tienen incorporada es de origen extranjero y……… “YA NO SON TAN GAUCHITOS”. NOS DEJAN TIRADOS POR QUE PALMÓ LA COMPU O FALLÓ ALGÚN ENANITO ELECTRÓNICO. (Y andá preparando la tarjeta)
Hoy los más añosos vemos con verdadero horror, como suben a una batea a un auto de alta gama, de 2000 kg de peso y lo trasladan 1400 kilómetros hasta donde se encuentra el repuesto o refacción que solo pesa un par de kilogramos, en lugar de proceder a la inversa. Si esto no alcanza para demostrar el nivel de INSENSATEZ de la industria, no se que es lo que hace falta para que la sociedad comprenda que está siendo manipulada.
Aduciendo razones de “ESCALA DE PRODUCCIÓN” hoy las unidades están construidas por autopartes de distintos orígenes. De ese modo las compañías dispersan en tiempo y espacio los flujos comerciales. Una terminal brasileña importa de Argentina una parte y envía a la Argentina partes que acá no se hacen. A su vez llevan partes desde México hacia el MERCOSUR y viceversa. Como aquel prestidigitador de feria que oculta un garbanzo debajo de uno de tres cubiletes, que moviéndolos con gran habilidad y velocidad nos desafía a adivinar, bajo cual de ellos se encuentra el garbanzo; así termina siendo que nunca un país puede saber a ciencia cierta cuanto ganó la empresa, donde debe tributar, etc.
Hoy, en razón de un impuestazo a los automotores 0 Km, la industria poco menos que “CLAVÓ LAS GUAMPAS”.
Como de costumbre, el gobierno procedió mal, antes, durante y ahora, del desarrollo de una industria; “MANIJEADA” antes y frenada ahora.
Se dejó que a causa de falta de refugio para el ahorro, la clase media, lo canalizase comprando automóviles más allá de sus necesidades.
Tal vez esa explosión de consumo de automóviles haya también sido otro de los espejismos para señalar una bonanza que no era tal.
Finalmente pretendemos ahora fabricar y consumir automóviles para mantener a la industria funcionando, pero no para su verdadero fin que sería generar bienes de capital que presten realmente un servicio útil a toda la sociedad.
Para tener una idea del grado de cautiverio del usuario, basta con ver que la “COMPUTADORA “que regla el funcionamiento de una unidad, posee infinitamente menos memoria que el teléfono celular más “ATORRANTE”.
Bastaría con que el vehículo tuviese un puerto donde enchufar un cable que lo conecte a una notebook o palm o tablet o lo que sea, que mediante un programa (que debiese acompañar al vehículo cuando se compra o más aún ser factible bajarlo de la página de la terminal), y que pudiese diagnosticar sus fallas y recomendar curso de acción. También no son pocas las veces que “ENTRAN EN ESTADO CATALÉPTICO” tan solo por agotársele la batería y debe trasladarse la unidad a un centro de atención para que sea reseteada su computadora y reinstalado su programa.
Estoy convencido de la existencia de “REAL MALICIA” en esos procederes, con el objeto de seguir lucrando, para mí, en forma escandalosa, más allá de la venta de la unidad.
En definitiva, desarrollamos una gran industria automotriz, que pese a su tamaño, no está en condiciones de fabricar un vehículo sin requerir importar nada, cuando eso así se hacía hace 40 años atrás.
Esto a mi entender, es una pequeña parte de la mentira.
Direccionamos la industria nacional en el sentido hedónico del consumo. Si tan siquiera hubiésemos invertido, la mitad de los recursos materiales y humanos que destinamos a esta industria, a producir los materiales rodantes para los ferrocarriles metropolitanos, que con tanto entusiasmo, inocultablemente proselitista, importó el señor Randazzo, hoy tendríamos en marcha como antaño, una industria infinitamente más necesaria y útil que la automotriz.
Como ya sabemos, el pobre matungo manso que se ata al sulky, nunca tendrá el “GLAMOUR” del alazán que se usa para el desfile, lleno de pilcha reluciente, que trota con estampa galana.
Sin duda el primero dará infinitamente más servicio que el segundo.
No podemos, creo yo, negar que tenemos cierta condición de veleidosos.
Después no nos quejemos.
ENVIADO POR PREGON AGROPECUARIO http://www.pregonagropecuario.com/cat.php?txt=5375#KFF2LHZw7vL7PIAH.99
BM sube previsión de crecimiento para Bolivia a 5,2%
El Banco Mundial (BM) estima, en su reciente informe semestral, que la economía de Bolivia crecerá 5,2 por ciento en 2014. La cifra supone una mejora de 5 décimas con relación al informe de enero pasado, cuando anticipó que sería de 4,7 por ciento.Según el organismo, Bolivia y Panamá crecerán por encima del 5 por ciento, en cambio las economías gigantes de Brasil y México cerrarán 2014 con 1,5 y 2,3 por ciento, respectivamente.
El BM espera que el crecimiento mundial sea de 2,8 por ciento este año, en comparación con el cálculo de enero, de 3,2. El reporte desanimó a los mercados bursátiles que cerraron a la baja.
Las previsiones del BM para Bolivia, en los próximos dos años, también mejoraron. En 2015, el Producto Interno Bruto (PIB) crecería en 43 por ciento cuando el informe de enero señalaba un 4 por ciento, y para 2016 crecería 3,9 por ciento en lugar del 3,7 por ciento previsto al inicio de año.
En el Presupuesto General del Estado (PGE) 2014, el Gobierno proyecta un crecimiento de 5,7 por ciento del PIB.
El BM observa diferentes ritmos regionales de crecimiento. Mientras para Brasil y México se redujeron las previsiones, habría un repunte en el Caribe gracias al aumento del turismo a la región debido a una mejor situación en los países avanzados.
Como “casos aparte” califica a Venezuela, donde los “agudos desequilibrios macroeconómicos” y la alta inflación hacen prever “débil” crecimiento; y a Argentina, cuyas perspectivas son “inciertas”, pero que tras los recientes esfuerzos en el sistema estadístico y el reciente acuerdo con el Club de París aportan una posible mejoría.
Los países en desarrollo deben prepararse para un año de magro crecimiento debido a que la debilidad experimentada en el primer trimestre de 2014 retrasará el esperado repunte de la actividad económica, señala el informe Perspectivas de la Economía Mundial publicado por el BM.
Las malas condiciones climáticas en EEUU, la crisis en Ucrania, el restablecimiento del equilibrio en China, los disturbios políticos en varias economías de ingresos medianos, el lento avance en las reformas estructurales y las limitaciones en materia de capacidad son factores que contribuyen a que para 2014 se prevea un 4,8 de crecimiento, tercer año consecutivo con un crecimiento inferior al 5 por ciento para los países en desarrollo, apunta el BM en un comunicado.
“Las tasas de crecimiento en el mundo en desarrollo se mantienen excesivamente modestas para crear el tipo de empleo necesario que se requiere para mejorar las vidas del 40 por ciento más pobre”, dijo el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim.
Claramente, los países deben invertir más en sus reformas estructurales internas para lograr que el crecimiento económico llegue a los niveles necesarios para terminar con la pobreza extrema en esta generación, añadió.
RALENTIZACIÓN GLOBAL
El BM señaló que el repunte de la actividad económica global se retrasará por la ralentización de los países emergentes y la contracción de EEUU en el primer trimestre del año, con lo que redujo las previsiones del 3,2 al 2,8 por ciento para 2014. No obstante, advirtió que la evolución dependerá en gran medida de China, que busca reequilibrar su economía.
FUENTE: Publicado en Los Tiempos.com
http://www.lostiempos.com/diario/actualidad/economia/20140612/bm-sube-prevision-de-crecimiento-para-bolivia-a-52_258370_566101.html
¿Por qué Estados Unidos emite dinero y no genera inflación?
Por CARLOS PARODIDesde diciembre de 2008, la Reserva Federal de los Estados Unidos (el Banco Central), decidió implementar una serie de programas llamados de “flexibilización cuantitativa” (del inglés, Quantitative Easing o QE), que en términos simples consistían en emisiones enormes (maquinita) de billetes y monedas que eran introducidos al mercado de dos maneras: comprando bonos del tesoro del gobierno, con lo cual financiaban el exceso de gasto público de Estados Unidos y comprando activos respaldados en hipotecas a los bancos, lo que en buena cuenta significó introducir dinero a los bancos a cambio de papeles (activos) que no valían nada, pues contenían las hipotecas impagas, que nacieron como consecuencia del colapso de la burbuja inmobiliaria que estalló el setiembre de 2008. En la actualidad se encuentran en el QE3 y en una fase llamada “tapering”, que consiste en la reducción del ritmo al cual se inyectan dólares mensualmente. Este proceso comenzó en diciembre de 2013: la inyección de dólares era de 85 mil millones mensuales y ahora se ubica en 45 mil millones.
La pregunta es la siguiente: ¿Por qué la emisión en los Estados Unidos y a diferencia del resto de países, no genera inflación? Imaginemos que en Perú se emitiese sin límite; el resultado obvio sería inflación. Sin embargo, ello no ocurre en los Estados Unidos.
Recordemos que el dólar es una moneda internacionalmente aceptada para transacciones comerciales y financieras. Esa es la clave. Cuando Estados Unidos emite, cualquier “exceso” de dólares que de otro modo generaría inflación, “sale” del país y es aceptado por ciudadanos y habitantes de otros países. Entonces, como no todos los dólares emitidos se “quedan” en Estados Unidos, no se genera un problema interno de inflación. Desde luego, uno podría pensar que al haber más dólares en el mundo puede generarse una “inflación en dólares” a nivel mundial y estaría en lo cierto.
Ahora bien, ¿por qué se acepta el dólar fuera de los Estados Unidos, si este tiene problemas de deuda, dificultades fiscales, etc. No es una economía sana. Mi sensación es que “no hay suplente”, es decir, no existe, por el momento otra moneda que haga las veces del dólar. El euro pasa por una etapa crítica con la crisis europea, mientras que el yuan chino no es convertible. Entonces se mantiene el uso del dólar a pesar de las dificultades de la economía estadounidense.
¿Y esa situación le conviene a Estados Unidos? Sí y no. Sí porque su moneda se sigue usando en el mundo, pues a pesar de todo, los ciudadanos siguen confiando en ella. La moneda en última instancia es un tema de confianza. No, porque el exceso de dólares origina que el dólar como moneda cada vez valga menos. Las reducciones en el tipo de cambio, en especial luego de 2008 (cuando comenzó la emisión descontrolada de los Estados Unidos), fortalecieron las monedas nacionales y debilitaron al dólar. Recuerde el lector que cuando el tipo de cambio baja, se requieren menos soles para comprar un dólar por lo que el sol se aprecia, es decir, vale más. En el Perú, el tipo de cambio fue de 3.5 soles por dólar en 2002 y ahora gira en torno de 2.80 soles por dólar.
¿Y eso le conviene al Perú y otros países cuyo tipo de cambio tiene una trayectoria similar? No necesariamente, pues un tipo de cambio más bajo, desincentiva las exportaciones e incentiva las importaciones, generando así un problema en la balanza comercial. De ahí que en la opinión de varios analistas haya que subir el tipo de cambio para frenar importaciones, algo que podría ocurrir por razones de mercado si continúa la desaceleración china y la reserva federal continua con el “tapering”. Además, el BCR tendría que dejar de vender dólares para ello. ¿Apuestan al aumento o a la reducción?
FUENTE: Publicado en Gestion -http://blogs.gestion.pe/economiaparatodos/2014/06/por-que-estados-unidos-emite-dinero-y-no-genera-inflacion.html
jueves, 12 de junio de 2014
Pobreza multidimensional
Por José Prego, AnalistaRecientemente, leí un artículo en la revista Estrategia y Negocios, que se titulaba: “¿Qué dicen los Nobel de Economía sobre la guerra contra las drogas?”, donde se planteaba una fuerte crítica hacia la ONU y su incapacidad de contrarrestar la problemática del tráfico de drogas, de la corrupción y la violencia.
Los Nobeles reclaman a la ONU que la “guerra contra las drogas” ha sido un fracaso rotundo debido a que su enfoque estratégico para la erradicación es “represivo y unidimensional”, donde los gobiernos simplemente se preocupan por incrementar el número de policías antinarcóticos en las calles. Un claro ejemplo es México, que por más agentes que despliegue en las zonas de conflictos, no pueden disminuir la violencia y el tráfico de drogas. Usan una estrategia que intenta atacar la raíz del problema directamente, cuando ya se sabe que tipo de conflictos sociales requieren ser vistos de una manera más integral, es decir, desde un enfoque más pluralista.
Ciertamente, el artículo de la revista antes mencionada se puede extrapolar a otras problemáticas sociales como lo es la pobreza. En Nicaragua y en muchas partes del mundo entendemos por pobreza, la incapacidad monetaria de un individuo de poder adquirir los bienes y servicios mínimos para su bienestar.
Desgraciadamente este concepto se queda muy corto en visión y por lo tanto las políticas que pretenden contrarrestar la pobreza se crean en función a una sola variable: el dinero. Pero al igual que las drogas, este planteamiento directo y unidimensional solo aborda uno de los tantos aspectos que influyen en el empobrecimiento de las personas. ¿De qué sirve que una persona de bajos recursos mejore sus ingresos si no tiene acceso a agua potable, salud o no trabaja bajo condiciones de ser humano y que viva en un país donde se le reprima o que no cuente con educación básica?
Todas estas variables indican que alguien puede ser pobre de múltiples maneras y no solo por ingresos. Sin duda alguna, mejorar los ingresos de los pobres es un gran avance ya que sus estándares de vida mejoran, pero no se erradica totalmente el problema. Tenemos que entender que el fenómeno de pobreza, afecta y no solo desde los ingresos.
Hay que crear políticas que promuevan trabajos, pero no nos olvidemos de crear aquellas políticas que velen por la educación y la salud, por el mejoramiento de los servicios básicos y de la infraestructura, por el reforzamiento de los derechos humanos y también por las de concientizar sobre la contaminación ambiental.
Me atrevería a decir que también inculquemos y transmitamos valores y principios a las familias, ya que de aquí emerge otro tipo de pobreza, pero de índole más moral como es la violencia. Recordemos que no solo se puede ser pobres en dinero, sino también en salud, educación y hasta en amor por la Patria y por uno mismo.
FUENTE: Publicado en El NuevoDiario.com.ni (Nicaragua)
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/322209-pobreza-multidimensional
Cada $ 100 ejecutados hasta abril, 66 fueron destinados a subsidiar el transporte, la energía y a la ANSES
En el primer cuatrimestre de 2014 la Nación devengó $254.003 millones, el 29,4% de lo previsto para todo el año. Dos tercios de ese monto se destinaron sólo a tres funciones presupuestarias. Si se mantiene el ritmo de erogaciones, sobre todo en las ayudas económicas al sector de combustibles, faltarán $ 30.151 millones extra. Especial El Auditor.info.Pese a que la evolución de lo ejecutado desde enero hasta abril es aparentemente pareja, puertas adentro se advierten desempeños muy dispares entre los distintos ítems del plan de gastos del Estado. A tal punto, que de cada 100 pesos devengados en el primer cuatrimestre, 66 fueron destinados solamente a tres áreas específicas: la Seguridad Social(jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y otros programas de la ANSES), los subsidios a sectores de la energía y el transporte, mientras que con el resto se cubrieron los demás aspectos de la economía argentina.
Durante el lapso que va de enero a abril, que representa el 25% del tiempo transcurrido en 2014, la Nación ejecutó el 29,4% de su presupuesto total.En números, los Gastos Totales de la Administración Nacional en los primeros cuatro meses del año ascienden a $ 254.003 millones sobre un presupuesto global de $ 863.140 millones.
Si se analiza el presupuesto según su Finalidad y Función (ver Diccionario del Control en esta web), el ítem con mayor ejecución en términos nominales hasta el 30 de abril fue Servicios Sociales, con $ 152.372 millones, lo que representa el 28,7% de toda la partida disponible para el área en 2014.
Pero esa performance puede ser leída de otra manera; es que el monto en cuestión equivale al 60% del total de dinero ejecutado por la Nacióndurante los primeros cuatro meses del año.
Dentro de esta Finalidad, la Función que más fondos devengó en el período analizado es Seguridad Social, que ejecutó hasta abril unos $ 112.536 millones y está constituida esencialmente por jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y demás iniciativas llevadas adelante por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
Por otra parte, y siempre en términos nominales, la segunda Finalidad que más partida ejecutó fue la de Servicios Económicos, con $ 58.892 millones. Ese total representa el 23,2% de los valores devengados por el Estado durante el primer cuatrimestre del ejercicio.
Asimismo, Servicios Económicos ostenta otra marca en comparación con el resto de las finalidades presupuestarias: es que fue el ítem que más fondos devengó en relación al tiempo transcurrido en el año, ya que aquellos casi $ 59 mil millones representan el 37,3% de su partida disponible, en un lapso que, como se dijo, equivale al 25% del ejercicio.
De la mencionada Finalidad, se destacan dos funciones que registran una acelerada performance. Por un lado, aparece Energía, Combustibles y Minería, que ya ejecutó algo más de $ 35 mil millones, el 44,1% de su partida total en sólo cuatro meses de 2014. Y, por el otro, está la Función Transporte, que devengó $ 20.146 millones, monto que equivale al 36% de su presupuesto, vale la reiteración, en un cuatrimestre.
En la práctica, ambas funciones se traducen en subsidios a esos sectores, es decir, energía, combustibles y transporte.
Lo expresado significa que las tres funciones analizadas, Seguridad Social; Energía, Combustible y Minería; y Transporte, ejecutaron dos tercios de todo el dinero devengado por la Nación durante el primer cuatrimestre.
El resto
En cuanto la ejecución presupuestaria en el lapso enero-abril, las otras finalidades sí muestran una evolución más pareja en comparación a losServicios Sociales y Económicos.
Por ejemplo, la Administración Gubernamental devengó en el período analizado algo más de $ 12 mil millones, monto que representa el 23,8% de la partida que tiene disponible para 2014, y el 4,7% del total de gastos de la Nación.
Servicios de Seguridad y Defensa, por su lado, devengó $ 14.215 millones, el 30,5% de su presupuesto anual (superando el tiempo transcurrido en el ejercicio), y el 5,6% de los Gastos Totales del Estado.
Y, para completar el cuadro, aparece la Finalidad Deuda Pública, que ejecutó hasta abril $ 16.484 millones, que equivale al 21,3% de sus fondos, y al 6,5% del total devengado por la Nación.
Dos tercios para tres, tres cuartos para cinco
Como ya se dijo, dos tercios de los Gastos Totales registrados en el primer cuatrimestre de 2014 se concentran en sólo tres funciones presupuestarias, Seguridad Social; Energía, Combustible y Minería; y Transporte.
Sin embargo, al ampliar el análisis hacia el resto de los ítems presupuestarios, puede agregarse que solamente contando dos funciones más, se alcanza casi el 80% de los Gastos Totales de la Nación.
Es que hay dos funciones que ejecutaron en conjunto el 13% de todo lo devengado por el Estado hasta abril.
Se trata, en primer lugar, de Educación y Cultura, que está bajo la órbita de los Servicios Sociales, y cuya performance ascendió a $ 16.532 millones.
Y, en segundo término, aparece “Deuda Pública”, con los ya mencionados $ 16.484 millones ejecutados en cuatro meses.
Entonces, si a ese 13% que conforman Educación y Cultura, y Deuda Pública, se le agregan los 66% de la suma de Seguridad Social; Energía, Combustible y Minería; y Transporte, se arriba al 79% de los Gastos Totales de la Nación.
Todo esto quiere decir que, de cada $ 100 ejecutados durante los primeros cuatro meses de 2014, 79 se destinaron sólo a cinco funciones, y los otros 21 debieron repartirse entre las distintas áreas de la economía.
Dinero Extra
Volviendo a la Finalidad Servicios Económicos, y al desempeño de sus funciones en relación al tiempo transcurrido en el año, una somera proyección lineal de gastos indica que los presupuestos disponibles no alcanzarían a cubrir sus performances para lo que queda del ejercicio.
En pocas palabras, si se siguen ejecutando partidas a este ritmo, hará falta dinero extra.
Por el lado de la Función Energía, Combustible y Minería, se necesitarían en principio unos $ 25.670 millones adicionales; mientras que paraTransporte el monto extra ascendería a $ 4.481 millones. Las dos proyecciones dan un total de $ 30.151 millones que tendrían que añadirse a los presupuestos disponibles.
Fuente: Publicado en elauditor.info http://www.elauditor.info/posts/show/6028
Ese fraude llamado "Estado"
Por Hans-Hermann Hoppe
Murray Rothbard una vez describió al Estado como una gran banda de ladrones. Y si se mira de cerca, verás que hay un esfuerzo propagandístico enorme hecho por el Estado y los que están a su sueldo -o los que les gustaría estar a su sueldo- para convencernos de que es perfectamente legítimo que una organización esencialmente parasitaria viva a costa nuestra manteniendo un alto nivel de vida, que nos mate (con su policía poco preparada), que nos robe con sus impuestos, que nos obligue a hacer el servicio militar y que controle totalmente nuestra forma de vida.
En todo lugar, el Estado siempre trata de ganar a costa de los demás. No se ha registrado ningún avance en esta realidad. Podemos cambiar las definiciones y afirmar que, debido a que votamos, nos estamos gobernando a nosotros mismos. Pero eso no cambia la esencia del problema moral del Estado: todo lo que tiene lo ha conseguido a través del robo. Ni un centavo de su presupuesto multimillonario (trillonario, en el caso de EE.UU.) se adquiere mediante el intercambio voluntario.La motivación fundamental de los que defienden el Estado es saber que, una vez en la máquina pública, ellos tendrán acceso a abultados salarios, puestos de trabajo estables y una pensión integral y completa. Los que están fuera del servicio público abogan por el Estado por saber que éste les dará ventajas en cualquier negociación sindical. Además de estas personas, también hay empresarios que defienden al Estado. Estos están pensando en los subsidios y garantías gubernamentales, jugosos contratos para obras públicas y en el uso general del gobierno para alimentar a sus amigos y debilitar a sus competidores. El Estado, para ellos, es una garantía de riqueza.
Los gobiernos dividen la sociedad en dos castas: los que dan obligatoriamente su dinero al Estado y los que ganan dinero del Estado. Para mantener el sistema en funcionamiento, los que dan dinero debe ser numéricamente mucho mayores que los que reciben. Fue así en los primeros días de las naciones-estado y así sigue siendo hoy en día. La existencia de elecciones no cambia la esencia de esta operación.
En los EE.UU., cuando leemos los escritos de los padres fundadores, notamos una gran preocupación acerca de las facciones. Por facciones, los padres fundadores se referían a grupos de personas en guerra entre sí para decidir quién tendría el control sobre el bolsillo de la población. La solución a este problema no fue abolir las diferencias de opinión, sino, más bien, mantener el gobierno en un tamaño mínimo, por lo que las ventajas de ganar el poder eran pequeñas. Puedes limitar el poder de una facción limitando el tamaño del gobierno. Todos los mecanismos creados por los padres fundadores -separación de poderes, el colegio electoral, la Declaración de Derechos- se instituyeron como un medio para lograr este objetivo.
Pero, ¿cómo se produjo toda la distorsión? ¿Cómo pasó que los seres humanos permitiesen que el Estado actual exista? ¿Cómo pasamos a permitir que ellos nos gobernasen de esta manera déspota? ¿Y por qué hay algunos que lo aman, e incluso se inclinan hacia él, tomados por un sentimiento casi religioso en relación al Estado?
Bueno, si piensas en el argumento central a favor del Estado verás que es muy fácil ver un error fundamental en su concepción; y verás que es realmente un milagro que el Estado haya surgido. El argumento a favor de la existencia del Estado es simplemente este: hay una escasez de recursos en el mundo, y debido a esta escasez existe la posibilidad de conflictos entre los diferentes grupos de personas. ¿Qué hay que hacer con los conflictos que puedan surgir? ¿Cómo garantizar la paz entre las personas?
La propuesta hecha por los estatistas, desde Thomas Hobbes hasta la actualidad, es la siguiente: ya que hay conflictos constantes produciéndose, los contratos hechos entre varios individuos no serán suficientes. Por lo tanto, necesitamos un tomador de decisiones supremo que sea capaz de decidir quién tiene razón y quién está equivocado en cada conflicto. Y este tomador de decisiones supremo en un determinado territorio, esta institución que tiene el monopolio de la decisión en un territorio determinado se define como el Estado.
La falacia de este argumento se hace evidente cuando te das cuenta de que, si hay una institución que tiene el monopolio de la última toma de decisiones en todos los casos de conflicto, entonces esta institución también dirá quién tiene razón y quién está equivocado en los casos de conflicto en el que esta misma institución está involucrada. Es decir, no es sólo una institución que decide quién tiene razón o no en los conflictos que tenemos con terceros, sino también es la institución que decidirá quién tiene razón o no en los casos en que esta institución está envuelta en conflictos con otros.
Una vez que te das cuenta de esto, entonces se hace inmediatamente evidente que esta institución puede por sí misma provocar conflictos para, entonces, decidir a su favor quién tiene razón y quién está equivocado. Esto se puede ejemplificar en particular por instituciones como la Corte Suprema de Justicia. Si una persona tiene un conflicto con una entidad gubernamental, el tomador supremo de decisiones -el que decidirá quién tiene la razón, si el Estado o el individuo- es la Corte Suprema de Justicia, que no es más que el núcleo de la misma institución con que ese individuo está en conflicto. Así que, por supuesto, será fácil de predecir cuál será el resultado del arbitraje de este conflicto: el Estado tiene razón y el individuo acusado es culpable.
Esa es la receta para aumentar continuamente el poder de esta institución: provocar conflictos para, a continuación, decidir a favor de sí misma, y luego decirle a la gente que se queja del Estado cuánto deben pagar por estos juicios emitidos por el Estado. Es fácil, entonces, entender esta falacia fundamental presente en la construcción de una institución como el Estado.
Y como hemos visto una expansión imparable del poder del Estado en absolutamente todos los países del mundo, cabe preguntarse: ¿hay alguna esperanza? ¿El Estado es, de hecho, una institución tan poderosa contra la que nada se puede hacer? ¿Hay alguna manera de oponerse a él?
Lo primero que hay que hacer para oponerse al Estado debe ser, por supuesto, entender su naturaleza interior. Por ejemplo, es curioso que los economistas, en todas las otras áreas de la economía, se opongan a los monopolios y estén a favor de la competencia. (Se oponen a los monopolios ya que, desde el punto de vista del consumidor, las instituciones monopólicas producen a costos más altos que el costo mínimo y ofrecen un producto más caro cuya calidad es más baja de lo que sería en un entorno competitivo. Consideran la competencia como algo bueno para los consumidores porque los competidores están constantemente tratando de reducir sus costos de producción con el fin de trasladar estos costos más bajos en forma de menores precios para los consumidores y, por lo tanto, superar a sus competidores. Además, por supuesto, de tener que producir productos con la mayor calidad posible en estas circunstancias). Sin embargo, cuando se trata de la cuestión más importante para la vida humana -es decir, la protección de la vida y la propiedad- casi todos los economistas están a favor de que haya un monopolista prestando estos servicios. Parece que piensan que el argumento de la competencia ya no es válido. Parecen no entender que el monopolio de estos servicios requerirá gastos mucho mayores y, de la misma manera, la calidad del producto -en este caso la ley, el orden y la justicia- será menor.
Así que, para iniciar cualquier tipo de retirada del Estado tenemos que entender claramente su naturaleza íntima monopolística y discernir los efectos negativos que tienen monopolios sobre todos los ámbitos de la vida, especialmente en el área de la ley y el orden. Lo que podemos desear, en la mejor de las hipótesis -en caso que no consigamos abolir el Estado-, es que el número de estados competitivos sea lo suficientemente grande. Un gran número de estados no permite fácilmente a cada estado en particular aumentar los impuestos y las regulaciones porque la gente, en este caso, “votan con sus pies”, es decir, cambiarían de Estado (cambiando de país). La situación más peligrosa concebible es aquella en que un gobierno mundial impondría los mismos impuestos y las regulaciones a nivel mundial, eliminando todos los incentivos para que las personas se muevan de un país a otro, debido a que la estructura de los impuestos y las regulaciones serían las mismas en todas partes.
Por otro lado, imagina una situación en la que hubiese decenas de miles de Suizas, Liechtensteines, Monacos, Hong Kongs y Singapures. En este caso, aunque cada Estado quisiese aumentar los impuestos y las regulaciones, simplemente no tendría éxito porque habría repercusiones inmediatas -es decir, la gente pasaría de los sitios menos favorables a los lugares más favorables.
Cuando pensamos en pensadores como Étienne de La Boétie, Hume, Mises, Rothbard, etc, vemos que todos ellos dijeron que, por más inexpugnable que el Estado parezca, con todo su ejército, con su gran número de empleados y con su vasto aparato de propaganda, en realidad es vulnerable debido a que el Estado es una minoría que vive parasitariamente a expensas de la mayoría, que depende del consentimiento de los gobernados. Incluso los Estados más poderosos -como, por ejemplo, aquellos que vimos en la Unión Soviética (URSS), Irán bajo el Shah, y la India bajo el dominio británico- pueden desmoronarse. Y esto sigue siendo una esperanza.
Pero para que eso sea posible, es necesario en primer lugar que las personas desarrollen lo que llamamos “conciencia de clase”, no en el sentido marxista -que dice que hay un conflicto entre empresarios y trabajadores-, sino en el sentido de una lucha de clases que se opone, por un lado, a los regentes del Estado, o a la clase dominante, y por el otro lado, los que están bajo el dominio del Estado. Por lo tanto, el Estado debe ser visto como un explotador, una institución parásita. Sólo cuando hemos desarrollado una conciencia de clase de este tipo hay esperanzas de que el Estado, precisamente a causa de la difusión general de este concepto, pueda derrumbarse.Una vez más, la idea es la siguiente: el presidente puede dar una orden, pero la orden debe ser aceptada y ejecutada por un general; el general puede emitir una orden, pero la orden ha de ser ejecutada por el teniente; el teniente puede dar una orden, pero la orden debe ser ejecutada en última instancia por los soldados, que son los que tendrán que disparar. Y si ellos no disparan, entonces todo lo que el presidente -o el comandante supremo- ordenan pasa a no tener efecto alguno. Por lo tanto, el Estado sólo puede efectuar sus políticas si la gente le da su consentimiento voluntario. Ellos pueden no estar de acuerdo con todo lo que hace el Estado y/o ordena que otros hagan, pero, mientras colaboran, obviamente tendrán la opinión de que el Estado es una institución necesaria, y los pequeños errores que esta institución cometa serán a penas el precio necesario a pagar para mantener la excelencia de lo que produce. Cuando esta ilusión desaparece, cuando la gente entiende que el Estado no es más que una institución parasitaria, cuando ellos ya no obedecen las órdenes dadas por esta institución, todos los poderes del Estado, incluso el déspota más poderoso, desaparecen inmediatamente.
Por último, el punto de vista de Hobbes es interesante. Una de las cosas que más amenaza al Estado es el humor y la risa. El Estado asume que debes respetarlo, que lo debes tomar muy en serio. Hobbes decía que era algo muy peligroso el hecho de que las personas se rieran del gobierno. Así que, trata de seguir siempre la siguiente regla: riéte y búrlate del gobierno tanto como te sea posible.
FUENTE: Publicado en REFUGIO LIBERAL
http://refugioliberalnet.blogspot.com.ar/2014/06/ese-fraude-llamado-estado.html
Murray Rothbard una vez describió al Estado como una gran banda de ladrones. Y si se mira de cerca, verás que hay un esfuerzo propagandístico enorme hecho por el Estado y los que están a su sueldo -o los que les gustaría estar a su sueldo- para convencernos de que es perfectamente legítimo que una organización esencialmente parasitaria viva a costa nuestra manteniendo un alto nivel de vida, que nos mate (con su policía poco preparada), que nos robe con sus impuestos, que nos obligue a hacer el servicio militar y que controle totalmente nuestra forma de vida.
En todo lugar, el Estado siempre trata de ganar a costa de los demás. No se ha registrado ningún avance en esta realidad. Podemos cambiar las definiciones y afirmar que, debido a que votamos, nos estamos gobernando a nosotros mismos. Pero eso no cambia la esencia del problema moral del Estado: todo lo que tiene lo ha conseguido a través del robo. Ni un centavo de su presupuesto multimillonario (trillonario, en el caso de EE.UU.) se adquiere mediante el intercambio voluntario.La motivación fundamental de los que defienden el Estado es saber que, una vez en la máquina pública, ellos tendrán acceso a abultados salarios, puestos de trabajo estables y una pensión integral y completa. Los que están fuera del servicio público abogan por el Estado por saber que éste les dará ventajas en cualquier negociación sindical. Además de estas personas, también hay empresarios que defienden al Estado. Estos están pensando en los subsidios y garantías gubernamentales, jugosos contratos para obras públicas y en el uso general del gobierno para alimentar a sus amigos y debilitar a sus competidores. El Estado, para ellos, es una garantía de riqueza.
Los gobiernos dividen la sociedad en dos castas: los que dan obligatoriamente su dinero al Estado y los que ganan dinero del Estado. Para mantener el sistema en funcionamiento, los que dan dinero debe ser numéricamente mucho mayores que los que reciben. Fue así en los primeros días de las naciones-estado y así sigue siendo hoy en día. La existencia de elecciones no cambia la esencia de esta operación.
En los EE.UU., cuando leemos los escritos de los padres fundadores, notamos una gran preocupación acerca de las facciones. Por facciones, los padres fundadores se referían a grupos de personas en guerra entre sí para decidir quién tendría el control sobre el bolsillo de la población. La solución a este problema no fue abolir las diferencias de opinión, sino, más bien, mantener el gobierno en un tamaño mínimo, por lo que las ventajas de ganar el poder eran pequeñas. Puedes limitar el poder de una facción limitando el tamaño del gobierno. Todos los mecanismos creados por los padres fundadores -separación de poderes, el colegio electoral, la Declaración de Derechos- se instituyeron como un medio para lograr este objetivo.
Pero, ¿cómo se produjo toda la distorsión? ¿Cómo pasó que los seres humanos permitiesen que el Estado actual exista? ¿Cómo pasamos a permitir que ellos nos gobernasen de esta manera déspota? ¿Y por qué hay algunos que lo aman, e incluso se inclinan hacia él, tomados por un sentimiento casi religioso en relación al Estado?
Bueno, si piensas en el argumento central a favor del Estado verás que es muy fácil ver un error fundamental en su concepción; y verás que es realmente un milagro que el Estado haya surgido. El argumento a favor de la existencia del Estado es simplemente este: hay una escasez de recursos en el mundo, y debido a esta escasez existe la posibilidad de conflictos entre los diferentes grupos de personas. ¿Qué hay que hacer con los conflictos que puedan surgir? ¿Cómo garantizar la paz entre las personas?
La propuesta hecha por los estatistas, desde Thomas Hobbes hasta la actualidad, es la siguiente: ya que hay conflictos constantes produciéndose, los contratos hechos entre varios individuos no serán suficientes. Por lo tanto, necesitamos un tomador de decisiones supremo que sea capaz de decidir quién tiene razón y quién está equivocado en cada conflicto. Y este tomador de decisiones supremo en un determinado territorio, esta institución que tiene el monopolio de la decisión en un territorio determinado se define como el Estado.
La falacia de este argumento se hace evidente cuando te das cuenta de que, si hay una institución que tiene el monopolio de la última toma de decisiones en todos los casos de conflicto, entonces esta institución también dirá quién tiene razón y quién está equivocado en los casos de conflicto en el que esta misma institución está involucrada. Es decir, no es sólo una institución que decide quién tiene razón o no en los conflictos que tenemos con terceros, sino también es la institución que decidirá quién tiene razón o no en los casos en que esta institución está envuelta en conflictos con otros.
Una vez que te das cuenta de esto, entonces se hace inmediatamente evidente que esta institución puede por sí misma provocar conflictos para, entonces, decidir a su favor quién tiene razón y quién está equivocado. Esto se puede ejemplificar en particular por instituciones como la Corte Suprema de Justicia. Si una persona tiene un conflicto con una entidad gubernamental, el tomador supremo de decisiones -el que decidirá quién tiene la razón, si el Estado o el individuo- es la Corte Suprema de Justicia, que no es más que el núcleo de la misma institución con que ese individuo está en conflicto. Así que, por supuesto, será fácil de predecir cuál será el resultado del arbitraje de este conflicto: el Estado tiene razón y el individuo acusado es culpable.
Esa es la receta para aumentar continuamente el poder de esta institución: provocar conflictos para, a continuación, decidir a favor de sí misma, y luego decirle a la gente que se queja del Estado cuánto deben pagar por estos juicios emitidos por el Estado. Es fácil, entonces, entender esta falacia fundamental presente en la construcción de una institución como el Estado.
Y como hemos visto una expansión imparable del poder del Estado en absolutamente todos los países del mundo, cabe preguntarse: ¿hay alguna esperanza? ¿El Estado es, de hecho, una institución tan poderosa contra la que nada se puede hacer? ¿Hay alguna manera de oponerse a él?
Lo primero que hay que hacer para oponerse al Estado debe ser, por supuesto, entender su naturaleza interior. Por ejemplo, es curioso que los economistas, en todas las otras áreas de la economía, se opongan a los monopolios y estén a favor de la competencia. (Se oponen a los monopolios ya que, desde el punto de vista del consumidor, las instituciones monopólicas producen a costos más altos que el costo mínimo y ofrecen un producto más caro cuya calidad es más baja de lo que sería en un entorno competitivo. Consideran la competencia como algo bueno para los consumidores porque los competidores están constantemente tratando de reducir sus costos de producción con el fin de trasladar estos costos más bajos en forma de menores precios para los consumidores y, por lo tanto, superar a sus competidores. Además, por supuesto, de tener que producir productos con la mayor calidad posible en estas circunstancias). Sin embargo, cuando se trata de la cuestión más importante para la vida humana -es decir, la protección de la vida y la propiedad- casi todos los economistas están a favor de que haya un monopolista prestando estos servicios. Parece que piensan que el argumento de la competencia ya no es válido. Parecen no entender que el monopolio de estos servicios requerirá gastos mucho mayores y, de la misma manera, la calidad del producto -en este caso la ley, el orden y la justicia- será menor.
Así que, para iniciar cualquier tipo de retirada del Estado tenemos que entender claramente su naturaleza íntima monopolística y discernir los efectos negativos que tienen monopolios sobre todos los ámbitos de la vida, especialmente en el área de la ley y el orden. Lo que podemos desear, en la mejor de las hipótesis -en caso que no consigamos abolir el Estado-, es que el número de estados competitivos sea lo suficientemente grande. Un gran número de estados no permite fácilmente a cada estado en particular aumentar los impuestos y las regulaciones porque la gente, en este caso, “votan con sus pies”, es decir, cambiarían de Estado (cambiando de país). La situación más peligrosa concebible es aquella en que un gobierno mundial impondría los mismos impuestos y las regulaciones a nivel mundial, eliminando todos los incentivos para que las personas se muevan de un país a otro, debido a que la estructura de los impuestos y las regulaciones serían las mismas en todas partes.
Por otro lado, imagina una situación en la que hubiese decenas de miles de Suizas, Liechtensteines, Monacos, Hong Kongs y Singapures. En este caso, aunque cada Estado quisiese aumentar los impuestos y las regulaciones, simplemente no tendría éxito porque habría repercusiones inmediatas -es decir, la gente pasaría de los sitios menos favorables a los lugares más favorables.
Cuando pensamos en pensadores como Étienne de La Boétie, Hume, Mises, Rothbard, etc, vemos que todos ellos dijeron que, por más inexpugnable que el Estado parezca, con todo su ejército, con su gran número de empleados y con su vasto aparato de propaganda, en realidad es vulnerable debido a que el Estado es una minoría que vive parasitariamente a expensas de la mayoría, que depende del consentimiento de los gobernados. Incluso los Estados más poderosos -como, por ejemplo, aquellos que vimos en la Unión Soviética (URSS), Irán bajo el Shah, y la India bajo el dominio británico- pueden desmoronarse. Y esto sigue siendo una esperanza.
Pero para que eso sea posible, es necesario en primer lugar que las personas desarrollen lo que llamamos “conciencia de clase”, no en el sentido marxista -que dice que hay un conflicto entre empresarios y trabajadores-, sino en el sentido de una lucha de clases que se opone, por un lado, a los regentes del Estado, o a la clase dominante, y por el otro lado, los que están bajo el dominio del Estado. Por lo tanto, el Estado debe ser visto como un explotador, una institución parásita. Sólo cuando hemos desarrollado una conciencia de clase de este tipo hay esperanzas de que el Estado, precisamente a causa de la difusión general de este concepto, pueda derrumbarse.Una vez más, la idea es la siguiente: el presidente puede dar una orden, pero la orden debe ser aceptada y ejecutada por un general; el general puede emitir una orden, pero la orden ha de ser ejecutada por el teniente; el teniente puede dar una orden, pero la orden debe ser ejecutada en última instancia por los soldados, que son los que tendrán que disparar. Y si ellos no disparan, entonces todo lo que el presidente -o el comandante supremo- ordenan pasa a no tener efecto alguno. Por lo tanto, el Estado sólo puede efectuar sus políticas si la gente le da su consentimiento voluntario. Ellos pueden no estar de acuerdo con todo lo que hace el Estado y/o ordena que otros hagan, pero, mientras colaboran, obviamente tendrán la opinión de que el Estado es una institución necesaria, y los pequeños errores que esta institución cometa serán a penas el precio necesario a pagar para mantener la excelencia de lo que produce. Cuando esta ilusión desaparece, cuando la gente entiende que el Estado no es más que una institución parasitaria, cuando ellos ya no obedecen las órdenes dadas por esta institución, todos los poderes del Estado, incluso el déspota más poderoso, desaparecen inmediatamente.
Por último, el punto de vista de Hobbes es interesante. Una de las cosas que más amenaza al Estado es el humor y la risa. El Estado asume que debes respetarlo, que lo debes tomar muy en serio. Hobbes decía que era algo muy peligroso el hecho de que las personas se rieran del gobierno. Así que, trata de seguir siempre la siguiente regla: riéte y búrlate del gobierno tanto como te sea posible.
FUENTE: Publicado en REFUGIO LIBERAL
http://refugioliberalnet.blogspot.com.ar/2014/06/ese-fraude-llamado-estado.html
miércoles, 11 de junio de 2014
"Segunda República": DOCTRINA: SOBERANIA PERSONAL
Publicado el 08/06/2014
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El Espejo: José D´Angelo: "El Negocio de los DD.HH en un Gobierno del Latrocinio"
Publicado el 09/06/2014
José D´Angelo Rodríguez, Oficial (R) Del Ejercito Argentino, Periodista y Escritor realizo una exhaustiva Investigación sobre "El Negocio de Los Desaparecidos" un verdadero CURRO plagado de mentiras y falsedades escandalosas que a nadie se le ocurrió Investigar y constatar.
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“ARGENTINA DEBE DECIDIR SI QUIERE PARECERSE A CHILE O A VENEZUELA”
RECLAMO DE LA MAYOR EXPORTADORA LÁCTEA DEL MUNDO
Ésta es la crónica de una reunión tensa, pero con final alentador: un representante de la firma neozelandesa Fonterra se comprometió a visitar la provincia de Santa Fe a fines de septiembre, para analizar posibles negocios conjuntos.
Por: José Curiotto
Enviado especial. Auckland, Nueva Zelanda

Alexander Turbull, director de Negocios para América Latina de Fonterra, resaltó las potencialidades argentinas en el rubro lácteo, pero pidió estabilidad en la macroeconomía y en las condiciones de negocios. Foto: Gobierno de la provincia
“Es muy difícil hacer negocios en la Argentina en estos momentos por la falta de estabilidad del país. No entendemos por qué en la Argentina se ponen trabas a las exportaciones. Por eso, estamos apostando a países más estables, como Chile o Brasil”, disparó Alexander Turnbull, director de Negocios para América Latina de Fonterra, la empresa láctea neozelandesa que lidera las exportaciones mundiales del rubro.
“Tienen un enorme potencial. Pero deben decidir si quieren parecerse más a Chile, o a Venezuela”, insistió con total crudeza.
Fue, seguramente, el momento de mayor tensión de las reuniones que el gobernador Antonio Bonfatti, parte de su gabinete y empresarios del sector lácteo de Santa Fe vienen manteniendo con representantes del comercio y la industria de Nueva Zelanda en el marco de la misión que acaba de iniciarse.
El gobernador advirtió a Turnbull que, en un año y medio, habrá elecciones y que existe la posibilidad de que las condiciones cambien en Argentina. De todos modos, tanto él, sus colaboradores y los empresarios santafesinos que asistieron a la reunión, evitaron realizar críticas al gobierno nacional.
“Cuando estoy fuera del país, nunca hablo mal de la Argentina. Las críticas se realizan en casa”, se encargaría de aclarar Bonfatti a El Litoral poco después de la reunión.
Momento complicado
La situación de Fonterra en la Argentina no está atravesando un buen momento. De hecho, acaba de romper la sociedad que mantenía con Nestlé en el país. La empresa neozelandesa y el holding suizo decidieron disolver la sociedad Dairy Partners América (DPA), creada en 2003, que se dedicaba a la producción de leche en polvo, leche líquida y otros productos lácteos.
Algunos de los conceptos vertidos por Alexander Turnbull en esta reunión, revelan claramente cuál es la visión que desde una empresa líder como Fonterra tienen sobre la Argentina: “Para nosotros, lo importante es la estabilidad. Ustedes en la Argentina tienen una capacidad enorme de producción y exportación lechera... Ustedes tienen mucho más territorio que nosotros. Tienen todo, pero necesitamos estabilidad para invertir...”.
“En Nueva Zelanda ya tenemos colmada nuestra capacidad de producción para abastecer a mercados enormes como China o la India. Por eso, estamos viendo en qué lugar del mundo podemos conseguir más leche. Vemos situaciones estables en países como Chile e incluso Brasil, pero desafortunadamente la Argentina nos preocupa”.
“Es cierto que Argentina no es Venezuela. Pero tiene el potencial para ser como Nueva Zelanda. El problema es la falta de estabilidad. Necesitamos saber cuáles serán las condiciones del país en 10; 15 ó 20 años”.
Potencial
“Argentina produce 11.000 millones de litros al año de leche. Pero fácilmente podría llegar a producir 30.000 millones de litros”.
Por historia, por condiciones naturales, de mercado, y por la capacidad y eficiencia de sus productores, Turnbull resaltó que la Argentina tiene enormes ventajas comparativas con otros países.
“Culturalmente, la Argentina y Nueva Zelanda son muy similares. Pero desafortunadamente, en estos momentos, no hay condiciones para crecer. Por eso, estamos enfocados en la cuenca lechera chilena”, explicó.
Chile no cuenta con la calidad, ni el potencial de producción que tiene Argentina. Y el problema de Brasil es que, con un enorme mercado interno, resulta prácticamente imposible que cuente con el excedente de leche necesario como para exportar.
Condiciones
En la reunión estuvo presente el embajador argentino en Nueva Zelanda, Fernando Escalona, quien hizo hincapié en que el gobierno nacional acaba de alcanzar un acuerdo para saldar la deuda con el Club de París y que también se llegó a una solución en el conflicto planteado con la española Repsol.
Bonfatti, por su parte, insistió en las posibilidades de negocios con la provincia de Santa Fe. Lo mismo hicieron algunos de los empresarios allí presentes.
“Venimos hasta acá junto a gente de trabajo, que sabe lo que hace y que está exportando al mundo”, insistió el gobernador, en un intento por modificar la postura del representante de Fonterra.
La tarea no fue para nada sencilla. Sin embargo, poco a poco fue cambiando el clima de la reunión que El Litoral tuvo la posibilidad de presenciar.
“Evidentemente, el futuro de la leche para nosotros en la Argentina está en Santa Fe. Es importante que ustedes hayan viajado tantos miles de kilómetros para hablar con nosotros cara a cara y mostrarnos que la Argentina es capaz de planear el futuro con seriedad y estabilidad”, dijo Turnbull.
Finalmente, lo que en principio se encaminaba a ser un encuentro marcado por las diferencias, terminó en un compromiso concreto: el representante de Fonterra visitará Santa Fe a fines de septiembre de este año, para volver a tomar contacto con las autoridades y productores locales.
La puerta, que parecía absolutamente clausurada, quedó entreabierta para futuros negocios conjuntos. Y teniendo en cuenta la visión que desde Fonterra tienen de la Argentina actual, no parece ser poco.
El dato
Fonterra
Fonterra es la mayor exportadora de lácteos del mundo. Está organizada sobre la base de un sistema cooperativo de pequeños empresarios, denominado New Zealand Dairy Board, fundado en 1920. En 2001 se funsionó con otras dos grandes cooperativas lecheras y conformó Fonterra Cooperative Group, el cuarto productor de leche del mundo. Fonterra exporta el 95% de su producción y representa el 20% del total de exportaciones de mercancías de Nueva Zelanda y el 7% del Producto nacional bruto del país. (Fuente: EL LITORAL)
ENVIADO POR PREGON http://www.pregonagropecuario.com/cat.php?txt=5367#vbuXVwS4H8odITmi.99
Ésta es la crónica de una reunión tensa, pero con final alentador: un representante de la firma neozelandesa Fonterra se comprometió a visitar la provincia de Santa Fe a fines de septiembre, para analizar posibles negocios conjuntos.
Por: José Curiotto
Enviado especial. Auckland, Nueva Zelanda

Alexander Turbull, director de Negocios para América Latina de Fonterra, resaltó las potencialidades argentinas en el rubro lácteo, pero pidió estabilidad en la macroeconomía y en las condiciones de negocios. Foto: Gobierno de la provincia
“Es muy difícil hacer negocios en la Argentina en estos momentos por la falta de estabilidad del país. No entendemos por qué en la Argentina se ponen trabas a las exportaciones. Por eso, estamos apostando a países más estables, como Chile o Brasil”, disparó Alexander Turnbull, director de Negocios para América Latina de Fonterra, la empresa láctea neozelandesa que lidera las exportaciones mundiales del rubro.
“Tienen un enorme potencial. Pero deben decidir si quieren parecerse más a Chile, o a Venezuela”, insistió con total crudeza.
Fue, seguramente, el momento de mayor tensión de las reuniones que el gobernador Antonio Bonfatti, parte de su gabinete y empresarios del sector lácteo de Santa Fe vienen manteniendo con representantes del comercio y la industria de Nueva Zelanda en el marco de la misión que acaba de iniciarse.
El gobernador advirtió a Turnbull que, en un año y medio, habrá elecciones y que existe la posibilidad de que las condiciones cambien en Argentina. De todos modos, tanto él, sus colaboradores y los empresarios santafesinos que asistieron a la reunión, evitaron realizar críticas al gobierno nacional.
“Cuando estoy fuera del país, nunca hablo mal de la Argentina. Las críticas se realizan en casa”, se encargaría de aclarar Bonfatti a El Litoral poco después de la reunión.
Momento complicado
La situación de Fonterra en la Argentina no está atravesando un buen momento. De hecho, acaba de romper la sociedad que mantenía con Nestlé en el país. La empresa neozelandesa y el holding suizo decidieron disolver la sociedad Dairy Partners América (DPA), creada en 2003, que se dedicaba a la producción de leche en polvo, leche líquida y otros productos lácteos.
Algunos de los conceptos vertidos por Alexander Turnbull en esta reunión, revelan claramente cuál es la visión que desde una empresa líder como Fonterra tienen sobre la Argentina: “Para nosotros, lo importante es la estabilidad. Ustedes en la Argentina tienen una capacidad enorme de producción y exportación lechera... Ustedes tienen mucho más territorio que nosotros. Tienen todo, pero necesitamos estabilidad para invertir...”.
“En Nueva Zelanda ya tenemos colmada nuestra capacidad de producción para abastecer a mercados enormes como China o la India. Por eso, estamos viendo en qué lugar del mundo podemos conseguir más leche. Vemos situaciones estables en países como Chile e incluso Brasil, pero desafortunadamente la Argentina nos preocupa”.
“Es cierto que Argentina no es Venezuela. Pero tiene el potencial para ser como Nueva Zelanda. El problema es la falta de estabilidad. Necesitamos saber cuáles serán las condiciones del país en 10; 15 ó 20 años”.
Potencial
“Argentina produce 11.000 millones de litros al año de leche. Pero fácilmente podría llegar a producir 30.000 millones de litros”.
Por historia, por condiciones naturales, de mercado, y por la capacidad y eficiencia de sus productores, Turnbull resaltó que la Argentina tiene enormes ventajas comparativas con otros países.
“Culturalmente, la Argentina y Nueva Zelanda son muy similares. Pero desafortunadamente, en estos momentos, no hay condiciones para crecer. Por eso, estamos enfocados en la cuenca lechera chilena”, explicó.
Chile no cuenta con la calidad, ni el potencial de producción que tiene Argentina. Y el problema de Brasil es que, con un enorme mercado interno, resulta prácticamente imposible que cuente con el excedente de leche necesario como para exportar.
Condiciones
En la reunión estuvo presente el embajador argentino en Nueva Zelanda, Fernando Escalona, quien hizo hincapié en que el gobierno nacional acaba de alcanzar un acuerdo para saldar la deuda con el Club de París y que también se llegó a una solución en el conflicto planteado con la española Repsol.
Bonfatti, por su parte, insistió en las posibilidades de negocios con la provincia de Santa Fe. Lo mismo hicieron algunos de los empresarios allí presentes.
“Venimos hasta acá junto a gente de trabajo, que sabe lo que hace y que está exportando al mundo”, insistió el gobernador, en un intento por modificar la postura del representante de Fonterra.
La tarea no fue para nada sencilla. Sin embargo, poco a poco fue cambiando el clima de la reunión que El Litoral tuvo la posibilidad de presenciar.
“Evidentemente, el futuro de la leche para nosotros en la Argentina está en Santa Fe. Es importante que ustedes hayan viajado tantos miles de kilómetros para hablar con nosotros cara a cara y mostrarnos que la Argentina es capaz de planear el futuro con seriedad y estabilidad”, dijo Turnbull.
Finalmente, lo que en principio se encaminaba a ser un encuentro marcado por las diferencias, terminó en un compromiso concreto: el representante de Fonterra visitará Santa Fe a fines de septiembre de este año, para volver a tomar contacto con las autoridades y productores locales.
La puerta, que parecía absolutamente clausurada, quedó entreabierta para futuros negocios conjuntos. Y teniendo en cuenta la visión que desde Fonterra tienen de la Argentina actual, no parece ser poco.
El dato
Fonterra
Fonterra es la mayor exportadora de lácteos del mundo. Está organizada sobre la base de un sistema cooperativo de pequeños empresarios, denominado New Zealand Dairy Board, fundado en 1920. En 2001 se funsionó con otras dos grandes cooperativas lecheras y conformó Fonterra Cooperative Group, el cuarto productor de leche del mundo. Fonterra exporta el 95% de su producción y representa el 20% del total de exportaciones de mercancías de Nueva Zelanda y el 7% del Producto nacional bruto del país. (Fuente: EL LITORAL)
ENVIADO POR PREGON http://www.pregonagropecuario.com/cat.php?txt=5367#vbuXVwS4H8odITmi.99
Un vicepresidente, un problema
Por ALEJANDRO REBOSSIO En las elecciones presidenciales, los argentinos votan en una misma papeleta una pareja formada por un candidato a jefe de Estado y otro a vicepresidente, aunque no suelen reparar en demasía en quién se presenta para este último cargo. El vice se limita a presidir el Senado y a suplantar a su superior en caso de viaje, enfermedad, renuncia o muerte, pero no tiene ningún papel preponderante en el Ejecutivo. Pese a esa aparente irrelevancia, los vicepresidentes argentinos han resultado un dolor de cabeza para varios de sus superiores. El último caso es el de Amado Boudou, que el lunes tuvo que comparecer ante la justicia por un presunto tráfico de influencias.
A diferencia de otros vicepresidentes, Boudou no le ha traído problemas a su jefa, en este caso Cristina Fernández de Kirchner, por diferencias políticas, sino por su supuesta corrupción. Hasta ahora, Fernández sigue sosteniendo a su número dos, que a su vez se ha mantenido fiel a la mandataria. La jefa de Estado lo había designado como candidato a la vicepresidencia en 2011 precisamente porque veía en su entonces ministro de Economía a una persona que no la iba a traicionar como sí lo había hecho Julio Cobos en su primer Gobierno (2007-2011).
Si Boudou, de 51 años, había sido un joven militante de derecha que abrazó el peronismo kirchnerista con fervor en la década pasada, Cobos era un radical (centrista) que, al igual que otros de su partido, se aliaron con el Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) con el argumento de que había recuperado a Argentina de su debacle política y socioeconómica. Se suponía que el dúo Fernández-Cobos haría una síntesis de los dos partidos tradicionales de Argentina, el peronista y el radical, pero a los siete meses de Gobierno, en 2008, Cobos votó en contra del aumento impositivo a la agricultura, impulsado por Fernández y que provocó meses de conflicto, manifestaciones, bloqueos de carreteras y desabastecimiento. Desde entonces, el kirchnerismo lo defenestró. Cobos no renunció, sino que se mantuvo en el acotado papel de vicepresidente. La Unión Cívica Radical (UCR) lo reincorporó como afiliado, pero no confió en él como candidato presidencial en 2011. Cobos debió reprimir sus ambiciones de dirigir Argentina, pero ahora las ha reflotado. Es uno de los cinco precandidatos para las primarias que en 2015 celebrará el centroizquierdista Frente Amplio Unen.
La caída en desgracia de un vicepresidente no es nueva en Argentina. Ya en 1958, Alejandro Gómez, que era radical como su entonces jefe, Arturo Frondizi, duró seis meses en el cargo. Dimitió por diferencias con su superior por la apertura de la educación y el petróleo al sector privado. En 1989, ganó las elecciones la fórmula peronista Carlos Menem-Eduardo Duhalde, pero el primero rompió con la tradición de su partido y optó por una receta económica liberal. Duhalde acabó postulándose a gobernador de la provincia de Buenos Aires en 1991, ganó esos comicios, renunció al cargo de vicepresidente y poco a poco fue criticando más y más a Menem. En 1999, el radical Fernando de la Rúa fue candidato a presidente y el socialdemócrata Carlos Álvarez lo secundó. A los ochos meses, Álvarez renunció por la inacción de De la Rúa ante un caso de presunta corrupción en el que estaban implicados altos funcionarios.
En 2003, Kirchner llegó al poder acompañado de un peronista, Daniel Scioli, un corredor náutico metido en política por invitación de Menem. A poco de asumir el Gobierno, Scioli dijo que había que subir las tarifas de los servicios públicos, asunto de interés para Telefónica y Endesa, pero Kirchner aclaró que no lo haría ni aunque se lo pidiese el rey de España. Desde entonces Scioli pasó los cuatro años de Gobierno en el ostracismo, pero él aceptó ese papel y fue premiado en 2007 con la candidatura a gobernador bonaerense. Ahora Scioli es otro de los que aspiran a jefe de Estado en 2015.
FUENTE: Publicado en el diario ElPais.es
martes, 10 de junio de 2014
El costo de festejar malas noticias
En los años previos, el mercado festejó el rol de la Reserva Federal en la crisis. En la actualidad le llegó al turno al Banco Central Europeo y los inversores, también, festejaron. ¿Alguien se pregunta, acaso, cuál es el costo de esta fiesta?
Por Diego Martínez Burzaco
En referencia a las inversiones bursátiles, también podemos trazar un paralelismo similar.
La crisis económica de 2008 fue un punto de inflexión en muchos sentidos.
Los bancos de inversión desaparecieron para convertirse en bancos comerciales, los países que defendían el capitalismo a ultranza debieron salir a intervenir y rescatar a innumerable cantidad de entidades y los bancos centrales del mundo inyectaron una cantidad de dinero sin precedentes.
Sin duda que todo esto torció el rumbo de las Bolsas.
Pero por sobre todo, lo que ha cambiado fuertemente es la manera en cómo se interpreta la información económica y cuál es su impacto sobre el precio de los activos.
Desde hace ya un tiempo los inversores se acostumbraron a festejar más las malas noticias sobre el estado de la economía global que las buenas noticias.
¿A qué se debe esto?
La política monetaria expansiva de la Reserva Federal, primero, y del Banco Central Europeo, ahora, han generado una adicción insustituible entre los inversores y es el principal argumento por el que los principales mercados bursátiles del mundo se encuentran en niveles máximos históricos.
Mientras existe esta mega inyección de dinero, las tasas de interés permanecerán ridículamente bajas, por lo que la inversión en bonos carece de sentido y los inversores se sienten impulsados a tomar más riesgos, llevando el flujo de ahorro hacia las acciones y haciéndolas subir a niveles de precios excesivamente elevados.
¿Pero acaso alguien se pregunta sobre los fundamentos económicos de las empresas detrás de esta suba en las cotización de sus acciones?
Muy pocos. En virtud de la verdad, a nadie le interesa. La principal atención se centra en si los bancos centrales seguirán con el festín de la emisión monetaria para sostener la suba de precios de las acciones.
Y para ello no hay nada mejor que seguir esperando malas noticias económicas. Mientras peores sean los indicadores de la actividad, menos margen tendrán las autoridades monetarias para terminar con sus planes monetarios expansivos.
Y así la fiesta continuará.
La pregunta es, ¿a qué costo?
El Banco Central Europeo se pone el traje de la Fed
La semana pasada los mercados festejaron el nuevo programa de estímulo monetario anunciado por el Banco Central Europeo. O lo que es lo mismo, celebraron que la recuperación económica europea fuera efímera y endeble.
Adicionalmente a una nueva inyección de euros en el sistema financiero europeo, la autoridad monetaria de esa región rebajó su tasa de referencia de 0,25% al 0,1%, mientras que la tasa de interés que remunera los depósitos que los bancos comerciales realizan al Banco Central Europeo (BCE) se estableció en -0,1%.
Sí. Tasa nominal negativa.
La lógica detrás de esto es incentivar a que los bancos dejen de realizar depósitos en el BCE y que utilicen ese dinero a inyectarlo en el sector privado a través de préstamos a empresas y/o individuos. De esta manera, se busca dinamizar la actividad económica y que la recuperación sea más vertiginosa.
Sin embargo, creo que hay un error conceptual importante en esta lectura por dos motivos principales:
1. En un mundo de excesiva liquidez como el actual no se cambiará el rumbo agregando más liquidez, es decir, trabajando sobre la oferta de dinero, sino que hay que generar incentivos por el lado de la demanda. Para ser más claros, mientras que el sector privado no recupere la confianza necesaria para comenzar a tomar crédito nuevamente, la situación está lejos de cambiar.
2. La mayor liquidez que tienen los bancos no está generando el "efecto derrame" deseado por el BCE sino que, por el contrario, se dirige a financiar el déficit estructural de muchos países de la Unión Europea. Un ejemplo claro fue la última licitación de bonos del Tesoro español en la que se colocó deuda a 0,968% anual a tres años y a 1,52% anual a cinco años, el nivel más bajo de la historia. Como España, hay muchos casos más. Vea el gráfico a continuación:
Los rendimientos de la deuda de los países que pusieron en vilo a la continuidad de la Unión Europea, en 2011, han bajado drásticamente. Esta baja responde en gran parte a la abundancia de liquidez global -aplicada por los bancos centrales- y no tanto por la mejora de los fundamentos económicos de estos países.
Esta fiesta de la emisión ha permitido que la música siga funcionando en el corto plazo. El gran dilema es quién pagará el costo en el mediano, cuando se comiencen a sentir con fuerza los desequilibrios generados por los bancos centrales más representativos del mundo.
Quizás haga falta un soplido muy pequeño para derrumbar este castillo de naipes.
Manténgase alerta. "A su lado en los mercados."
Diego Martínez Burzaco.
FUENTE: PUBLICADO EN NEWSLETTER SEMANAL - Enviado por mail
La ANSES muestra el camino: el que apuesta al dólar gana
Que los argentinos confíen en el peso parece ser una quimera. Devaluaciones y aumentos de tasas pierden efecto cuando el escenario se recalienta y los ahorristas vuelven a su activo fetiche.
Por Ignacio Ros
En la economía, la situación no es muy diferente. Los países muestran sus mejores ropajes, exhiben con galantería sus cifras, de manera tal de seducir al mercado internacional con sus productos reales (exportaciones) o financieros (acciones y bonos).
Crisis como la de 2001 disiparon la confianza de los inversores en el mercado local, e incluso de los ahorristas en los bancos, tras la llegada del corralito y, posteriormente, el corralón. Pocos sabrían en aquel momento, que uno de los mejores negocios era comprar acciones de las denostadas entidades financieras. Muchos de ellas superaron el rendimiento del dólar, desde que declaramos el default hasta la fecha.
Como si hubiéramos sido quemados por aceite, ante el primer calor, huimos despavoridos. El dólar, refugio fetiche del argentino, se transforma en destino de nuestros esfuerzos. Ya no importa si compramos dólares porque estamos en crisis o porque pensamos que lo estarnos.
De una u otra manera, somos la ardillita que guarda nueces para capear un invierno del cual no establecemos su proximidad.
Predicar con el ejemplo
Cuando se instauró el cepo, varios políticos comandaron una cruzada "heroica" pidiendo que se pesificaran ahorros. La presidente, Cristina de Kirchner, fue soldado de esta avanzada.
Sin embargo, más allá de ese gesto simbólico, las dependencias del Fisco que tienen que cuidar los ahorros de nuestros jubilados, no obran en igual sentido.
Fíjese lo que le decíamos desde la web de Inversor Global ayer:
Hasta la mismísima ANSES apostó fuerte a esta divisa y ganó con la devaluación. Según se publicó en un informe del organismo de estadísticas y censos, la entidad incrementó más de 300% su tenencia de bonos en dólares en los últimos cinco años.
De acuerdo con el texto, cuando el Estado estatizó las AFJP, en diciembre de 2008, el 89,7% de los bonos que tenían en cartera estaban nominados en pesos, mientras que sólo 10,3% eran en dólares. Para mayo pasado -poco más de cinco años después-, los títulos en pesos habían descendido a 56,4% de la cartera, mientras que los bonos en dólares tenían una participación de 43,6%.
De esta forma, el flamante Fondo de Garantía de Sustentabildad (FGS) que tiene bajo su gestión el dinero que había sido de las AFJP, habría sido uno de los tantos ganadores tras la devaluación del 20% que sufrió el peso frente al dólar en enero pasado.
Lo que se viene
Más allá de este ejemplo de color, para mostrar la verdadera opinión oficial de lo que va a suceder con el dólar, hay datos contundentes que nos permiten hacer cierta futurología.
La vuelta de las microdevaluaciones ya es un hecho.
Fíjese en el gráfico a continuación. Más allá de la brusca devaluación de enero, preste atención a las pequeñas depreciaciones que fue autorizando el Banco Central en las últimas jornadas.
Por un lado, se busca seducir a aquellas cerealeras que todavía no liquidaron y -por otro- achicar una brecha con el blue que, al momento de escribir esta columna, coqueteaba con los 42 puntos.
La confianza juega un rol clave. Basta con entender que el Banco Central augura culminar 2014 con reservas por US$ 28.000 millones, mientras que los dólares fugados (o fuera del sistema) de los argentinos superan los US$ 184 mil millones.
Póngale precio al dólar
Si hay una pregunta que se le hace a economistas, analistas financieros y políticos es: ¿a cuánto va a estar el dólar al cierre del año? Ponerle el precio en la Argentina parece un trabajo reservado para adivinos y tarotistas.
No obstante, podemos decir que el dólar futuro del Rofex a un año se transa a $ 10,99. No asegura esa cotización para esa fecha, pero permite esbozar un pulso del mercado.
El problema es que en un mercado como el argentino, los ahorristas nunca van a encontrar el dólar caro.
Es por eso que el mercado del blue vuelve a recalentarse y le aseguro lo siguiente: si mañana el blue sube a $ 12 o $ 13, la gente seguirá comprando, porque en su mente -tarde o temprano- se volverá a disparar.
Hasta la próxima. Saludos, Ignacio.
FUENTE: Publicado en Inversor Global - Newsletter semanal - Enviado por mail
Economía mundial de libre mercado POR: ARMANDO MÉNDEZ M. EXPRESIDENTE DEL BANCO CENTRAL
El denominado G77+China, que nació en 1964, hoy cobija a 133 países. Surgió en una época en que la planificación económica nacional parecía una alternativa de organización económica superior a la economía de mercado, al capitalismo, razón que impulsó a pensadores socialistas que esto mismo se podía trasladar al mundo. Su propósito era el “nuevo orden económico mundial” que sustituyese al que se imponía, la globalización económica a través de la liberalización de los mercados nacionales. Desde entonces, la característica generalizada ha sido la continua reducción de las barreras arancelarias en todo el mundo, no como consecuencia de las decisiones del G77, que son irrelevantes y discursivas, sino como producto del desarrollo del capitalismo. Durante todo este último tiempo lo que se logró es que los países desarrollados levantasen barreras arancelarias en favor de los países menos desarrollados, lo que va en concordancia con la liberación de los mercados nacionales.
La preferencia a los países menos desarrollados iba en directa relación con el pensamiento europeo social demócrata o social cristiano, dominante de la época, quienes en la práctica habían continuado con las políticas comerciales proteccionistas de los estados que se intensificaron desde la primera guerra mundial. La primera guerra mundial dio por concluido el “siglo XIX liberal” en el mundo, un liberalismo inicial y modesto, que hasta entonces se suponía como el preámbulo para que en el mundo se impusiese la plena economía de libre mercado, lo cual no sucedió. Los pensadores socialistas en el mundo han ido colocando en las agendas de discusión de las reuniones burocráticas de los políticos en los organismos internacionales los temas relacionados con el denominado “desarrollo sostenible y medio ambiente”, “cambio climático”.
En la práctica sus estériles disquisiciones – que explican la ausencia de productividad y desnudan que esa gente obtiene ingresos sin producir nada- abarcan una gran variedad de temas: cooperación sur-sur, comercio, industria, agricultura, energía, alimentos, sistema financiero, etc. Lo que el G77 utópicamente busca es sustituir a las fuerzas y leyes competitivas del mercado en las relaciones económicas mundiales, como los socialistas han intentado muchas veces hacerlo, en sus países, sin conseguirlo, y, por supuesto, no lo lograrán, porque es un intento retrógrado de querer mantener a la economía bajo la tutela de la política, de la cual lentamente se va autonomizando.
Mientras en Bolivia se llevará a cabo una reunión del G77+China con temas repetitivos y archiconocidos, en la línea ideológica de “Las venas abiertas de América Latina”, cuyo autor, a su vejez, no recomienda su lectura, en Europa recomienza el proceso del orden económico mundial libre.
En esa región del mundo la política tiene un papel decisivo, su rol es costoso para las finanzas públicas, ya insostenible. Ahí comienza el debate, los políticos más lucidos – a diferencia de los populistas- van tomando conciencia de las leyes de la economía, las cuales no se las puede desconocer. Van tomando conciencia que no es por la vía de “más política” que Europa superará ya su largo estancamiento, sino “más economía”, lo que es lo mismo decir mayor liberalización de sus mercados, tanto en sus relaciones internas como externas. Europa, comienza a tomar plena conciencia que el mundo está globalizado, que la competencia viene desde China e India, donde los costos laborales son bajos. Europa mantiene ventajas competitivas y comparativas por su desarrollo tecnológico, pero las empresas transnacionales, que se han convertido en la verdadera fuerza de la modernidad, del desarrollo y de la disminución de la pobreza en el mundo, respondiendo a las leyes del mercado, se están encargando de transferir el capital y la tecnología hacia China e India, lo que pronostica que estas economías en el futuro pueden liderar a las economías nacionales, superando a los países hoy desarrollados, si es que estos no se “ponen las pilas” del libre mercado.
FUENTE: Publicado en Opinión.com.bo - http://www.opinion.com.bo/opinion/escenario_politico/2014/0608/suplementos.php?id=3682
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